Cristina Kirchner disuelve la Secretaría de Inteligencia de Argentina

En su primer discurso tras la muerte del fiscal Alberto Nisman, la presidenta argentina anunció la creación de la Agencia Federal de Inteligencia, y vinculó a colaborador que dio el arma al ...
Una manifestante reclama justicia en el caso de la muerte del fiscal Nisman, hoy, en la plaza de Mayo de Buenos Aires
Una manifestante reclama justicia en el caso de la muerte del fiscal Nisman, hoy, en la plaza de Mayo de Buenos Aires (AFP)

Buenos Aires

La presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, anunció hoy la disolución de la Secretaría de Inteligencia (SI) después de haber acusado a ex agentes de un complot en su contra y al cumplirse una semana de la dudosa muerte del fiscal Alberto Nisman.

"Me acaban de entregar un proyecto de ley que establece la disolución de la Secretaría de Inteligencia y la creación de una Agencia Federal de Inteligencia", dijo la mandataria en su primer discurso tras la muerte de Nisman.

El fiscal (51 años) que llevaba la causa por el atentado en 1994 a la mutual judía AMIA que dejó 85 muertos, apareció muerto el domingo en su domicilio con un disparo en la sien, poco antes de comparecer ante el Congreso para dar detalles de una denuncia contra altos funcionarios.

Nisman había hecho una denuncia contra Kirchner y el canciller Héctor Timerman, entre otros, por haber intentado encubrir a ciudadanos iraníes que están acusados por el atentado y que tienen pedido de captura internacional.

"Se trata de una denuncia sin fundamentos. En qué cabeza puede caber que quienes fueron los primeros en tratar de que Irán coopere (para esclarecer el atentado) puedan ahora pretender desviar la investigación", sostuvo la jefa de Estado al rechazar las acusaciones de Nisman.

Kirchner defendió su gestión y la de su esposo y fallecido ex presidente Néstor Kirchner (2003/2007) en defensa de los derechos humanos y la lucha contra la impunidad de los casos de lesa humanidad ocurridos durante la dictadura militar en el país (1976/83).

La decisión de descabezar la agencia de inteligencia tiene lugar luego de que en diciembre pasado el gobierno barrió la cúpula de la SI, un organismo fuertemente cuestionado por organismos humanitarios.

Hablando desde una silla de ruedas por una fractura de tobillo, Kirchner indicó que enviará al Congreso "antes" de su viaje a China este fin de semana, un proyecto de "reforma del sistema de inteligencia" y convocó a sesiones extraordinarias del Parlamento a partir del 1º de febrero para debatirlo.

Insistió en que el objetivo es transparentar el funcionamiento del SI y para ello su director y subdirector serán designados por el Poder Ejecutivo, pero tendrán que contar con el acuerdo del Senado.

"La disolución de la SI es una deuda de la democracia que me toca a mi reformar. Hemos visto una suerte de calesita permanente de fiscales, jueces y medios de comunicación que evidentemente ha quedado al descubierto y que hay que cortar de cuajo", dijo la mandataria.

Desde la aparición del cadáver de Nisman, Kirchner escribió dos extensas cartas en sus cuentas de Facebook y Twitter. En la primera aseguró que se trataba de un suicidio, pero en la segunda dijo que estaba convencida de que había sido un asesinato.

La causa está caratulada como "muerte dudosa", pero la fiscal Viviana Fein que tiene en sus manos el caso más resonante de las últimas décadas indicó, tras la autopsia de Nisman, que no había habido terceros en la escena del crimen.

Además, precisó que la muerte había sido causada por una pistola calibre 22 que apareció junto al cadáver y que el disparo se había hecho prácticamente con el arma en la sien.

Asimismo, la presidenta argentina se trenzó nuevamente en una polémica con el Grupo Clarín, la mayor empresa multimedia del país, tras vincularlo con el único imputado por la causa que investiga la muerte de Nisman.

Al anunciar la disolución de la Secretaría de Inteligencia y la creación de la Agencia Federal de Inteligencia, Fernández se refirió también a Diego Lagomarsino, colaborador de Nisman, como "el hermano de un importante ejecutivo vinculado al Grupo Clarín".

La mandataria relacionó así a Lagomarsino con la empresa de medios con la que mantiene hace años un conflicto a raíz de la sanción de una nueva ley de servicios de comunicación audiovisual.

Lagomarsino, un informático contratado por Nisman que Fernández definió como un "feroz opositor al Gobierno", es el único imputado en la causa por la muerte de fiscal, por ser quien que le prestó el arma que terminó con su vida.

Sin embargo, a través de un comunicado, el Grupo Clarín desmintió a la presidenta y aseguró que el hermano del colaborador de Nisman "jamás trabajó ni tiene ninguna vinculación" con la compañía de medios.