Cristina Fernández defiende modelo económico tras cambios en Banco Central

Tras la renuncia del presidente de la entidad financiera, que causó fuertes tensiones en el mercado cambiario, la presidenta argentina defendió un "proyecto de Nación".
Cristina Fernández (i), durante una inauguración de viviendas hoy, en Buenos Aires
Cristina Fernández (i), durante una inauguración de viviendas hoy, en Buenos Aires (EFE)

Buenos Aires

La presidenta argentina, Cristina Fernández, hizo hoy una fuerte defensa del modelo económico de su Gobierno, en medio de un fuerte temblor en el mercado bursátil tras el cambio en la titularidad del Banco Central argentino.

"Argentina va a seguir marchando porque tenemos la voluntad, la fuerza y lo que hay que tener para defender los intereses de un proyecto que es un proyecto de Nación", dijo Fernández en un acto en la localidad bonaerense de Ezeiza, tras inaugurar viviendas.

La mandataria no hizo alusión a la renuncia ayer del presidente del Banco Central, Juan Carlos Fábrega, en medio de fuertes tensiones en el mercado cambiario que Fernández considera fruto de maniobras desestabilizadoras contra su Gobierno.

Sin embargo, la jefa de Estado aprovechó la tribuna pública para destacar los "logros" sociales y económicos de su gestión, entre ellos la reducción de la "torta del endeudamiento" interno y externo.

Fernández dijo que desde la Presidencia continúa peleando por la "independencia nacional" y la "liberación del yugo de las cadenas de la colonia". "Como va a haber muchas batallas, inclusive cuando yo ya no esté, ni como presidenta ni en este mundo, es necesario preparar a todas las generaciones para defender lo que es nuestro", dijo Fernández.

En un discurso el pasado martes, tras varias jornadas de fuerte subida del precio del dólar paralelo, Fernández había acusado a banqueros, industriales y exportadores de presionar para lograr una devaluación y para "voltear" a su Gobierno con ayuda de Estados Unidos, país donde Argentina afronta una sentencia en contra en un litigio con fondos de inversión especulativos.

Asimismo, cargó contra el Banco Central por no controlar debidamente a los bancos en sus operaciones cambiarias y las transacciones de divisas en el mercado ilegal. Ello decantó hoy en la renuncia de Fábrega poco después del cierre de la ronda bursátil, que concluyó con una caída del 8.22 % por los rumores de dimisión, que finalmente se confirmaron.

La reacción negativa de los inversores a la noticia también continuó hoy, con un caída del índice Merval del 7.05 %. Sin embargo, en el primer día de gestión del nuevo titular del Banco Central, Alejandro Vanoli, la tensión cedió un poco en la plaza cambiara.

El valor del dólar paralelo bajó cinco centavos, hasta los 15.60 pesos por unidad, en tanto que el "dólar contado con liquidación", al que normalmente recurren grandes operadores, como bancos y exportadores, retrocedió a 13.91 pesos, casi un peso menos que a su cierre del miércoles. En el mercado oficial, el precio del dólar se mantuvo estable, en 8.41 pesos por unidad para la venta.

Durante su rueda de prensa diaria, el jefe de Gabinete del Gobierno argentino, Jorge Capitanich, recalcó que el nuevo presidente de la autoridad monetaria deberá "establecer condiciones claras de estabilidad cambiaria y monetaria".

"La nueva autoridad debe cumplir lo que la Carta Orgánica (del Banco Central) establece, que implica garantizar una estrategia desde el punto de vista de metas monetarias y también garantizar y promover un clima que favorezca y estimule la actividad económica, el empleo y las inversiones", explicó Capitanich.

Sin embargo, expertos y analistas prevén que la cercanía de Vanoli con el Ministerio de Economía, encabezado por Axel Kicillof, se traducirá en una mayor emisión monetaria, tasas de interés más bajas y un tipo de cambio oficial estable.

Según señaló a Efe Fausto Spottorno, director del Centro de Estudios Económicos de la consultora Orlando J. Ferreres, el cambio en la gestión del Banco Central generará "más incertidumbre", consecuencia de un posible mayor control del mercado cambiario que, a su juicio, "tendrá poco éxito".