Crisis en la izquierda española: fractura entre el número uno y dos de Podemos

A dos años de su creación, el partido emergente que más votos obtuvo en las pasadas elecciones generales en España vive el enfrentamiento entre su líder Pablo Iglesias y el segundo, Iñigo Errejón.
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, está siendo cuestionado por su negativa a pactar con el socialista Pedro Sánchez
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, está siendo cuestionado por su negativa a pactar con el socialista Pedro Sánchez (EFE)

Madrid

Tiene apenas dos años de haberse creado y Podemos (extrema izquierda), el partido emergente que más logros obtuvo en las pasadas elecciones generales en España, ya sufre su primera gran crisis interna. Su líder, Pablo Iglesias, cesó al número tres Sergio Pascual, brazo derecho de Íñigo Errejón, el número dos de la tercera fuerza política del país que nació como consecuencia del movimiento de los indignados del 15-M.

La fulminante destitución del número tres de Podemos ha evidenciado las pugnas entre dos corrientes, por un lado están los de Iglesias que son “extrema izquierda pura y dura”, según los analistas, y por el otro los de Iñigo Errejón.

Errejón está considerado el hombre más moderado de la formación morada, que en los últimos días fue purgada en Madrid por el mismo Iglesias, un hombre que ha criticado constantemente el sistema político español y que está demostrando –coinciden especialistas y prensa local- que actúa “igual o peor” que muchos líderes partidistas.

Iglesias, desde hace dos días que fulminó a Pascual ni siquiera ha aparecido públicamente ante los medios de comunicación para explicar lo ocurrido, y  tampoco lo ha hecho Errejón.

“Fuentes de la dirección del partido han asegurado que Errejón ha abierto un periodo de reflexión sobre la crisis interna provocada por la destitución de su hombre de confianza. El secretario político de Podemos, pieza clave en la creación y el desarrollo del partido, no quiere dañar a la formación, pero su silencio sólo puede ser interpretado como una censura hacia la purga del secretario de Organización decidida por Iglesias”, explicó el diario El Mundo.

Hoy, la portavoz adjunta de Podemos en el Congreso, Irene Montero, que es también la jefa del gabinete de Iglesias, negó que Errejón vaya a dimitir, y ha asegurado que está “trabajando con normalidad” con el líder de la formación para preparar la reanudación de las negociaciones con el PSOE.

“Ayer mismo estuvo hablando con Iglesias, como parte normal del trabajo que estamos desarrollando en un momento en el que podemos retomar el contacto normalizado con el PSOE”, aseguró.

Iglesias sabe que Errejón es fundamental en lo político ya que éste ha sido el que ha encabezado las negociaciones con otros partidos cuando se produjeron las sesiones de investidura fallidas del líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez.

Y es que Pablo Iglesias no tiene feeling con sus compañeros de otros partidos. El joven maestro de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid “es una persona que no invita al diálogo, que de inmediato se siente agredido y que siempre está a la defensiva”, señaló Rafael Hernando, portavoz del conservador y gobernante Partido Popular (PP).

Además, algunos de los compañeros de partido de Iglesias admiten que “le vence la arrogancia”, esta misma soberbia ha sido resaltada en muchas ocasiones en la prensa local y por Pedro Sánchez. “No me gusta nada la prepotencia de Iglesias”, ha dicho.

Por el contrario, Errejón es calificado por los diputados del Congreso como “un tipo más distendido”.  Al joven se le ve sonriendo, lo que no hace Iglesias. “Tiene un aire de despistado que hace que no te caiga mal, tiene más afinidad con la gente. En general es un tipo majo que siempre está dispuesto a dialogar”, coinciden algunas de sus señorías parlamentarias.

Por lo pronto, Iglesias convocó este viernes a una reunión en Madrid a los líderes autonómicos del partido y los secretarios de Organización regionales; un encuentro que tiene como objetivo –según fuentes del partido morado- explicar el cese de Sergio Pascual como secretario de Organización y oficializar la asunción temporal de estas competencias por parte de Iglesias.

La crisis en la Comunidad de Madrid se suma a las que todavía siguen abiertas en Cantabria, Galicia, y Cataluña. En estas dos últimas regiones, sendas gestoras se encargan de ejercer la dirección del partido a la espera de la celebración de primarias -en Cataluña todavía no se ha fijado si quiera una fecha para llevar a cabo este proceso-. Además, el partido emergente, con poco más de dos años de vida, tuvo que nombrar gestoras también en el País Vasco y La Rioja.

Esta primera gran crisis interna en Podemos tiene también muy preocupado al Partido Socialista ya que ha visto como el ala más moderada prácticamente ha quedado disuelta por el golpe de autoridad ejercido por el ala de extrema izquierda que lidera Pablo Iglesias por lo que será mucho más complicado negociar una posible y nueva investidura de Pedro Sánchez en los próximos días, de acuerdo a fuentes socialistas.

No obstante, todavía queda más de un mes para que acabe el plazo para intentar formar Gobierno y en el PSOE -como en el resto de fuerzas- tienen la vista puesta en el 26 de junio. Ninguno quiere quedar como el responsable de que no se haya podido alcanzar un acuerdo al entender que sería penalizado en las urnas. Y así, entre mensajes, reuniones y ruedas de prensa, el tiempo va corriendo y los relatos escribiéndose.