Por Crimea, el G7 pone en duda cumbre de Sochi

Los líderes de las siete potencias más industrializadas condenan la ocupación de la península autónoma de Crimea por tropas rusas y condicionan la reunión del G8 en Rusia.
Vehículos militares propiedad del ejército ruso, ayer a las afueras de la unidad militar ucraniana en Simferopol.
Vehículos militares propiedad del ejército ruso, ayer a las afueras de la unidad militar ucraniana en Simferopol. (Vasily Fedosenko/Reuters)

Washington, Kiev

Los países miembros del Grupo de los 7 (G7), integrado por Estados Unidos, Canadá, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia e Italia suspendieron ayer su participación en los preparativos de la cumbre del Grupo de los 8 (G8) en la ciudad rusa de Sochi, en junio, e instaron a Moscú a iniciar negociaciones directas con Ucrania tras su intervención en la península autónoma de Crimea.

En un comunicado difundido por la Casa Blanca, los líderes de las siete potencias más industrializadas, así como los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, condenaron "la clara violación" de la soberanía e integridad territorial de Ucrania por parte de Rusia, que el sábado ocupó militarmente la península frente al Mar Negro.

"Hacemos un llamado a Rusia para que aborde cualquier preocupación sobre seguridad o derechos humanos que tenga con Ucrania a través de negociaciones directas y/o mediante una mediación u observación internacional bajo los auspicios de Naciones Unidas o la OSCE" (Organización para la Seguridad y la Cooperación Europea), indica el comunicado.

Los siete grandes constatan que las acciones de Rusia en Ucrania tras la caída del presidente Viktor Yanukóvich —refugiado en Rusia— "contravienen los principios y valores sobre los cuales se fundan el G7 y el G8", que incluye a los siete grandes más Rusia.

Por ello, explican, "hemos decidido suspender por ahora nuestraparticipación en las actividades asociadas a la preparación de la prevista cumbre del G8 en Sochi, hasta que la situación vuelva a su cauce y el G8 pueda tener una discusión con sentido".

El primer ministro ucraniano provisional, Arseni Yatseniuk, afirmó ayer que si el líder ruso Vladirmir Putin "quiere ser el presidente que empezó una guerra entre dos países vecinos y amigos, está a punto de lograr su objetivo. Estamos al borde del desastre", dijo y calificó de "declaración de guerra" la ocupación de Crimea.

El presidente de EU, Barack Obama envió ayer a Ucrania a su secretario de Estado, John Kerry, para apoyar a Yatseniuk, que la semana sucedió a Yanukóvich luego de tres meses de sangrientas protestas tras un fallido pacto comercial con Unión Europea.

Según la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel, Putin aceptó ayer en conversación telefónica su idea de crear "un grupo de contacto" para "iniciar un diálogo político" sobre la crisis en Ucrania, y la alianza militar atlántica de 28 países, la OTAN, pidió enviar observadores internacionales para resolver la crisis pacíficamente, además de exhortar a Rusia a retirar sus tropas.

El sábado, miles de soldados no identificados presuntamente ligados a Rusia bloqueaban a militares ucranianos en sus cuarteles en Crimea.

Yatseniuk instó ayer a sus "socios occidentales" y a "la comunidad internacional" a que apoyen "la integridad territorial" de Ucrania y hagan "todo lo posible para detener un conflicto militar provocado por Rusia".