Crecen los problemas judiciales para la familia Pujol

La detención y posterior liberación del hijo menor del ex líder histórico del nacionalismo catalán es el último episodio del calvario judicial de un clan que protagonizó la vida política de Cataluña.
Policías españoles, en una terraza en la casa de Oleguer Pujol en Barcelona
Policías españoles, en una terraza en la casa de Oleguer Pujol en Barcelona (AFP)

Madrid

Los problemas judiciales crecen en torno a la familia del histórico dirigente catalán, Jordi Pujol, después que este jueves fuera detenido su hijo menor, Oleguer, en una investigación por blanqueo de capitales y fraude fiscal, en medio de las tensiones independentistas en Cataluña.

La justicia española investiga siete operaciones inmobiliarias realizadas por empresas relacionadas con Oleguer Pujol, principalmente la compra en 2007 por más de dos mil millones de euros de 1,152 sucursales del banco Santander.

La detención y posterior liberación como imputados de Oleguer Pujol y su socio Luis Iglesias, son el último hito del particular calvario judicial de la familia Pujol, con el patriarca Jordi Pujol, y tres de sus siete hijos bajo investigación judicial por distintos casos.

Presidente de Cataluña durante 23 años, de 1980 a 2003, en los cuales la región logró una autonomía cada vez mayor, Pujol, de 84 años, llegó a tener tanta influencia sobre la política española que se ganó el apodo de "virrey de España".

En julio pasado, con la justicia cerrando el cerco en torno a su descendencia, confesó que su familia guardó en el pequeño principado de Andorra, entre España y Francia, durante 34 años un dinero procedente de una herencia familiar, que no declaró al fisco.

"Personalmente puedo decir, rotundamente, que yo no he sido un político corrupto", señaló en septiembre ante el parlamento regional, esta histórica figura del nacionalismo catalán, después de que su confesión levantara sospechas de un presunto cobro de comisiones a cambio de la concesión de contratos públicos durante su época de presidente.

Pujol, que ya estuvo a punto de ser procesado en 1986 por supuesta gestión fraudulenta de un banco familiar, Banca Catalana, sorprendió con este anuncio cuando dos de sus hijos, Jordi y Oriol, ya estaban siendo investigados en dos causas distintas.

Oriol, su quinto hijo y el único que también se dedicó a la política, está imputado por un delito de tráfico de influencias como presunto colaborador en una trama que presuntamente amañaba la adjudicación de los talleres de inspección de vehículos.

El 14 de julio, Oriol se vio obligado a dimitir de su puesto de secretario general de la formación CDC, una de las dos que forman la coalición CiU, que preside el actual jefe del gobierno regional catalán, Artur Mas.

Su hermano y primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, de 54 años, también tuvo que declarar en septiembre ante un juez imputado por fraude fiscal y blanqueo de capitales, negando los hechos que le achacaban.

La justicia, basándose en informes policiales y de los servicios tributarios, sospecha que entre el 30 de marzo de 2004 y el 28 de noviembre de 2012, Jordi Pujol Ferrusola y su ex esposa Mercé Girones efectuaron 118 movimientos de capital por un total de 32 millones de euros procedentes o con destino a trece países, incluyendo Andorra, Luxemburgo, Suiza o las Islas Caimán.

El juez Pablo Ruz ordenó el miércoles el bloqueo de unas cuentas de Jordi Pujol Ferrusola en Andorra, tras un informe del fiscal señalando que traspasó 2,435 millones de euros a México cuatro días después de saber que estaba convocado por la justicia como imputado.

La multiplicación de estos casos llegan en medio de la tensión entre el gobierno regional catalán y Madrid por la decisión del ejecutivo de Mas de llevar adelante una consulta ciudadana sobre la autodeterminación de la región.

"Pujol (padre) ha estado durante décadas muy protegido por los gobiernos de España, todas las cosas que salen ahora los gobiernos de España tanto del PP como el PSOE las sabían, y lo que hicieron fue protegerlo mientras garantizase el control de Cataluña", consideró el filósofo y analista catalán, Josep Ramoneda.

"En el momento en que se le escapa de las manos el control de Cataluña y empieza Mas con el proceso independentista, Pujol pierde esta protección", consideró.