Cosa Nostra apoyó a partido de Berlusconi: ex mafioso

En sus declaraciones de este viernes, Giuffré confirmó que fueron determinantes las garantías recibidas por Dell'Utri para que decidiera apoyar a Forza Italia. 
El Senado italiano decidirá el martes la inhabilitación o no del ex primer ministro (i) Silvio Berlusconi
Silvio Berlusconi (EFE)

Roma

La Cosa Nostra, la mafia siciliana, apoyó en 1994 a Forza Italia, el partido con el que el ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi se lanzó a la política, reveló hoy el ex mafioso Nino Giuffré, al declarar ante el Tribunal de Palermo.

Giuffré, actualmente "arrependido" y colaborador de la justicia italiana, declaró en el marco de un proceso sobre la negociación entre el Estado y la organización criminal en los años 1990.

"La mafia no se sube en el carro de cualquiera. Elegimos apoyar a Forza Italia porque nos dieron garantías", declaró Giuffré.

Precisó que en 1994 la mafia siciliana decidió apoyar a Forza Italia tanto porque había un clima a favor de la nueva formación política entre la opinión pública, pero también porque hubo un acuerdo al interior de la organización criminal.

Confirmó que ese apoyo fue una respuesta a las "garantías" recibidas por Marcello Dell Utri, el ex senador que ha sido brazo derecho de Il Cavaliere desde los 1970 y que el pasado 25 de marzo fue condenado por el Tribunal de Apelaciones de Palermo a siete años de cárcel por participación externa en asociación mafiosa.

La sentencia consideró a Dell'Utri, uno de los fundadores de Forza Italia, como el intermediario entre la mafia y Berlusconi.

En sus declaraciones de este viernes, Giuffré confirmó que aunque Cosa Nostra es "hábil" para subirse en "el carro del ganador", fueron determinantes las garantías recibidas por Dell'Utri para que decidiera apoyar a Forza Italia.

Apenas la semana pasada Berlusconi anunció el renacimiento de esa formación política, que en 2007 se fusionó con la postfascista Alianza Nacional para fundar el Partido del Pueblo de la Libertad.

Pero la nueva Forza Italia nació dividida, luego de que el ex "delfín" de Berlusconi y actual ministro del Interior, Angelino Alfano, cinco ministros del gobierno y decenas de senadores y diputados decidieran no formar parte de ella.