Corrupción en sector público amenaza a todos los países

De acuerdo con la lista anual de Transparencia Internacional, “los partidos políticos, la policía y los sistemas judiciales” son las áreas más vulnerables en las naciones analizadas.

EFE

Somalia, Corea del Norte y Afganistán son percibidos como los países más corruptos del mundo, y Dinamarca y Nueva Zelanda como los más transparentes, según un informe de la organización no gubernamental alemana Transparencia Internacional (TI), publicado ayer.

La edición 2013 del ya tradicional Índice de Percepción de la Corrupción (CPI), de TI, ofrece un ranking global con pocas variaciones con respecto a los informes de los últimos años y la certeza de que “el abuso de poder, los acuerdos clandestinos y el soborno continúan devastando a sociedades en todo el mundo”.

“El Índice de Percepción de la Corrupción demuestra que todos los países se enfrentan todavía a la amenaza de corrupción en todos los niveles de gobierno, desde la concesión de permisos locales hasta la implementación de normas y reglamentaciones”, afirmó en un comunicado la presidenta de TI, Huguette Labelle.

TI, referencia global en el análisis de la corrupción, asegura que los resultados de este informe “dibujan un escenario preocupante” y destaca que “más de dos tercios de los 177 países” estudiados reprueba en transparencia.

La corrupción en el sector público sigue siendo “uno de los mayores desafíos a escala mundial”, advierte TI, que considera que las áreas más problemáticas son “los partidos políticos, la policía y los sistemas judiciales”.

En una escala del cero (sumamente corrupto) al cien (muy transparente), Dinamarca y Nueva Zelanda lograron 91 puntos, mientras que Somalia, Corea del Norte y Afganistán apenas sumaron ocho unidades.

A juicio de Labelle, los primeros demuestran “que la transparencia contribuye a la rendición de cuentas y a frenar la corrupción”, pese a que advirtió que incluso estos países no deben bajar la guardia en asuntos de “riesgo” como la financiación electoral y la concesión de grandes contratos públicos.

España sufrió la segunda mayor caída del CPI de este año tras Siria y cedió seis puntos, de los 65 a los 59, para pasar de la posición trigésima a la cuadragésima, por detrás de Brunei y Polonia, y justo delante de Cabo Verde.

En América Latina, Venezuela (20 puntos) y Paraguay (24) siguen siendo percibidos como los países más corruptos, mientras que Uruguay (73) y Chile (71) se mantienen como los líderes en transparencia.  México, con 34 puntos, se encuentra en el puesto 106.

En esta región, lo más destacado es la caída en bloque de Centroamérica, fruto de la erosión de la transparencia que ejercen grupos del crimen organizado, que precisan de la corrupción para traficar drogas, armas y personas.

Entre las grandes potencias, Estados Unidos se sitúa en el puesto 19 con 73 puntos, China en el 80 (40 puntos), Japón en el 18 (74), Alemania en el 12 (78), Reino Unido en el 14 (76), Rusia en el 127 (28), Brasil en el 72 (42) e India en el 94 (36).

El vagón de cola del ranking son países sin estructuras estatales, desgarrados por guerras, conflictos o catástrofes naturales, como Somalia, Afganistán, Sudán y Sudán del Sur, Libia, Irak, Siria, Yemen y Haití.

“Es hora de detener a quienes cometen actos de corrupción de forma impune. Los vacíos legales y la falta de voluntad política de los gobiernos facilitan la corrupción tanto interna como transnacional”, afirma Labelle.

El CPI se elabora cada año desde 1995 a partir de diferentes estudios y encuestas sobre los niveles percibidos de corrupción en el sector público de distintos países. 


[Dé clic sobre la imagen para ampliar]