Correa pierde sus tres principales bastiones

La oposición aumenta su poder en ciudades clave de Ecuador al derrotar al oficialismo en las alcaldías de la capital, Quito, Guayaquil y Cuenca.

Quito

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, admitió el “doloroso” revés sufrido por su partido, Alianza País, en los comicios locales de ayer en los que la oposición captó, según datos a boca de urna, las alcaldías de las tres principales ciudades, incluida la de Quito, bastión oficialista.

Las fuerzas de centroderecha alcanzarían su mayor victoria desde la llegada de Correa al poder en 2007, al conquistar los tres principales bastiones que son Quito, Guayaquil y Cuenca.

“Qué bueno que hayamos tenido este remezón, es muy doloroso lo que ha pasado en Quito y peligroso”, dijo el presidente en alusión a sus temores de que la capital de 2.2 millones de habitantes se convierta en un foco de ingobernabilidad.

Esto “hace bien” porque “probablemente estamos cayendo en sectarismos, probablemente nos estamos durmiendo en los laureles”, agregó.

Hacia las 22H00 horas locales (03H00 GMT) los primeros datos oficiales, sobre 69% de las actas escrutadas, confirmaban la derrota del alcalde de Quito y candidato a la reelección, Augusto Barrera, con 38% de los votos, frente al abogado de centroderecha Mauricio Rodas (39 años), quien captaba 59% de los sufragios.

En Guayaquil (con 2.3 millones de habitantes) y Cuenca (712 mil) el conteo avanzó lentamente. Sin embargo, los sondeos también anticiparon una derrota de Alianza País, el movimiento fundado por Correa y con el que ascendió al poder, en ambas ciudades.

En el puerto guayaquileño, el alcalde opositor Jaime Nebot (67 años) alcanzó 58% de los votos contra 41% de la oficialista Viviana Bonilla (30 años), escrutadas 18% de las mesas, informó el Consejo Nacional Electoral (CNE).

Correa reconoció por anticipado la derrota en las tres mayores ciudades, aunque rehusó hablar de un fracaso del oficialismo a nivel nacional pues estimó que su partido habría ganado “muchas alcaldías” y al menos nueve de las 23 prefecturas provinciales.

Los ecuatorianos eligieron ayer 221 alcaldes, 23 prefectos, 1.035 concejales municipales y 4 mil 79 vocales de juntas rurales para un período que se extenderá hasta el 14 de mayo de 2019. Se espera que el cómputo oficial concluya en los próximos días.

Acompañado por el presidente, el alcalde de Quito también reconoció el fracaso.

A medida que la televisión mostraba las proyecciones, la sede oficialista en Quito se sumía en el silencio. Correa, vestido de traje oscuro, apareció sonriente frente a sus simpatizantes y tras un breve discurso abandonó el lugar.

En su encuentro posterior con los medios, Correa, quien desde 2007 se había impuesto en siete procesos electorales en línea, evocó como un posible error la falta de alianzas de su partido en varios puntos del país por privilegiar candidatos propios.

Al mismo tiempo insistió en su preocupación por los posibles problemas de “gobernabilidad” que enfrentará ahora que la oposición se impuso en la capital.

“No conozco a Mauricio Rodas, sí conozco la gente que está detrás de él y esa gente cuenta los días para que se caiga el gobierno, esa gente  no dudaría en pegarle un tiro al presidente, esa gente está en contacto directo con la derecha fascista de Venezuela”, aseguró.

Más allá del resultado, los analistas creen que Rafael Correa hizo una apuesta arriesgada al convertir esta elección en un anticipado voto de confianza o censura en su gobierno, cuando todavía restan tres años para las presidenciales.