Las dos Coreas mantienen su "guerra de propaganda" en la zona fronteriza

El ministerio de Defensa surcoreano informó que su vecino del Norte ha lanzado en su territorio panfletos "casi cada día" mediante globos.
Kim Jung Un encabezó la prueba de una bomba de hidrógeno, como parte del programa nuclear de Corea del Norte.
Kim Jung Un (Reuters)

Seúl

Las dos Coreas mantienen sus respectivas campañas de propaganda en torno a la frontera que las divide a raíz de la tensión que ha generado en la península el ensayo nuclear realizado por el régimen de Pyongyang hace ya casi dos semanas.

El ministerio de Defensa surcoreano informó hoy de que, desde la semana pasada, su vecino del Norte ha lanzado en su territorio panfletos "casi cada día" mediante globos a los que aparentemente coloca un temporizador para hacerlos estallar en pleno vuelo.

Según detalló el portavoz del Ministerio, Kim Min-seok, a la agencia Yonhap, el número de estos pasquines recolectados en territorio surcoreano está ya próximo al millón.

Los globos que cargan con los panfletos han llegado incluso hasta la capital surcoreana, Seúl, situada a unos 30 kilómetros al sur de la frontera, y la semana pasada uno de los fardos de octavillas perforó el techo de un coche aparcado en la ciudad dormitorio de Ilsan.

El ejército surcoreano detectó el pasado 13 de enero por primera vez estos globos que cargan los panfletos en los que se critica a la presidenta surcoreana, Park Geun-hye, por reiniciar emisiones de propaganda mediante altavoces en la frontera.

Seúl tomó esa decisión dos días después del ensayo nuclear de Pyongyang, y desde entonces ha emitido a diario por estos parlantes mensajes en contra del régimen de Kim Jong-un, además de canciones de pop surcoreano o incluso seriales radiofónicos.

"Hemos retomado nuestras emisiones de propaganda porque el cuarto ensayo nuclear de Corea del Norte constituye una provocación al mundo entero", justificó hoy el portavoz de Defensa surcoreano.

Corea del Norte, por su parte, ha encendido en la frontera sus propios altavoces para intentar distorsionar el sonido que llega a su territorio procedente del Sur.

El pasado agosto, cuando Seúl decidió poner en marcha sus altavoces ambos países, que técnicamente se mantienen en guerra desde hace más de 65 años, acabaron intercambiando fuego de artillería a través de la frontera.