Corea del Sur investiga tripulación del ferry volcado

De las 475 personas a bordo de la nave, 28 pasajeros figuran oficialmente como fallecidos, 179 han sido rescatados y 268 continúan desaparecidos, presuntamente atrapados dentro del buque.
El buque Sewol desaparece bajo las aguas mientras continúan las operaciones de rescate cerca de la isla Jindo.
El buque Sewol desaparece bajo las aguas mientras continúan las operaciones de rescate cerca de la isla Jindo. (EFE)

Corea del Sur

Un subalterno dirigía un ferry surcoreano cuando este naufragó hace dos días, dijeron el viernes los investigadores, en momentos en que los rescatistas enfrentan fuertes mareas y aguas turbias mientras buscan a cientos de desaparecidos que se teme estarían atrapados en la embarcación.

Medios locales dijeron que el ferry Sewol pudo haber hecho un giro brusco durante su viaje el miércoles, lo que habría desplazado su carga y hecho que la nave se inclinara y comenzara a hundirse.

Los investigadores declinaron comentar sobre los reportes.

De las 475 personas a bordo de la nave que se dirigía desde el puerto de Incheon a la isla turística de Jeju, 28 pasajeros figuran oficialmente como fallecidos, 179 han sido rescatados y 268 continúan desaparecidos, presuntamente atrapados dentro del buque.

Muchos de los desaparecidos son niños de una escuela en las afueras de Seúl y hay pocas esperanzas de que alguno sea encontrado con vida.

"Ni siquiera podemos ver el color blanco de la nave. Nuestra gente está simplemente tocando el casco con las manos", dijo Kim Chun-il, un buzo de Undine Marine Industries, a los familiares reunidos cerca del lugar de las labores de rescate en la ciudad portuaria de Jindo.

Kim explicó que dos buzos tuvieron que regresar a la superficie cuando una bomba de aire se detuvo y dijo que las fuertes mareas estaban obstaculizando el rescate.

Los equipos de rescate han inyectado aire en la embarcación, pero los buzos aún no han entrado en las zonas del buque donde se cree que se encuentran muchos de los desaparecidos.

Funcionarios de la Guardia Costera han dicho que la investigación se ha concentrado en una posible negligencia de la tripulación, problemas con el almacenamiento de la carga y defectos estructurales del barco, aunque la nave parece haber pasado todas las revisiones de seguridad y de las aseguradoras.

El capitán, Lee Joon-seok, enfrenta una investigación criminal, el procedimiento normal en Corea del Sur ante un accidente de este tipo.

Tanto Lee como la compañía dueña del ferry se han disculpado por la pérdida de vidas, aunque ninguno ha admitido su responsabilidad.

Los investigadores dijeron que Lee podría no haber estado en el puente en el momento del accidente y que el buque estaba siendo dirigido por el tercer oficial, aunque personal de navegación dijo que ésta era una práctica habitual.

El ferry se hundió en condiciones de calma y seguía una ruta recorrida con frecuencia de 400 kilómetros de extensión. Aunque relativamente cerca de la costa, el área está libre de rocas y arrecifes.

Los padres de los alumnos desaparecidos culparon al capitán del barco de la tragedia después de que él y funcionarios de la compañía ofrecieron disculpas por la pérdida de vidas.

Algunos también abuchearon a la presidenta surcoreana, Park Geun-hye, cuando visitó el lugar el jueves.

Testigos han dicho que el capitán y algunos de los tripulantes abandonaron el buque, mientras que otros instruyeron a los pasajeros a permanecer en su lugar cuando la nave comenzaba a hundirse.

Familiares estaban de luto cerca de un hospital en la ciudad de Mokpo, cerca de la ciudad portuaria de Jindo, que sirve como centro de rescate. Algunos de ellos se refirieron duramente al capitán.

"¿Cómo pudo decirle él a esos niños que se quedaran en el barco y huir mientras la nave se hundía?", dijo Ham Young-ho, abuelo de Lee Da-woon, de 17 años, uno de los fallecidos.

Lee no ha realizado ninguna declaración pública ni ha dicho por qué abandonó el barco antes que muchos de los pasajeros.