Copiloto de Germanwings tuvo tendencias suicidas: fiscalía alemana

A una semana de la catástrofe aérea del avión A320 de la línea "low-cost" alemana en los Alpes franceses, los investigadores revelaron hoy que el copiloto siguió un tratamiento psiquiátrico para ...
Familiares de las víctimas visitan el monolito en homenaje a los fallecidos del avión de Germanwings en Seyne-les-Alpes, Francia
Familiares de las víctimas visitan el monolito en homenaje a los fallecidos del avión de Germanwings en Seyne-les-Alpes, Francia (EFE)

Düsseldorf, Seyne-les-Alpes

Una semana después de la catástrofe del A320 de Germanwings en los Alpes franceses, los investigadores en Alemania revelaron que el joven copiloto, acusado de haber estrellado deliberadamente el avión, había seguido un tratamiento psiquiátrico en el pasado para afrontar tendencias suicidas.

"El copiloto estuvo en tratamiento psicoterapéutico por tendencias suicidas hace muchos años, antes de obtener su permiso de piloto", indicó el fiscal de Düsseldorf (oeste), Ralf Herrenbrück. Pero las últimas consultas médicas "no atestaron tendencias suicidas o agresividad hacia otras personas" recientemente, añadió.

Las revelaciones sobre la personalidad del copiloto de 27 años, acusado de haber estrellado deliberadamente el avión contra la montaña, se suceden desde el jueves. Según varios medios de información, el hombre sufría trastornos psiquiátricos y estaba preocupado por las consecuencias para su carrera de esos problemas.

Si bien no se ha revelado el motivo de sus bajas laborales, la justicia explicó que "el copiloto no sufría ninguna enfermedad orgánica" y que nada en su entorno familiar, amistoso o profesional podría dar pistas sobre sus motivaciones.

La policía no ha encontrado ninguna carta que explique lo sucedido o que reivindique la acción. Estas son las primeras revelaciones que hacen los investigadores alemanes sobre la salud mental del joven, que trabajaba desde 2013 como copiloto en Germanwings, una filial de Lufthansa.

La fiscalía de Düsseldorf había informado el viernes que se habían encontrado rotas bajas médicas en la casa del joven piloto, que lo habrían incapacitado para trabajar el día del accidente.

El perfil que se proyecta desde su entorno, es el de un adulto joven, deportivo y muy competente, pero que sufría problemas psiquiátricos, aunque la semana pasada Lufthansa aseguró que estaba en plenas condiciones para pilotar.

Tras las revelaciones sobre las causas de la catástrofe, numerosas compañías aéreas adoptaron la regla de presencia obligatoria de dos personas en la cabina de pilotaje.

Acompañamiento psicológico

En el lugar de la montaña donde se estrelló el avión, los rescatistas pudieron acceder hoy por vez primera por vía terrestre al lugar de impacto del avión, con el "objetivo principal" de encontrar la segunda caja negra (que contiene los datos del vuelo) .

Los flancos de la montaña en el que están desperdigados los pedazos del avión y los restos humanos de las 150 víctimas son ahora más accesibles. Esa pista, que estará terminada próximamente, facilitará el acceso y permitirá el transporte de grandes pedazos del avión, según el fiscal a cargo de la investigación, Brice Robin.

Hasta que esté terminada, los equipos marcharán aproximadamente "tres cuartos de hora" hasta el lugar del impacto del avión, precisó Yves Naffrechoux. Robin indicó el domingo que los investigadores aislaron "78 ADN distintos, que serán comparados con las muestras de las familias para permitir la identificación de los restos.

Obligados por las malas condiciones climatológicas con las que amaneció el día, que dificultaban el vuelo de los helicópteros utilizados hasta ahora de forma exclusiva, los gendarmes franceses aceleraron el uso del camino que conduce hasta el macizo de los "Trois Évêches".

Llevaban días trabajando con excavadoras y material pesado para allanar y ensanchar un sendero que conduce desde la aldea de Le Vernet hasta el lugar del siniestro. No esperaban tener listo el camino hasta dentro de unos días, pero el cielo amaneció cubierto, con lluvia y un fuerte viento en la cima, condiciones que dificultan el vuelo de los helicópteros.

Por eso, optaron por estrenar la vía terrestre para llevar a los investigadores, que desde hace casi una semana se obstinan en buscar la caja negra que falta y también los restos de los 150 ocupantes del avión.

La senda todavía no está terminada por completo, por lo que los vehículos todoterreno de la Gendarmería se paran a 45 minutos del lugar del accidente, trecho que hay que hacer a pie.

Pero no fue obstáculo para que medio centenar de investigadores y socorristas llegaran hoy al lugar del accidente para seguir recogiendo indicios y restos humanos, el mismo dispositivo de los últimos días.

Camino terrestre, prioritario

El camino terrestre irá agrandándose a medida que pasen los días y muy pronto será el prioritario, indicaron fuentes de la Gendarmería, que afirman que servirá para bajar las partes más grandes del fuselaje que resistieron al duro choque del avión.

Pero el objetivo prioritario de los investigadores sigue siendo encontrar la segunda caja negra, indicaron los gendarmes, que han recibido esta orden de la Fiscalía de Marsella, donde se encauza la investigación judicial del siniestro.

El A320 de Germanwings se estrelló el 24 de marzo en los Alpes franceses cuando realizaba el trayecto entre Barcelona y Düsseldorf. En la catástrofe murieron las 150 personas que se encontraban a bordo, de unas 20 nacionalidades distintas, principalmente alemanas y españolas.

La compañía Germanwings indicó hoy que completó su dispositivo de recibimiento de las familias de víctimas con la creación de un centro de asistencia en Marsella (sur de Francia).

"Hasta hoy, 325 personas viajaron a Seyne-les-Alpes", declaró el director de operaciones de Gemanwings, Oliver Wagner, a la prensa en Marsella. Se trata "en su mayoría de familias alemanas y españolas, pero también personas procedentes de México, Japón, Colombia, Venezuela y Argentina", precisó.

Noventa personas se ocupan de recibir a las familias, indicó Wagner. Ese equipo está compuesto principalmente de personal especializado de Lufthansa procedente de España y Alemania, así como unos 30 colaboradores de la firma londinense Kenyon International Emergency Services, especializada en la gestión de crisis.

Diez psicólogos forman parte asimismo del equipo, y uno de ellos acompaña sistemáticamente a las familias que se trasladan en autocar desde Marsella hasta el lugar del accidente.