Consejo Nacional Sirio volverá a la Coalición de la oposición siria

El grupo se había retirado en enero en protesta por la participación en la conferencia de paz de Ginebra II, mientras que hoy se anunció la retirada de Robert Ford, el principal interlocutor de EU ...
Una mujer palestina llora mientras espera una ración de comida en el campo de refugiados de Yarmuk, al sur de Damasco
Una mujer palestina llora mientras espera una ración de comida en el campo de refugiados de Yarmuk, al sur de Damasco (AFP)

Beirut

El Consejo Nacional Sirio (CNS) anunció hoy su decisión de reintegrar la Coalición de la oposición siria, de la que se retiró en enero en protesta contra la decisión de ésta de participar en la conferencia de paz sobre Siria Ginebra II. El CNS, que era el más importante grupo de oposición al régimen del presidente sirio Bashar al Asad, "decidió durante la reunión de su secretaría general el 27 y 28 de febrero en Estambul reintegrar la Coalición", indicó el grupo en un comunicado.

El CNS, que ha mantenido siempre su negativa a negociar mientras no haya garantías de que el presidente Bashar al Asad abandone el poder, se retiró de la Coalición el pasado 21 de enero. Asimismo, Robert Ford, el representante diplomático de Estados Unidos ante Siria, anunció hoy su retirada del Servicio Exterior, un nuevo revés para los esfuerzos de Estados Unidos de llegar a una salida negociada del presidente Bashar al Asad. El subsecretario de Estado adjunto Larry Silverman tomará de manera provisional esa posición.

"El embajador Robert Ford se retira del Servicio Exterior hoy tras casi 30 años de servicio distinguido", anunció la portavoz del Departamento de Estado de EU, Jen Psaki. Entre enero y octubre de 2011, Ford fue embajador estadunidense en Siria, pero regresó a Estados Unidos debido a temores sobre su seguridad. Desde Washington, Ford ha trabajado como el principal interlocutor con la oposición siria y fue clave en las negociaciones de paz de Ginebra del mes pasado, que siguen sin servir para poner fin a la violencia entre el Gobierno sirio y la fragmentada oposición.

Ford ha estado viajando entre Washington y Turquía para consolidar el apoyo a la oposición, que está decepcionada con EU desde que el presidente Barack Obama prometió intervenir militarmente contra el Gobierno por haber usado armamento químico a gran escala y posteriormente suspendió esa opción tras un acuerdo diplomático para la entrega de dicho arsenal. Recientemente, Ford expresó su frustración por las cada vez más extendidas violaciones de los derechos humanos en Siria y los muertos, que ya superan los 136 mil.

Su salida del Departamento de Estado es un revés para los avances diplomáticos que permitan, como desea la Casa Blanca, una transición política en el poder en Siria. "Desde el inicio de la crisis (hace ya casi tres años), el embajador Ford ha trabajado sin descanso en el apoyo al pueblo sirio y sus ansias de libertad y dignidad (...) su legado guiará nuestros esfuerzos", aseguró Psaki en rueda de prensa.

Psaki aseguró que los miembros del equipo del retirado embajador seguirán trabajando en las relaciones con Siria, por lo que habrá continuidad en las complejas conversaciones con el Consejo Nacional Sirio, el interlocutor rebelde reconocido por Washington. Tanto el Ejército como los rebeldes sirios lanzaron hoy ataques con cohetes en Líbano, cerca de la frontera con Siria, que según medios locales dejaron dos muertos. Los ataques alcanzaron el pueblo chiita de Birtal y la localidad sunita de Arsal, informaron fuentes de los servicios de seguridad libaneses.

Las fuerzas aéreas sirias dispararon misiles contra lugares de reunión de supuestos rebeldes sirios cerca de la pequeña ciudad de Arsal, donde habrían muerto dos sirios y cinco resultado heridos, según la televisión LBC Internacional. En Arsal, de mayoría sunita, buscaron refugio numerosos rebeldes y refugiados sirios. Otros tres cohetes habrían caído en el pueblo chiita de Brital, donde la milicia Hizbolá tiene muchos seguidores que apoyan al presidente sirio Bashar al Asad, y donde tres personas resultaron heridas, aunque no de gravedad.

"Hay que encontrar una solución para que los refugiados sirios vuelvan a su país", reaccionó el presidente libanés, Michel Suleiman. Los en torno a un millón de sirios suponen un peligro para el país porque "alteran con su presencia el equilibrio demográfico" de Líbano, señaló. La mayoría de sirios que huyeron a Líbano desde que comenzó la violencia son musulmanes sunitas. En Líbano viven sunitas, chiitas, miembros de diversas iglesias cristianas y drusos y los conflictos se intentan evitar mediante un sistema proporcional de reparto del poder.

Según los observadores, la escalada de los enfrentamientos en la frontera de Siria con Líbano es consecuencia de la ofensiva del Ejército sirio y Hezbolá en la ciudad siria de Yabrud, cercana al límite entre los dos países. Por otro lado, la agencia libanesa NNA informó que combatientes del Frente Al Nusra "ejecutaron" en las inmediaciones de Arsal a dos sirios fieles al presidente sirio. El Frente Al Nusra, vinculado a Al Qaeda, lucha contra el gobierno sirio. Recientemente amenazó con ataques a chiitas en Líbano si Hizbolá no retira a sus milicianos de Siria.

El Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL), el grupo yihadista más radical en Siria, se retiró de al menos cinco localidades del norte del país después del ultimátum de un grupo rival, informó hoy una ONG siria. El Frente Al Nusra dio el martes un ultimátum de cinco días al EIIL para que el movimiento acepte que el conflicto se resuelva ante un tribunal religioso. En caso de rechazo, Al Nosra amenazó con expulsar el grupo de Siria, donde estos exiliados contra el régimen de Bashar al Asad libran cruentos combates.

"El EIIL se retiró de Azaz, su principal bastión de la provincia de Alepo, del aeropuerto militar de Menegh (tomado por los rebeldes en agosto de 2013), de la localidad de Mayer y de los pueblos de Deir Jamal y Kafin", todos ellos en la misma provincia, afirmó el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), con base en Londres. "La región de Alepo es su eslabón débil, por lo que temen ser atacados" por Al Nosra y los otros rebeldes a raíz del ultimátum, explicó a la AFP Rami Abdel Rahman, director del OSDH.

"El EILL se dirigió más al este, hacia localidades limítrofes con la provincia de Raqa, donde se encuentra su principal bastión, la ciudad de Raqa", afirmó. Según él, los combatientes se atrincheraron sobre todo en las localidades de Jarablos y de Menbej, en el extremo este de la provincia de Alepo y cercanas a la de Raqa. El ultimátum al EIIL se produjo tras la muerte del comandante de una brigada islamista, Abu Jaled al Suri, un amigo del jefe de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri.

Los insurgentes acusan al EIIL de haberlo matado. El jefe de Al Nosra, Abu Mohamad al Jolani, anunció que lucharán contra este grupo en Siria e incluso en Irak si rechaza el arbitraje religioso. Aunque tanto Al Nosra como el EIIL proceden de la rama de Al Qaeda en Irak, sus relaciones se han deteriorado en las últimas semanas y los combates hacen estragos entre los dos campos. Los combates, explosiones de coches bomba y ejecuciones entre facciones rivales han provocado la muerte de unas 3,300 personas desde el pasado 3 de enero, según datos del OSDH.

La rebelión siria odia al EIIL por la brutalidad de sus métodos contra los civiles, y su oposición a cooperar con los otros grupos en la lucha contra el régimen de Al Asad. En enero, los insurgentes le declararon la guerra y el Frente al Nosra, tras haber mantenido inicialmente una posición neutral, se unió a ellos en la ofensiva.

Para Charles Lister, experto en movimientos islamistas sirios, "parece que el EIIL tomó la decisión estratégica de reforzar sus posiciones al este de Alepo y en todas las carreteras que llevan a su 'joya de la corona', la ciudad de Raqa". "Abandonar las plazas donde era débil y reforzar sus feudos parece ser la última estrategia que le queda al EIIL en el estado actual" de las cosas, agregó el investigador, asociado al Brookings Doha Centre.

En el resto del país, la fuerza aérea continuaba atacando las posiciones rebeldes, provocando víctimas mortales, en paraticular en la región montañosa de Qalamun, en la ruta entre Siria y Líbano, donde murieron una mujer y un niño. El gobierno, con el apoyo del Hezbolá chiita libanés, ha lanzado desde noviembre una ofensiva para reconquistar esta región.

Por otro lado, Siria presentó hoy a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) en La Haya un nuevo calendario para la destrucción de sus armas químicas más peligrosas. Según la propuesta de Damasco, las armas peligrosas se sacarían del país antes del 13 de abril, tras no poder cumplirse el plazo previsto hasta el 5 de febrero. Hasta ahora, sólo el 4.5 por ciento de las sustancias químicas salieron del país por barco a través del puerto de Latakia, según la OPAQ. Esta semana salió del país el cuarto de los 31 cargamentos de armas planeados.

Sin embargo, contando las armas destruidas dentro de Siria, el porcentaje ascendería al 17.2 por ciento, según la OPAQ. Hasta mediados de año deben neutralizarse más de 600 toneladas de material químico -gas mostaza y sarín, entre otros- en el barco de la marina estadunidense Cape Ray en el mar Mediterráneo. Más de 20 países participan en la operación, entre ellos Rusia, China y Estados Unidos. Ante el retraso en la salida de armamento aumentó la presión de la comunidad internacional sobre el régimen de Al Asad.

Siria pidió en un primer momento una ampliación del plazo hasta finales de mayo, lo que rechazaron tanto las potencias occidentales como la OPAQ. El consejo ejecutivo del organismo de control discutirá a partir del martes en La Haya el nuevo plan propuesto por Siria.