El Congreso catalán rechaza de nuevo a Mas

Por segunda vez el mandatario regional no logra convencer a la izquierda radical para reelegirse, lo que sigue retrasando el proceso independentista.
Solo lo coalición de Artur Mas votó a favor de su continuidad, pues el socio secesionista, la CUP, lo acusa de corrupción.
Solo lo coalición de Artur Mas votó a favor de su continuidad, pues el socio secesionista, la CUP, lo acusa de corrupción. (Albert Gea/Reuters)

Madrid

El Parlamento regional de Cataluña volvió a rechazar ayer la investidura de un ejecutivo dirigido por el presidente saliente, el independentista Artur Mas, retrasando el inicio del controvertido proceso de separación de España.

Es la primera vez desde el restablecimiento de la autonomía en Cataluña, en 1979, que el candidato a la presidencia no logra ser investido ni en primera ni en segunda votación. Lo ocurrido significa continuar retrasando el proceso independentista anunciado por el Parlamento catalán y que suspendió el Tribunal Constitucional español.

Con este segundo rechazo, se abre un plazo de dos meses para celebrar más debates de investidura con otros posibles candidatos, y si no se consigue la elección de un presidente antes del 10 de enero próximo, se deberá convocar de nuevo elecciones para marzo.

Tras un debate que duró más de tres horas, la cámara regional catalana, que el martes pasado ya había votado mayoritariamente contra la investidura de Mas, repitió su dictamen: solo los 62 diputados de la coalición Junts pel Sí (JxS, Juntos por el Sí) se pronunciaron a favor.

Mas, un conservador de 59 años que durante décadas defendió un nacionalismo moderado antes de sumarse al movimiento independentista en 2012, necesitaba el apoyo del otro partido secesionista, la anticapitalista Candidatura de Unidad Popular (CUP), con cuyos 10 diputados suman mayoría absoluta en un parlamento de 135 escaños.

Sin embargo, el líder de CUP, Antonio Baños, volvió a dejar clara su oposición a Mas, por considerar que el partido que preside, Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), está demasiado marcado por la corrupción y las políticas de austeridad.

Pero Baños no le cerró del todo las puertas a Mas: "Tenemos al alcance" un acuerdo, le alentó. "Tenemos el objetivo común imprescindible, lo tenemos cerca y no lo dejaremos pasar", agregó en referencia al inicio del prometido proceso que debe llevar a la región a la independencia en 2017.

La CUP convocó una reunión de su consejo político para el día 29 de noviembre, que podría convertirse en una "asamblea nacional" decisiva para desencallar la investidura. Todo dependerá de las negociaciones entre las dos fuerzas independentistas.

Mas aún puede lograr la reelección si logra, en estos dos meses, un acuerdo con la CUP.

La prolongación del periodo de interinidad en el ejecutivo catalán se produce a menos de mes y medio de las elecciones generales españolas convocadas para el próximo 20 de diciembre.

La situación política de Cataluña, con un programa de independencia sobre la mesa que plantea la instauración de "una república catalana" en el plazo de 18 meses, se perfila como un tema fundamental en el debate político español.

La votación en el Parlamento catalán para intentar formar gobierno, se realizó un día después de que el Tribunal Constitucional de España suspendiera con carácter provisional e inmediato la resolución independentista aprobada el lunes pasado por el mismo órgano legislativo regional.


El rey, por la "unidad"

En medio de la tensión desatada por la resolución independentista del Parlamento de Cataluña, el rey Felipe VI advirtió ayer que el pueblo español "no está dispuesto a que se ponga en cuestión su unidad.

"La Constitución prevalecerá, que nadie lo dude", dijo en un acto celebrado en Madrid un día después de que el Tribunal Constitucional suspendiera la iniciativa secesionista lanzada desde Barcelona.

El monarca, que se comprometió a estar "al lado de todos los españoles", aseguró que los principios constitucionales se mantendrán "vigentes" en el país.

"La España constitucional de nuestros días es un patrimonio que nos pertenece a todos. Pertenece al pueblo español, en quien reside la soberanía nacional del que emanan todos los poderes del Estado", recordó.

Además de enviar un mensaje de "seguridad en la unidad", Felipe VI subrayó que el pueblo español "no está dispuesto a que se ponga en cuestión su unidad, que es la base de su convivencia en paz y en libertad".

DPA/Madrid