El Congreso de Perú, en manos del fujimorismo

Tras dos décadas fuera del poder, la corriente de derecha es hoy la mayor fuerza política aunque su fundador se encuentra preso.
En la primera vuelta electoral quedó marcada la tendencia.
En la primera vuelta electoral quedó marcada la tendencia. (Janine Costa/Reuters)

Lima

Después de 20 años, el fujimorismo volvió a tomar el control de Congreso de Perú, erigiéndose en la mayor fuerza política del país, esta vez con su máximo líder preso y con la hija de éste, Keiko Fujimori, con posibilidades de ganar la presidencia del país en una segunda vuelta el 5 de junio.

La primera tarea del Congreso: cambiar la imagen de haber sido un apéndice del Poder Ejecutivo que, en épocas de Alberto Fujimori aprobaba sin dudas ni murmuraciones los pedidos de Palacio de Gobierno. Y, si pierde su candidata, apoyar con la gobernabilidad del país.

"Se espera un criterio de madurez política. Lo que la población quiere es que Perú avance. Tendrían que actuar de una forma que no evidencie una actitud de obstrucción sino de colaboración", estimó José Cevasco, ex oficial mayor del Congreso, una suerte de gerente de la entidad.

Mientras la oficina electoral termina de escrutar las actas, hasta el momento las proyecciones especializadas le otorgan a la fujimorista Fuerza Popular hasta 68 legisladores de un total de 130. Entre ellos está el más votado de la contienda, el menor del clan Fujimori, Kenji, de 35 años, con serias posibilidades de convertirse en el presidente del parlamento.

Con 96% de los votos escrutados, la derechista Keiko Fujimori obtiene 39.77% de los votos, seguida por el economista de centroderecha Pedro Kuczynski, con 21.01%, mientras que la izquierdista Verónika Mendoza queda tercera con 18.8%. Estos resultados colocan a los dos primeros en la contienda de junio.

Si gana Fujimori, tendrá garantizado un apoyo incuestionable en el parlamento, aunque según el constitucionalista Natale Amprimo el dilema es el recuerdo de autoritarismo que despierta esta bancada.

Los problemas podrían aparecer para Kuczynski —PPK, por el acrónimo de sus iniciales— cuyo partido Peruanos Por el Kambio —que también lleva sus iniciales— solo conseguiría 20 escaños.

"En todo caso, en líneas generales, hay similitud de criterios técnicos entre las agrupaciones del PPK y Fujimori", añade Amprimo, quien ha sido vicepresidente del parlamento. "Lo que nos diferencia es que nosotros respetamos la democracia", ha dicho el legislador Carlos Bruce, del equipo del PPK, en alusión a la autocracia de Fujimori en los años de 1990.

No hay que olvidar los otros 20 asientos que conseguiría el Frente Amplio, de Mendoza, una hazaña para la izquierda en tres décadas, y con quienes se avizoran férreos debates en el Congreso unicameral, ya sea que gane Fujimori o Kuczinski.

Cuando fue elegido en 1990, Alberto Fujimori tenía minoría en la Cámara baja y el Senado. Tras el autogolpe y el cierre del parlamento en 1992, se reeligió en primera vuelta en 1995, ahora con un Congreso unicameral, y logró 67 curules, cuando el número total era 120.

Alberto Fujimori tomó el control de todas las instituciones y, con la ayuda del Congreso, interpretó las leyes para volver a reelegirse en 2000, cuando consiguió 52 curules. Luego estalló un escándalo de compra de parlamentarios opositores, que acabó con su renuncia y encarcelamiento por crímenes de corrupción y contra los derechos humanos. En 2001 solo obtuvo tres escaños, en 2006 logró 13 y en 2011 obtuvo 37, la primera minoría.