Congreso de EU acuerda plan presupuestal para 2014

Con este anuncio quedaron descartadas las posibilidades de una nueva parálisis del gobierno federal.
Feinstein deploró que no se haya informado "plenamente" a los miembros del Congreso sobre los programas de espionaje.
(ARCHIVO)

Washington

La posibilidad de una nueva parálisis del gobierno federal en Estados Unidos parece definitivamente descartada, luego del acuerdo alcanzado por el Congreso sobre la monumental ley presupuestaria para el ejercicio fiscal 2014.

Los negociadores en el Congreso hicieron público el proyecto de la ley presupuestaria en el que habían venido trabajando por varias semanas, y que establece detalladamente los gastos de cada agencia federal para el ejercicio fiscal 2014, que acaba el 30 de septiembre de este año. El texto tiene mil 582 páginas.

"Estamos contentos de haber concluido un acuerdo equitativo y bipartidista sobre el financiamiento federal de 2014", se felicitaron los negociadores parlamentarios, la senadora demócrata Barbara Mikulski y el representante republicano Hal Rogers.

"Pudimos elaborar un proyecto de ley sólido, que respeta el marco establecido por el acuerdo Murray-Ryan (sobre el presupuesto, adoptado en diciembre), mantiene funcionando al gobierno y elimina la incertidumbre de la inestabilidad económica", declararon en un comunicado.

Esta ley debía ser adoptada en un principio este miércoles a más tardar, pero las negociaciones se prolongaron más de lo previsto, y ahora la Cámara de Representantes debe adoptar el martes una microley presupuestaria de tres días para prorrogar el plazo hasta el sábado.

En octubre el gobierno federal cerró parcialmente por 16 días por un pulseo sobre el presupuesto entre demócratas y republicanos, que dominan el Senado y la Cámara de Representantes respectivamente.

El acuerdo que permitió salir de esa crisis era el que financiaba el gobierno hasta este miércoles.

Demócratas y republicanos acordaron en diciembre el presupuesto para los ejercicios fiscales 2014 y 2015.

Sin embargo, ese acuerdo definía únicamente el monto global de los gastos y debía ser transcripto en una ley de presupuesto, que fue la presentada públicamente la noche del lunes.

Su carácter consensuado, fruto de un compromiso entre los demócratas del presidente Barack Obama y la oposición republicana, debe garantizar su adopción rápida esta semana por el Congreso, descartando así cualquier riesgo de parálisis de la administración federal.

Tras dos años de descensos históricos, los gastos federales deberían aumentar en 2014, gracias a la anulación de 30% de recortes automáticos que debían inicialmente mermar el presupuesto en los dos años venideros.

Los gastos militares, que debían sufrir una reducción neta, van a aumentar ligeramente.

A esto se añaden cerca de 92 mil millones de dólares para las operaciones militares estadounidenses en el extranjero, sobre todo para la guerra en Afganistán, y 6 mil 500 de dólares para los gastos excepcionales ligados a desastres naturales.

Este presupuesto, que el Congreso debe aprobar anualmente, representa apenas una tercera parte de los gastos públicos federales. No incluye los gastos "obligatorios" (pensiones, sanidad, ciertas ayudas sociales) que deben alcanzar unos 2.19 billones de dólares en 2014, según la última estimación de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO).

En total, el déficit (4.1por ciento del PIB en 2013) seguirá disminuyendo durante los próximos diez años. Según la última estimación disponible de la CBO, debe caer a 2.3 por ciento del PIB en 2016.