Confirman inculpación de ex primera ministra de Tailandia

El Tribunal Supremo tailandés decidió que Yingluck Shinawatra sea juzgada desde el 19 de mayo por negligencia, por corrupción en el programa de subvención del arroz durante su mandato.
La entonces primera ministra tailandesa, Yingluck Shinawatra, en una conferencia de prensa en Bangkok el 11 de diciembre de 2013
La entonces primera ministra tailandesa, Yingluck Shinawatra, en una conferencia de prensa en Bangkok el 11 de diciembre de 2013 (AFP)

Bangkok

La ex primera ministra tailandesa Yingluck Shinawatra será juzgada por negligencia, confirmó hoy el Tribunal Supremo, que fijo fecha para el proceso el 19 de mayo, y puede ser condenada a diez años de cárcel.

Shinawatra fue imputada a mediados de febrero en un caso de corrupción relacionada con el programa de subvención del arroz que se puso en marcha durante su mandato. "Este caso compete a nuestra autoridad", anunció el magistrado del Supremo Veeraphol Tangsuwan ante la prensa.

Irónicamente, el 19 de mayo cae unos días antes del aniversario del golpe de Estado del 22 de mayo de 2014, que provocó la caída del Gobierno de Yingluck. Yingluck Shinawatra, que no se personó ante el Tribunal Supremo, tiene prohibida la vida política durante cinco años y no puede salir del país.

Sus seguidores denuncian una alianza de las élites tradicionales, como ejército o jueces, para destruir la influencia política de los Shinawatra. Yingluck estaba acusada de ser la marioneta de su hermano Thaksin, cuyos partidos ganaron todas las elecciones desde 2001. Acusado de corrupción, lleva varios años exiliado para evitar la cárcel.

Profundamete dividida entre pro y anti Shinawatra, Tailandia está confrontada a una crisis política recurrente desde el golpe de Estado de 2006 contra Thaksin Shinawatra. Desde su acceso al poder en mayo, el ejército prohíbe las concentraciones políticas y multiplica la persecución judicial de los partidarios de Yingluck, en virtud sobre todo de una controvertida ley de lesa majestad.

Los militares justificaron su golpe de Estado contra el gobierno de Yingluck en nombre de la defensa de la monarquía, en un contexto de incertidumbre, con el rey Bhumibol Adulyadej, de 87 años, hospitalizado.