Condenado confiesa su crimen antes de su ejecución en EU

William Happ, de 51 años, 24 de ellos en el corredor de la muerte, admitió ser el autor de la "muerte horrible" de Angela Crowley.

Washington DC -Baltimore

Un estadunidense fue ejecutado hoy en Florida, sureste de Estados Unidos, tras confesar el asesinato hace 27 años de la joven por el que había sido condenado, informaron autoridades penitenciarias.

William Happ, de 51 años, 24 de ellos en el corredor de la muerte, fue declarado muerto a las 18:16 horas (20:16 hora GMT) tras inyección letal con un anestesiante que Florida utiliza por primera vez, dijo Misty Cash, portavoz de las prisiones del estado.

"Desde hace 27 años, la muerte horrible de Angela Crowley ha estado rodeada de incertidumbre y de circunstancias no aclaradas. Por el reposo de su familia, de sus allegados y de todos aquellos para quienes ella contaba, es con gran pena, en la agonía, que debo confesar este horrible crimen", declaró el condenado en su última declaración.

No solo pidió perdón a la familia de la víctima, sino también "a aquellos a quienes mintió e hizo creer en su inocencia", mientras estaba siendo amarrado a la camilla de ejecución.

Happ, que renunció a todas sus apelaciones, había sido condenado por el asesinato en 1986 de Angie Crowley, una joven de Illinois (norte) que acababa de mudarse a Florida y a la que había encontrado de casualidad en un parking. Fue ejecutado por inyección de midazolam hydrochloride, compuesto que provoca inconsciencia, luego parálisis, y por último un paro cardíaco.

Según la prensa local, la ejecución duró más de un cuarto de hora, más que habitualmente, mientras que el condenado exhibía sobresaltos y movimientos incoherentes.

Agotadas las existencias de la droga pentobarbital desde que su fabricante danés se negara a venderlo para las ejecuciones, la mayoría de los estados de la Unión que aplican la pena de muerte adquirieron nuevos productos de nuevos proveedores, provocando una multiplicación de los recursos de los condenados alegando temor de padecer sufrimiento al momento de la ejecución.