Condena mundial a torturas de CIA, EU lo considera caso cerrado

A pesar de multiplicarse los llamados para que se juzgue a los responsables del uso de la tortura por la agencia estadunidense, el Departamento de Justicia afirmó que el caso no será reabierto.
El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani (c), se dijo "indignado" y afirmó que "no hay lugar para la tortura en el mundo actual"
El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani (c), se dijo "indignado" y afirmó que "no hay lugar para la tortura en el mundo actual" (AFP)

Washington

Los llamados para exigir juicios por el uso de la tortura por parte de la CIA se multiplicaron este miércoles en Estados Unidos y el mundo, en un caso que, sin embargo, la administración de Barack Obama da por cerrado. Luego de la conmoción causada por la publicación de un informe del Senado sobre la brutalidad e ineficacia de interrogatorios a decenas de detenidos en prisiones secretas de la CIA, el Departamento de Justicia afirmó que el caso no será reabierto.

Un responsable del Departamento, en condición de anonimato, indicó que "no hay nueva información" en el reporte divulgado el martes con base en una "investigación profunda" realizada en 2009. "Tenemos una primera decisión de no iniciar procesos penales", declaró la fuente.

El reporte de la Comisión de Inteligencia del Senado describe cómo los detenidos fueron torturados durante días en la oscuridad, colgados de las manos, privados del sueño o alimentados a la fuerza vía rectal, lo que suscitó reacciones de indignación y escándalo en el mundo.

En Kabul, el presidente afgano Ashraf Ghani se dijo "indignado", al denunciar que "no hay justificación" para la "tortura inhumana en el mundo de hoy", mientras el canciller alemán, Frank-Walter Steinmeier, dijo que las acciones de la CIA son "una grave violación a los valores liberales y democráticos".

De su lado, la Unión Europea estimó que las revelaciones "plantean cuestiones importantes sobre la violación de los derechos humanos por parte de las autoridades estadunidenses".

"Los responsables de esta conspiración criminal deben ser presentados ante la justicia", reclamó el relator de la ONU para los derechos humanos, Ben Emmerson.

Bofetadas contra misiles

El reporte no menciona a ninguno de los países que albergaron prisiones secretas de la CIA, pero el ex mandatario polaco Aleksander Kwasniewski confirmó por primera vez este miércoles que la agencia había llevado a cabo interrogatorios violentos en su nación y aspiraba a que los responsables sean castigados.

La presidenta de Lituania, Dalia Grybauskaite, afirmó que su país estaba listo para "asumir su responsabilidad", en momentos en que la fiscalía investiga la presencia de estos centros de la CIA en territorio lituano.

Uno de los cerebros del polémico programa de la CIA, el psicólogo James Mitchell, dijo al sitio de internet Vice que le "parece completamente insensible decir que abofetear a KSM (Jaled Sheij Mohamed, presunto líder de los ataques del 11 de septiembre de 2001) está mal, pero lanzar un misil Hellfire sobre un picnic familiar y matar a todos los niños (...) está bien".

El ex vicepresidente de Estados Unidos Dick Cheney, en el cargo durante el gobierno de George W. Bush entre 2001 y 2009, cuando la CIA torturó, fue más lejos al afirmar el miércoles que el informe del Senado estaba "lleno de mierda".

"Creo que este informe es terrible. Ellos no se tomaron la molestia de entrevistar a las personas clave que participaron en este programa", añadió. "Ninguna nación es perfecta", declaró Obama, quien en el pasado utilizó el término tortura para referirse a los "interrogatorios reforzados".

"Nosotros asumimos nuestra responsabilidad por este periodo horrible y debemos estar orgullosos de ser capaces de hacerlo", defendió de su lado el secretario de Estado John Kerry.

Investigación penal

Para la poderosa Unión de Defensa de las Libertades Civiles (ACLU) la "administración Obama puede comenzar a reparar los abusos cometidos" en nombre del país, mediante el nombramiento de un fiscal especial. Varias ONG defensoras de los derechos humanos y abogados de los presos exhortaron también a Washington a emprender acciones legales contra los responsables.

Para Kenneth Roth, director de Human Rights Watch, el reporte del Senado "debe ser la base de una investigación penal". En contraste, la asociación británica de defensa de los derechos humanos, Cage, consideró que "hay evidencias pobres (en el informe) que justifiquen procesos judiciales".

David Nevin, abogado de KSM, uno de los más torturados según el reporte, lamentó en declaraciones a la AFP que "ninguna persona del gobierno sea considerada responsable de estas violaciones claras al derecho estadunidense e internacional".

En total 119 personas fueron capturadas y mantenidas en prisiones secretas de la CIA en diferentes países --nunca identificados--, muy probablemente Tailandia, Afganistán, Rumania, Polonia y Lituania, entre otros. Obama abolió oficialmente el programa secreto de interrogatorios de la CIA a su llegada al poder en 2009.