Condena a muerte, "adecuada" para Tsarnaev: Secretaria de Justicia

Loretta Lynch consideró que la ejecución de uno de los autores de los ataques terroristas de la maratón de Boston en 2013 "permitirá a las víctimas y sus familiares pasar esa página".

Washington, Boston

La condena a muerte para Dzhokhar Tsarnaev por el atentado durante la maratón de Boston en 2013 que dejó tres muertos y 264 heridos es una sanción "adecuada", afirmó hoy la Secretaria estadunidense de Justicia, Loretta Lynch.

"La pena capital es una sanción adecuada por este horrible crimen y tenemos la esperanza de que la culminación del proceso permitirá a las víctimas y sus familiares pasar esa página", expresó.

De acuerdo con Lynch, no existe un veredicto que "cure las almas de aquellos que han perdido seres queridos, ni cure la mente y los cuerpos de aquellos que han sufrido heridas que cambiaron sus vidas a causa de ese cobarde ataque".

Para la secretaria de Justicia, Tsarnaev "fría y cruelmente perpetró un atentado terrorista que dejó centenares de estadunidenses heridos y se llevó la vida de tres personas", incluyendo la de un niño de ocho años.

Seguidamente, señaló, "Tsarnaev y su hermano asesinaron" a un policía, Sam Collier, de 27 años, "extinguiendo una vida dedicada a la familia y al servicio". La sentencia contra el joven musulmán de origen checheno de 21 años se dio a conocer tras catorce horas de deliberaciones en las cuales el jurado halló a Tsarnaev culpable de seis de los 17 cargos pasibles de la pena capital.

El mismo jurado de doce personas había hallado culpable a Tsarnaev el pasado 8 de abril de los 30 cargos que se le imputaban por el peor ataque en suelo estadunidense desde el 11 de septiembre de 2001. El hermano mayor de Dzhokhar, Tamerlan Tsarnaev, fue abatido por la policía días después del ataque cuando ambos intentaban huir de Boston.

La sala de audiencia de los tribunales federales de la capital de Massachusetts (noreste) presidida por el juez George O'Toole se encontraba en absoluto silencio durante la lectura del veredicto.

Mientras la acusación describió al joven como un "terrorista sin remordimientos que merece morir", la defensa lo pintó como un "niño perdido", manipulado por su hermano mayor radicalizado, Tamerlan, de 26 años en el momento de los hechos y con quien colocó las bombas caseras que estallaron de forma casi simultánea cerca de la meta del concurrido maratón.

Tamerlan fue abatido por la policía días después del ataque cuando ambos intentaban huir de Boston. Durante el proceso que duró más de dos meses y medio, el fiscal federal adjunto, Steve Mellin, afirmó que ambos hermanos tuvieron el mismo nivel de implicación en el atentado, y recordó el mensaje que Dzhokhar había pintado en el bote en el que fue hallado pocos días después de los atentados, explicando el ataque como una venganza por las guerras de Estados Unidos en Irak y Afganistán.

"Ningún remordimiento, ninguna disculpa. Son las palabras de un terrorista convencido que hizo lo correcto. Creyó justificado matar, mutilar y herir de gravedad a inocentes, hombres, mujeres y niños", sostuvo la fiscalía.

Ninguna persona ha sido ejecutada en el estado de Massachusetts desde 1947. Desde que se volvió a aplicar la pena capital a nivel federal en 1988, 79 individuos fueron condenados aunque apenas tres han sido ejecutados, según el Centro de Información de la Pena de M

Desgarradores testimonios

La fiscalía insistió en la masacre, los desgarrados testimonios de allegados y de víctimas, algunos de los cuales acudieron al tribunal caminando con prótesis tras amputaciones de miembros. Algunos, dijo, no se recuperarán jamás.

Presentando imágenes, habló de las heridas que provocó Tsarnaev a cientos de personas. Mostró fotografías de espectadores, sonrientes, antes de que estallaran las bombas.

La abogada defensora Judy Clarke, una de las mejores especialistas en la pena capital en Estados Unidos, retrató por el contrario a un joven impresionable, influenciado por su hermano mayor, "el verdadero autor intelectual de los ataques", una vida familiar sin raíces, un padre enfermo mental y una madre "intimidante".

"En cualquier caso, morirá en la cárcel. No les pido perdonarlo. Es imperdonable. Pero les pido que intenten entender", señaló. La defensa presentó 21 circunstancias atenuantes, como la edad de Tsarnaev, quien tenía apenas 19 años en el momento de los ataques, la dominación de su hermano y el testimonio de una monja, quien afirmó que lamentaba lo que hizo.

"No tenía antecedentes penales, tenía amigos, era leal, divertido, tímido", aseguró Clarke, sobre este muchacho que llegó a Estados Unidos cuando tenía apenas 8 años y que obtuvo la nacionalidad estadunidense en 2012. Pero esto no bastó para salvar a su cliente de la pena de muerte.