Comisión de Derechos Humanos de ONU condena espionaje

La resolución del comité de la Asamblea General, países europeos y americanos como Francia, España, México, Chile o Bolivia, "reafirma el derecho a la vida privada" luego de las acusaciones de ...
La canciller alemana Angela Merkel, en la imagen con el presidente francés, Francois Hollande, una de las personalidades espiadas por EU
La canciller alemana Angela Merkel, en la imagen con el presidente francés, Francois Hollande, una de las personalidades espiadas por EU (EFE)

Nueva York

La comisión de derechos humanos de la Asamblea General de la ONU aprobó hoy una resolución que "reafirma el derecho a la vida privada" luego de acusaciones de espionaje lanzadas contra Estados Unidos. El texto, aprobado por consenso y sin votación, había sido presentado entre otros por Alemania y Brasil, cuyos dirigentes habían reaccionado con firmeza ante las revelaciones sobre un amplio sistema de espionaje organizado por los servicios de inteligencia estadounidenses.

La resolución fue también patrocinada por varios otros países europeos y americanos como Francia, España, México, Chile o Bolivia. Sin responsabilizar directamente a ningún país, esta resolución no vinculante estipula que la vigilancia y la interceptación de datos personales por parte de gobiernos o empresas "puede violar los derechos humanos". Un primer boceto del texto recurría a una formulación más fuerte pero fue matizada para permitir a Estados Unidos y sus aliados cercanos (Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda) sumarse al consenso.

La comisión de derechos humanos de la Asamblea General se declara "profundamente preocupada por el impacto negativo" que la vigilancia y la interceptación de las comunicaciones puede tener en los derechos humanos "incluida la vigilancia extra territorial". La primera versión impulsada por Alemania y Brasil refería a "violaciones de derechos humanos que pueden resultar de cualquier vigilancia de las comunicaciones, incluida la vigilancia extra territorial de las comunicaciones".

Para el embajador alemán Peter Wittig, esta resolución, aunque no es vinculante, constituye un importante "mensaje político". Es la primera vez según él que la ONU afirma que "la vigilancia ilegal y arbitraria, dentro y fuera de las fronteras puede constituir una violación de los derechos humanos". La resolución deberá luego ser sometida a la votación de la Asamblea en sesión plenaria.