Comienzan inspectores destrucción de armas químicas en Siria

"Hoy es el primer día de la destrucción, en la que los camiones van a atropellar y destruir ojivas de misiles", dijo un funcionario de las Naciones Unidas.
La Organización para la Prohibición de Armas Químicas recibió de Siria la primera lista de armas químicas con miras a ser destruidas.
La Organización para la Prohibición de Armas Químicas recibió de Siria la primera lista de armas químicas con miras a ser destruidas. (Archivo )

Jerusalén

Inspectores internacionales comenzaron hoy a destruir parte de las armas químicas de Siria y la maquinaria usada en su fabricación, como parte del acuerdo que establece la eliminación del arsenal químico durante la primera mitad de 2014.

El equipo de inspectores, que está formado por expertos de las Naciones Unidas y de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), se desplazó a una instalación donde han iniciado la inspección y desactivación de ese tipo de pertrechos bélicos.

"Hoy es el primer día de la destrucción, en la que los camiones van a atropellar y destruir ojivas de misiles, bombas químicas aéreas y unidades de mezcla y llenado de móviles y estáticos", dijo un funcionario de las Naciones Unidas en condición de anonimato.

Indicó que esta es la primera jornada en que los inspectores se dedican a esta tarea, pero no quiso precisar el lugar exacto en el que están trabajando por "motivos de seguridad".

Durante los primeros días de su misión, los expertos han trabajado en verificar la información proporcionada por el régimen sirio, la seguridad de los equipos de inspección y la disposición para implantar el acuerdo que establece la destrucción del arsenal químico.

Los inspectores llegaron el pasado 1 de octubre a Damasco para verificar la aplicación de la resolución 2118 de las Naciones Unidas, que ordena la destrucción del arsenal químico de Siria, estimado en más de mil toneladas.

La resolución alejó la amenaza lanzada por Estados Unidos y otros países de emprender una acción militar contra el régimen de Bashar al-Assad, al que atribuyen el ataque con armas químicas del pasado 21 de agosto, que dejó más de mil 400 muertos.

El presidente al-Assad volvió a negar la responsabilidad de su régimen en el ataque químico y acusó a los rebeldes de haber empleado, en esta y otras ocasiones anteriores, gas sarín, cuyos restos hallaron los expertos de las Naciones Unidas.

En una entrevista publicada en el diario sirio Tishrin, al-Assad insistió en que su régimen no negociará con "terroristas", aunque reiteró su disposición a participar en la Conferencia Internacional de Ginebra II para buscar una salida política al conflicto.

Subrayó que la solución al conflicto actual en su país tiene que ser exclusivamente siria y que el diálogo debe ser político: "Si el diálogo fuera con armas, ¿para qué nos dirigiríamos a Ginebra?", se preguntó.

Afirmó que su gobierno apoya la celebración de la Conferencia de Ginebra II en cualquier momento, ya que Siria siempre ha estado dispuesta desde que el asunto fue planteado, "pero ahora la pelota está en el campo de Estados Unidos".

Sin embargo, el enviado de las Naciones Unidas y la Liga Árabe para Siria, Lajdar Brahimi, duda que la Conferencia de Ginebra 2, en la que se ratificará el proceso de desarme químico, pueda celebrarse a mediados de noviembre como estaba previsto por desavenencias entre los invitados.

"No es seguro. Estoy intentando invitar a la gente, animando a todo el mundo a que acuda", indicó Brahimi en una entrevista a Radio Francia Internacional.