Combates en Kobane mientras Irak inicia asalto antiyihadista

Tanto en la ciudad siria, donde los kurdos resisten al Estado Islámico, como en territorio iraquí, la coalición liderada por EU lanzó ataques aéreos contra el grupo sunita ultrarradical que según ...
Marineros del portaviones USS George H.W. Bush observan como la nave es aprovisionada con combustible del barco tanque USNS Big Horn
Marineros del portaviones USS George H.W. Bush observan como la nave es aprovisionada con combustible del barco tanque USNS Big Horn (AFP)

Mursitpinar

Los combates entre las fuerzas kurdas y el grupo Estado Islámico (EI) en la ciudad kurdosiria de Kobane seguían hoy, mientras el ejército iraquí lanzaba un asalto contra los yihadistas en el país vecino.

En ambas batallas, la coalición internacional liderada por Estados Unidos lanzó ataques aéreos contra las posiciones de este grupo sunita ultrarradical que, según una ONG siria, hizo despegar tres aviones sustraídos al ejército sirio.

En Kobane, blanco de una ofensiva yihadista desde el pasado 16 de septiembre, los combatientes kurdos no conseguían trasladar a unos civiles por los disparos de tiradores emboscados, según un responsable local, Anwar Moslem.

El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH) afirmó sin embargo que un gran número de ellos "se niega a marcharse, prefiriendo morir en su ciudad antes que exiliarse".

El futuro de esta localidad, símbolo de la lucha contra los yihadistas, sigue siendo muy incierto, a pesar de los combates feroces que han causado cerca de 700 muertos, según el OSDH, y provocado la huida de cientos de miles de habitantes de la región. Han surgido señales "alentadoras" en los últimos días, declaró en Washington el general Lloyd Austin, que dirige los bombardeos aéreos contra el EI.

Los yihadistas, que controlan el 50% de la ciudad, lanzaron hoy ofensivas en el este y cerca del centro de Kobane, al tiempo que la principal milicia kurda atacaba en el suroeste, indicó esta ONG. Al menos seis ataques de la coalición apuntaron a posiciones del EI, añadió el OSDH, que se apoya en una amplia red de informadores y activistas en el terreno.

MIG sustraídos por el EI

La "coalición destruyó muchos vehículas y piezas de artillería del EI. Vemos los cadáveres de los combatientes (yihadistas) en las calles", asegura Moslem. "Nuestros soldados refuerzan sus posiciones defensivas (...), pero el peligro sigue aquí".

Desde el lado turco de la frontera, se oía esta mañana el ruido de los disparos de armas automáticas y de mortero procedentes de la parte este de la ciudad, situada a menos de un kilómetro de la ciudad turca de Mursitpinar.

Kobane parecía estar a punto de caer hace unos días a manos del EI, pero la resistencia de los kurdos y un aumento de los ataques aéreos -cien desde finales de septiembre- consiguieron detener el avance de los yihadistas.

El EI, cuyo ascenso se vio favorecido por la guerra civil que estalló en Siria en marzo de 2011, también lucha en otros frentes, como en Deir Ezzor (este) o cerca de Alepo (norte), contra las fuerzas del régimen, y Hassaka (noreste), contra los kurdos.

El OSDH añadió otro motivo de preocupación en este conflicto. Según la ONG, los yihadistas hicieron despegar tres aviones sustraídos al ejército sirio, con la ayuda de pilotos del antiguo ejército iraquí (disuelto tras la muerte de Sadam Husein).

"El EI dispone de tres aviones, al parecer de tipo MIG 21 y MIG 23, capaces de volar. Esos aparatos fueron tomados en los aeropuertos militares sirios bajo el control del EI en las provincias de Alepo y Raqa (norte)", según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), una organización que se basa en una amplia red de informadores en toda Siria.

"Oficiales del antiguo ejército iraquí supervisan sesiones de entrenamiento en el aeropuerto militar de Al Jarrah", al este de la ciudad de Alepo, añade el OSDH. Tras la disolución del ejército iraquí por Estados Unidos, antiguos jefes sunitas se habían alistado en las filas del (grupo) Estado Islámico de Irak, rama iraquí de Al Qaeda que acabó convirtiéndose en el actual EI.

Esos yihadistas proclamaron en junio, tras una fulgurante ofensiva, un "califato" en los territorios que controlan en Siria e Irak. Testigos han afirmado al OSDH haber visto, en varias ocasiones, aviones que volaban a baja altitud para no ser detectados por radares, tras haber despegado del aeropuerto Al Jarrah.

Dos aparatos fueron sustraídos en Tabqa, un aeropuerto militar capturado por el EI en verano, en la provincia norteña de Raqa, tras combates sangrientos en los que murieron centenares de soldados.

Los yihadistas controlan tres aeropuertos militares desde principios de año en Siria. Además del de Tabqa y Al Jarrah, está en sus manos el de Buqamal (este), e intentan tomar el de Kueiris, cerca de Alepo.

Washington reveló, por su parte, que se había reunido, por primera vez, con los kurdos de Siria la semana pasada. Los contactos previos se habían llevado a cabo mediante intermediarios.

Contraofensiva iraquí en el norte

En la ciudad rebelde de Duma, cerca de Damasco, al menos quince personas murieron en ataques aéreos del régimen de Bashar al Asad, según el OSDH. En Irak, a pesar del avance de los yihadistas, que controlan la mayor parte de la provincia de Al Anbar (oeste), el Pentágono se mostró confiado sobre el futuro de Bagdad.

"Creemos que Bagdad está fuera de peligro de una amenaza inminente", dijo el Pentágono. "No hay concentraciones masivas de las fuerzas del EI a las afueras" de la ciudad, añadió. "Irak es nuestro principal esfuerzo y debe serlo", dijo el general Austin.

En otro frente, las tropas iraquíes, apoyadas por los bombardeos de la coalición, lanzaron una nueva operación para intentar retomar territorios a los yihadistas al norte de Tikrit, unos 160 km al norte de Bagdad, según jefes militares.

En las zonas bajo su control, el EI cometió atrocidades que indignaron a la comunidad internacional, en particular las ejecuciones por decapitación de cuatro rehenes occidentales.

Estados Unidos excluyó recurrir a tropas terrestres para combatir a los yihadistas en el marco de una estrategia que consiste en reforzar el ejército y las fuerzas kurdas en Irak, así como los rebeldes "moderados" y los kurdos en Siria.