Colombia celebra independencia con inicio de tregua de FARC

El presidente Juan Manuel Santos llamó a los colombianos a unirse para sellar la paz con el grupo guerrillero, en lo que se espera sea un preludio del cese bilateral y definitivo de hostilidades ...
Oficiales de policía son animados por la gente asistente al desfile por la independencia de Colombia en Bogotá
Oficiales de policía son animados por la gente asistente al desfile por la independencia de Colombia en Bogotá (AFP)

Bogotá

Colombia celebró hoy su independencia con el inicio de una tregua de la guerrilla comunista de las FARC, que se espera sea antesala del cese bilateral y definitivo de hostilidades para poner fin a más de 50 años de conflicto armado.

"Sigue vigente el reto de alcanzar la paz", dijo el presidente, Juan Manuel Santos, en su mensaje a los colombianos en el exterior en ocasión de la fecha patria, y cuando las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), principal y más antiguo grupo rebelde del país, comenzaron a las 00H00 locales un alto al fuego unilateral en medio de las negociaciones con el gobierno.

Santos, artífice de las diálogos con las FARC que se desarrollan desde noviembre de 2012 en La Habana, llamó a la unidad del país para alcanzar la paz, al instalar un nuevo periodo legislativo en el marco de los actos por los 205 años del Grito de Independencia de la Corona española.

"En este día patrio quiero invitar al país, a los 48 millones de colombianos, y a sus líderes -muchos de los cuales están aquí, en este recinto de la democracia-, a que serenemos los espíritus y depongamos las armas entre nosotros", dijo.

En el Congreso, donde el ex presidente Álvaro Uribe, predecesor de Santos y actual senador, lidera la más férrea oposición al proceso de paz, el mandatario llamó a buscar "acuerdos en medio de las diferencias".

"Así como hoy termina el último y el más largo conflicto diplomático del hemisferio -gracias al diálogo-, está en nuestras manos terminar el último y el más largo conflicto armado del continente", enfatizó, tras saludar el "histórico" avance en el escenario internacional al abrirse este lunes las sedes diplomáticas de Estados Unidos y Cuba en estos respectivos países.

Sin embargo, mientras Santos hablaba, Uribe señalaba en su cuenta en Twitter todos los "incumplimientos" del gobierno, en especial con respecto a la seguridad. "Han pasado casi tres años en los que el terrorismo utiliza en La Habana el discurso de la paz y en Colombia los hechos del terror", indicó el partido del ex mandatario, Centro Democrático, en un comunicado emitido al finalizar el discurso de Santos.

Esperanzas, pero no certezas

La nueva tregua de las FARC, que Santos saludó días atrás y ante la cual contempla medidas de reciprocidad que aún no detalló, llega luego de un recrudecimiento de la violencia en los últimos dos meses tras el levantamiento el 22 de mayo del cese al fuego unilateral autoimpuesto por esa guerrilla en diciembre.

El gesto de las FARC, que fue acompañado de la liberación el domingo del subteniente Cristian Moscoso, en su poder desde el 7 de julio tras enfrentamientos en el sur del país y quien dijo haber recibido un "trato digno" de la guerrilla, arroja esperanzas sobre la concreción de la paz, pero no certezas absolutas.

Las FARC, con unos siete mil combatientes según el presidente, se comprometieron a "cesar toda acción de carácter ofensivo contra las fuerzas armadas del Estado y la infraestructura pública y privada" del país, de acuerdo con un comunicado emitido en La Habana.

Sin embargo, la guerrilla también se ha reservado "el derecho al ejercicio de su legítima defensa en caso de ataque", evidenciando la dificultad que supone negociar en medio del conflicto.

Santos, opuesto desde el inicio de los diálogos a decretar una tregua bilateral por considerar que fortalecería a las FARC, ha dado cuatro meses de plazo para decidir si continúa con el proceso de paz, supeditando su decisión a si la guerrilla cumple con el cese de hostilidades y se registran avances en las negociaciones.

Fuentes del gobierno dijeron a la AFP que tanto la dejación de armas como la aceptación de penas privativas de libertad por parte de las FARC son cruciales para la firma de un acuerdo definitivo. "Esas son líneas rojas. Sin eso no hay paz", indicaron.

Sellar la paz en Colombia es la gran meta del presidente, reelecto hace un año con el mandato de acabar con una conflagración interna que en cinco décadas ha involucrado a guerrillas, paramilitares y agentes del Estado, dejando 220 mil muertos y seis millones de desplazados.