Coalición vuelve a bombardear posiciones rebeldes en Yemen

El diplomático mauritano Ismail Ould Cheikh Ahmed será el nuevo mediador de la ONU para el conflicto en el país árabe, que ha dejado ya más de mil muertos.
El canciller de Bahréin, el jegue Jaled ben Ahmed al-Jalifa (i) y su par yemení Riyad Yasin, se vieron hoy en el aeropuerto de Muharraq, Bahréin
El canciller de Bahréin, el jegue Jaled ben Ahmed al-Jalifa (i) y su par yemení Riyad Yasin, se vieron hoy en el aeropuerto de Muharraq, Bahréin (AFP)

Saná

La coalición liderada por Arabia Saudita prosiguió hoy sus bombardeos contra los rebeldes chiitas hutíes en Yemen, donde Naciones Unidas nombrará un nuevo mediador para intentar detener el conflicto que ha dejado más de mil muertos.

El diplomático mauritano Ismail Ould Cheikh Ahmed sustituirá a Jamal Benomar, quien dimitió al ser el centro de las críticas de los partidarios del presidente yemení en el exilio, Abd Rabo Mansur Hadi, y sus aliados del Golfo. Su nombramiento se hará efectivo el lunes, si ningún miembro del Consejo de Seguridad se opone.

Pero la reanudación de las negociaciones auspiciadas por Naciones Unidas, tal y como desean los rebeldes chiitas hutíes, tendrá lugar únicamente tras una detención total de los bombardeos, advirtieron estos últimos.

Tras el anuncio de Riad hace dos días sobre el final de la campaña aérea iniciada el 26 de marzo, los bombardeos continúan. Los aviones de la coalición atacaron hoy casi todas las zonas con presencia rebelde, como la capital Saná (norte), Hodeida (oeste) y cerca de Adén (sur), donde los chiitas hutíes combaten todavía a los partidarios del presidente Hadi, según testigos.

En esta gran ciudad del sur, seis personas murieron y 56 resultaron heridas en las últimas 24 horas, afirmó a la AFP un responsable sanitario. En Dhaleh, los bombardeos de la coalición mataron al menos a 23 rebeldes chiitas, según un balance de un responsable local.

Barcos iraníes dan media vuelta

El ministro de Relaciones Exteriores yemení en el exilio acusó esta noche a Teherán, que apoya a los hutíes, de intentar "violar el bloqueo marítimo" impuesto en Yemen para impedir la entrega de armas a los rebeldes.

En esta línea, altos responsables estadunidenses indicaron que el convoy de buques iraníes, sospechosos para Washington de transportar armas para los rebeldes, dio media vuelta.

Pero los barcos, que avanzan lentamente, "pueden en cualquier momento" retomar el rumbo hacia Yemen, según esta fuente, que precisó que los estadunidenses "siguen de cerca" al convoy.

Al anunciar el final de los bombardeos, Riad precisó el martes que mantendrían el bloqueo marítimo y se reservaban la posibilidad de intervenir de nuevo si los movimientos de los rebeldes representaban una amenaza.

Sin embargo, la continuación de los bombardeos plantea interrogantes sobre las razones que obligaron a Arabia Saudita a anunciar el final de la campaña aérea. Algunos creen que la decisión se tomó por la creciente presión internacional ante el elevado número de víctimas civiles del conflicto, mientras que otros sugieren el inicio de unas negociaciones ocultas para hallar una solución política.

Más de mil muertos

Riad recibió numerosas críticas por el coste humano de sus bombardeos, como las de la oenegé Human Rights Watch, que pidió este jueves una investigación sobre los supuestos errores de la coalición. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el conflicto dejó 1,080 muertos y 4,352 heridos -civiles y militares- entre el 19 de marzo y el 20 de abril.

"El precio que pagan los civiles es inmenso", denunció en Ginebra el coordinador humanitario de la ONU en Yemen, Johannes Van Der Klaauw, quien anunció el despliegue de nuevo "en los próximos días" del personal extranjero evacuado en el país. En el ámbito regional, Somalia, un país muy desestabilizado por los islamistas radicales, dijo temer repercusiones del conflicto yemení en su territorio.

"Nuestra economía no puede soportar esta llegada de refugiados" procedentes de Yemen, declaró a la AFP el primer ministro somalí, Omar Abdirashid Ali Sharmake. El mercado petrolero, atento al riesgo del recrudecimiento del conflicto en Yemen, cerró hoy en Nueva York con los precios del petróleo en alza, a 57.74 dólares el barril.