Coalición contra EI amplía ataques en Siria e Irak

Los aviones británicos comenzaron a sobrevolar el territorio sirio antes de atacar al Estado Islámico, mientras el Frente al Nosra, la rama de Al Qaeda en Siria, amenazó a los países miembros de ...
Dos cazasTornado GR4 británicos se preparan para aterrizar en la base aérea británica de Akrotiri, cerca del puerto de Limasol, en Chipre
Dos cazasTornado GR4 británicos se preparan para aterrizar en la base aérea británica de Akrotiri, cerca del puerto de Limasol, en Chipre (AFP/Archivo)

Damasco

La coalición antiyihadista liderada por Estados Unidos amplió sus ataques este sábado en Siria y en Irak, donde los aviones británicos comenzaron a sobrevolar el territorio dispuestos a golpear las posiciones del grupo Estado Islámico (EI).

Por su parte, el Frente al Nosra, la rama de Al Qaeda en Siria, afirmó en un video subido en internet que los bombardeos sobre este país suponen una "guerra contra el islam", y amenazó con atacar los intereses de las naciones que participan en ellos "por todo el mundo", en declaraciones de un portavoz, Abu Firas al Suri, en un video colgado en internet.

Al Nosra señala un "eje del mal" y "al país de los cow-boys". "Estos Estados han cometido un acto horrible que los pondrá en la lista de objetivos de las fuerzas yihadistas en el mundo entero", afirma en el video el portavoz de Al Nosra, Abu Firas al Suri. "Estamos comprometidos en una larga guerra que podría durar décadas", añadió.

Estos ataques aéreos, contra siete objetivos en Siria y tres en Irak, fueron llevados a cabo por Estados Unidos, Jordania, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, según el Comando Central estadunidense para Oriente Medio y Asia Central (Centcom). Los ataques contra los yihadistas en Siria comenzaron el martes y ahora son "casi continuos", según un funcionario del Pentágono que pidió el anonimato.

Los bombardeos de la coalición golpearon este sábado un edificio del EI y dos vehículos armados en el sector de la ciudad kurda de Ain al Arab (Kobane en kurdo), en el norte de Siria.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), doce personas resultaron heridas por cohetes del EI en esta localidad, los primeros del EI desde que los yihadistas comenzaron su asalto a esta ciudad, el 16 de septiembre, forzando a 160 mil personas a refugiarse en Turquía.

En la provincia de Raqa (norte), considerada el bastión de la organización yihadista, "un aeropuerto controlado por el EI, una guarnición y un campo de entrenamiento cerca de Raqa resultaron dañados" por los bombardeos de la coalición, añadió el Centcom.

El OSDH, que cuenta con una amplia red de activistas y médicos en el país, aseguró que hubo por primera vez ataques contra los yihadistas en la provincia de Homs (centro).

Según el OSDH, hubo otros ataques contra posiciones del Estado Islámico en Minbej, una de las pocas ciudades en manos de este grupo sunita ultrarradical en la provincia de Alepo (norte).

Estados Unidos ha montado junto con aliados occidentales y árabes una coalición para destruir al Estado Islámico, culpable de atrocidades en las zonas bajo su control en Siria e Irak, en las que proclamó un "califato" a fines de junio.

Varios mensajes publicados en Twitter por un yihadista parecen confirmar la muerte de Muhsin Al Fadhli, jefe del grupo Jorasán, organización poco conocida vinculada a Al Qaeda, y uno de los blancos de los ataques en Siria durante esta semana, según informó el sábado SITE, un centro estadunidense de monitoreo de sitios islamistas. El autor de los mensajes sería un ex combatiente del grupo.

Refuerzo británico

La alianza recibió un importante apoyo el viernes con la decisión del Reino Unido de unirse a la campaña aérea en Irak, donde de momento sólo Estados Unidos y Francia han bombardeado al EI.

Los cazas Tornado GR4 de la RAF, la fuerza aérea británica, sobrevolaron por primera vez Irak tras despegar de la base de Akrotiri, en Chipre, a la que regresaron al cabo de siete horas sin haber empleado sus armas.

"En esta ocasión no se identificaron objetivos que requirieran un ataque aéreo inmediato de nuestras aeronaves", dijo un portavoz del ministerio de Defensa desde Londres. Dinamarca y Bélgica han anunciado también su participación en la campaña iraquí, desplegando cada uno cazas F-16.

Francia se ha planteado la posibilidad de ampliar a Siria las operaciones, según una fuente del ministerio de Defensa. En esta campaña contra un enemigo común a Washington y a Damasco, el secretario de Estado de EU, John Kerry, insiste en que esta guerra no contribuye a mantener en el poder al presidente sirio.

En el pasado, Washington y varias capitales europeas habían pedido la partida de Asad, en un país que lleva ya más de tres años y medio de guerra civil y cerca de 200 mil muertos. Estados Unidos ha descartado explícitamente una participación de Damasco en la coalición, y sigue apoyando a facciones rebeldes consideradas moderadas.

El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, fustigó este sábado ante las Naciones Unidas el intervencionismo estadounidense, en una referencia a la situación en Siria. "La interferencia militar se ha convertido en la norma a pesar del lamentable resultado de las operaciones militares lideradas por Estados Unidos en los últimos años", dijo.

Para Rusia, firme aliada del gobierno sirio, estos ataques tienen un carácter ilegal, ya que no se están efectuando de forma coordinada con las autoridades de Damasco. No obstante, Asad declaró el martes que su país apoya "todo esfuerzo internacional para luchar contra el terrorismo".

La Casa Blanca informó este sábado de que la consejera de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Susan Rice, se reunió en Washington la víspera con la oposición moderada siria, a la que reafirmó el apoyo de su país.

Irán, el otro gran aliado de Asad y ausente igualmente en la coalición internacional, advirtió este sábado de que no dudará en enfrentarse al EI en territorio iraquí si los yihadistas, que son antichiitas furibundos, se acercan a la frontera iraní.

El ejército iraquí, apoyado por milicias chiitas, consiguió recuperar una represa controlada por los yihadistas en la provincia de Diyala, fronteriza con Irán.