Clinton, exultante en Las Vegas tras ganar el debate demócrata

La aspirante demócrata celebró en Las Vegas su primer mitin tras ganar sin discusión el martes el primer debate de las primarias demócratas, con una audiencia de 15.3 millones de televidentes, ...
Hillary Clinton se dirige entusiasmada a los asistentes a su mitin de este miércoles en Las Vegas, Nevada
Hillary Clinton se dirige entusiasmada a los asistentes a su mitin de este miércoles en Las Vegas, Nevada (AFP)

Las Vegas

Hillary Clinton apareció este miércoles exultante en Las Vegas, en su primer mitin tras ganar el debate demócrata celebrado la víspera entre los cinco aspirantes a la candidatura del partido para las presidenciales de Estados Unidos del año que viene.

Sonriente y relajada, la ex secretaria de Estado celebró su buen desempeño, aunque evitó en todo momento referirse a sus adversarios, en especial el senador de Vermont Bernie Sanders, su contrincante más fuerte.

"Una de las razones por las cuales fue un buen debate es porque hablamos de lo que un presidente debe hacer para que tengáis una vida llena de oportunidades", declaró ante un público mayoritariamente de jubilados.

Clinton repasó los principales puntos de su intervención en el debate, desde el cambio climático y la educación, pasando por la seguridad social, la sanidad y la igualdad de género. Pero la política demócrata centró su discurso en los planes económicos con los que pretende impulsar el empleo y aumentar los salarios.

"Crearemos más empleos poniendo a la gente a trabajar construyendo y reparando nuestras carreteras, nuestros puentes y nuestros aeropuertos", aseguró ante el júbilo de la audiencia. Clinton también prometió cambiar el sistema fiscal, que en su opinión "no es justo", para "reconstruir la clase media", el verdadero motor del país.

La ex jefa de la diplomacia estadunidense también se refirió a la reforma migratoria, uno de los puntos calientes de todas las elecciones presidenciales. "Somos una nación creada por inmigrantes. ¡Mirémonos!", exclamó, al tiempo que fustigó "los insultos y ataques" del bando republicano en esta materia.

"Como presidenta trabajaré por lograr una reforma migratoria adecuada, además de apoyar las órdenes ejecutivas que aprobó el presidente (Barack) Obama" en noviembre del año pasado y que abren una vía a la legalización a más de once millones de personas. Sin embargo, un juez de Texas (sur) las congeló al poner en duda su constitucionalidad.

Una fiesta tranquila

El mitin se convirtió en una fiesta tranquila tras el revuelo previo al debate del martes, el primero que organiza el Partido Demócrata de cara a las primarias de 2016. Su aparición sobre el escenario fue precedida por la actuación de un grupo mariachi y el coro de una iglesia bautista, que pusieron a cantar a la audiencia.

Según su servicio de seguridad, unas 2,500 personas se congregaron en la reserva de los manantiales de Las Vegas (Springs Preserve, en inglés), la ciudad más popular del estado de Nevada (oeste), para escucharla.

Muchos llegaron ataviados con camisetas, gorras y pancartas para apoyar a su candidata, como Tony Kouffman, un jubilado de 75 años para quien la parte más dura de estas elecciones serán "las primarias". "No ocurrirá lo mismo que la otra vez (en 2008)", destacó a la AFP, "porque ahora cuenta con el voto de las minorías que entonces le quitó Barack Obama".

Los sondeos dan a Clinton como favorita en las elecciones internas que celebrará el Partido Demócrata para escoger a su candidato. Los primeros análisis post-debate no han hecho más que reforzar esta idea. Clinton hizo valer durante el debate su experiencia como primera dama, senadora y secretaria de Estado para convertirse en la próxima presidenta.

Esta cualidad es la que más agrada a Nancy Haag, una profesora retirada. "Me gusta su honestidad, su consistencia y su disposición a hacer lo que sea para sacar adelante a este país", señaló mientras sostenía con fuerza una pancarta con la palabra "Hillary".

Chuck Williams, un militar jubilado de 75 años, aplaudió sobre todo las palabras de Clinton sobre educación. "Ella es la persona adecuada para hacer lo que debemos hacer por los jóvenes. Son el futuro de este país", apuntó.

El debate reforzó a Clinton

Hillary Clinton salió sin duda reforzada del primer debate demócrata televisado de este martes, en el que el independiente Bernie Sanders fue su mayor rival y donde defendió su historial progresista ante las críticas por su vinculación con los grupos influyentes de EU.

El control de armas, la reforma bancaria, la política exterior o la necesidad de pasar página a la vieja política, argumento con el que sus contendientes intentan erosionar la popularidad de Clinton, fueron los temas en los que difirieron los cinco precandidatos a la Casa Blanca en las elecciones presidenciales de 2016 en EU.

Clinton ocupó el martes el centro del escenario en el hotel Wynn de Las Vegas (Nevada), flanqueada por el senador de Vermont Bernie Sanders, el único que se mantiene como alternativa relevante a la ex primera dama en las encuestas, y el ex gobernador de Maryland Martin O'Malley, necesitados de minutos ante las cámaras y financiación.

El debate demócrata no compitió en número de participantes, audiencia o salidas de tono con el último de los principales aspirantes republicanos en septiembre pasado: una gresca dialéctica de once conservadores en el que destaca el histriónico magnate Donald Trump, capaz de llamar estúpido o feo a sus compañeros de tarima.

Este primer debate demócrata, organizado por CNN, atrajo a 15.3 millones de televidentes, según informó hoy ese canal, por encima de las expectativas de los ejecutivos de la cadena, aunque por debajo de los 25 millones del debate republicano de agosto o los 23 millones del emitido en septiembre.

Pero las dos horas y medias tuvieron sus momentos álgidos, como cuando el ex gobernador de Rhode Island Lincoln Chafee dijo que votó en 1999 en el Senado a favor de acabar con la ley Glass-Steagall, que dividía la banca comercial de la de inversiones, porque era su primera decisión legislativa y no sabía qué votaba, algo que hoy ha sido aprovechado por la prensa de Nueva Inglaterra (hogar del candidato) para aconsejarle que se retire.

El público que asistió al debate en uno de los casinos más grandes de Las Vegas también dedicó algunas carcajadas al momento en el que Sanders, que se define como un "socialista demócrata", dijo que ya estaba bien de "hablar de los malditos correos electrónicos" de Clinton, el punto débil más serio de la favorita, por el momento.

Sanders no quiso utilizar el escándalo por el uso de un servidor privado cuando era secretaria de Estado para atacar a Clinton y prefirió hablar de su "revolución" a favor de la clase media y los pobres y contra los intereses de las grandes fortunas. Sanders, con un 25 % de apoyo en la media de encuestas realizada por RealClearPolitics, afirmó en una entrevista posterior con MSNBC que fue "una respuesta espontánea".

O'Malley, el tercero de los participantes que dispuso de mayor tiempo y quien ha pedido que haya más debates -su única esperanza de enfrentarse a la maquinaria de campaña de Clinton-, aprovechó también el asunto de las armas para atacar a Sanders, que ha conseguido robarle el electorado demócrata más de izquierda.

El ex gobernador de Maryland, que señaló que Clinton es un "nombre del pasado", añadió hoy en una entrevista con MSNBC que su objetivo es dejar claro a los votantes demócratas que hay "una tercera opción".

Entretanto, sorprendió el poco tiempo que los participantes dedicaron a hablar de la reforma migratoria en un estado de gran presencia hispana como Nevada, aunque los cinco precandidatos consideran que se debe buscar un camino hacia la ciudadanía.

Clinton indicó que apoyará que los inmigrantes indocumentados puedan ser cubiertos por la reforma sanitaria del presidente Barack Obama, mientras que O'Malley apuntó que irá "incluso más allá que el presidente" en asuntos migratorios.

Al cierre, los precandidatos coincidieron en que el debate fue mucho más civilizado y positivo que el de los republicanos, algo que hoy reiteró el portavoz de la Casa Blanca Josh Earnest.

Trump, que estuvo comentando el debate en la red social Twitter toda la noche, reconoció hoy en el canal ABC que Clinton "salió como ganadora", mientras que Sanders -en su opinión- fue demasiado condescendiente y no debería haber estrechado la mano de la ex secretaria de Estado ante las cámaras en un momento del debate.

La mayoría de comentaristas políticos estadunidenses coincide hoy en que Clinton salió reforzada del debate y demostró estar preparada para consolidar su condición de favorita, pese a que Sanders le está restando peso en varias estados de cara a las elecciones primarias del partido.

El debate es también un mensaje para el vicepresidente de EU, Joseph Biden, que está examinando su candidatura a las primarias para los comicios presidenciales de 2016, y para quien la CNN había reservado hasta última hora un atril a su nombre. Biden mantuvo hoy su agenda de trabajo y se limitó a comentar el debate con un sucinto: "creo que todos lo hicieron muy bien".