Clinton y Trump se llevan el 'supermartes'

Los candidatos favoritos del Partido Demócrata y del Republicano se quedan con votos cruciales en la jornada electoral en 12 estados de EU.

Washington

La demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump se anotaron puntos cruciales en las primarias del supermartes, en una jornada con 12 estados en juego hacia las candidaturas a las presidenciales del 8 de noviembre en Estados Unidos.

"Gracias, Georgia", "Gracias, Massachusetts", "Gracias, Tennessee", "Gracias, Alabama", "Gracias, Virginia", celebró Trump, en Twitter, su impresionante serie de victorias.

El belicoso millonario, que divide al Partido Republicano con su estilo abrasivo y su propuesta de levantar un muro entre EU y México, cortó su racha en Texas y Oklahoma, que votaron por el senador ultraconservador Ted Cruz.

Como era esperado, Clinton ganó en Georgia, Arkansas, Virginia, Alabama y Tennessee, al igual que en Texas, según las proyecciones de las cadenas de tv, y se encaminaba a alejarse de su rival, el senador Bernie Sanders, al que aventaja por 17 puntos a escala nacional según un sondeo de CNN/ORC.

"Felicito al senador Sanders por su fuerte campaña", dijo una exultante Clinton a sus seguidores en Miami.

El codiciado supermartes, que terminará en las primeras horas del miércoles, cuando cierre el último puesto de votación en Alaska, es crucial en la carrera a la Casa Blanca, en especial para los republicanos, que elegirán casi la mitad del número de delegados necesario para ganar la disputa interna.

Tras una victoria en Carolina del Sur hace unos días, Clinton, de 69 años, continuó su dominio en el sur. Sanders se impuso ayer en su pequeño estado de Vermont (noreste) y en Oklahoma (centro).

"Significa mucho para mí que quienes mejor me conocen, quienes me conocieron antes de ser electo, quienes me conocieron como alcalde, congresista y senador, votaron fuertemente para llevarnos a la Casa Blanca", dijo el senador que se reconoce "demócrata socialista" ante sus seguidores en la capital, Burlington.

Clinton parecía mirar hacia adelante y concentrarse en una eventual disputa electoral con Trump, al afirmar ayer en un rápido encuentro con periodistas que está "preparada para competir" con el empresario si logra la nominación demócrata.

"Estados Unidos nunca ha dejado de ser grande. Debemos hacerlo más unido", dijo Clinton, lanzando un dardo al lema de Trump: "Devolver a la grandeza a Estados Unidos".

Según un sondeo publicado ayer por la cadena CNN, Clinton o Sanders ganarían un eventual duelo con Trump, con un margen ligeramente más cómodo para el senador (55% contra 43%) que para la ex secretaria de Estado (52% frente 44%).

"Momento de contraatacar"

La incendiara retórica de Trump —acusó a México de enviar "violadores" a través de la frontera, se burló de mujeres y de discapacitados, propuso prohibir la entrada de los musulmanes al país y abogó por el uso de la tortura— no ha detenido al magnate, que sigue conquistando a un electorado furioso con la clase política.

Pero Trump ha enfurecido también a la dirigencia republicana, temerosa de que el partido se encamine a su aniquilación en las presidenciales de noviembre.

"Donald Trump es una seria amenaza para el futuro de nuestro partido y de nuestro país", lanzó su rival, el joven senador neoconservador de origen cubano Marco Rubio, en una carta abierta a los electores republicanos.

"En los últimos días Trump ha rechazado condenar el supremacismo blanco y el Ku Klux Klan, alabó a los dictadores Sadam Husein y Muamar Gadafi, y propuso infringir la primera enmienda de nuestra Constitución", escribió Rubio.

"No es chiste, es momento de contraatacar", zanjó.

Aunque Trump recibió un apoyo de peso del ex aspirante presidencial y gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, algunos conservadores expresan públicamente que no votarán por el magnate si gana la nominación del partido, que intenta volver a la Casa Blanca luego de ocho años de Barack Obama.

"Esto es realmente un movimiento", dijo Trump el lunes en un mitin en Georgia (sur).

En el banco republicano la campaña se transformó en un festival bizarro de insultos, golpes bajos y discursos que incluyen menciones a calzoncillos sucios, a la transpiración y alusiones a la confiabilidad de hombres con manos pequeñas.

Uno de los más respetados dirigentes republicanos, el senador John McCain (que compitió con Obama en 2008), dijo este martes que era "perturbador" el nivel al que había caído la campaña de su partido.

McCain dijo esperar que "podamos tener una campaña presidencial que no se concentre en el tamaño de las orejas de un adversario o si transpira mucho".

En Virginia, una mujer registrada entre los demócratas dijo a la agencia francesa AFP que estaba dispuesta a presentarse a votar contra Trump en la interna republicana.

"Normalmente voto con los demócratas, pero Trump me asusta. Aún no sé como votaré", dijo la electora, que prefirió no identificarse.


El magnate perdería ante demócratas

El aspirante republicano Donald Trump perdería las elecciones contra cualquiera de los dos precandidatos con más opciones de ganar la nominación demócrata, según una encuesta divulgada ayer por la cadena CNN.

Hillary Clinton superaría a Trump en un hipotético enfrentamiento en los comicios presidenciales del 8 de noviembre, al recibir el apoyo de 52% de los votantes registrados frente a 44 % del magnate. Si Bernie Sanders fuera el candidato demócrata también se impondría al obtener 55% de los apoyos, frente a 43% de Trump.

La misma encuesta revela que Clinton tendría una elección más difícil si el candidato republicano fuera Marco Rubio, quien la supera en tres puntos en intención de voto, o Ted Cruz, que ganaría a la ex secretaria de Estado por un punto. Sin embargo, Trump es el aspirante mejor valorado para hacer frente a temas como economía, terrorismo o inmigración, mientras que Clinton es la mejor valorada para asuntos como salud, tensiones raciales o política exterior.

El sondeo revela que Sanders es el único entre los candidatos de ambos partidos con una opinión favorable (60%). Clinton y Trump siguen contando con una opinión desfavorable de la mayoría de los encuestados, casi seis de cada diez en el caso del republicano y poco más de la mitad en el caso de la demócrata.

EFE/Nueva York