Ciudadanos y Podemos abortan el último intento del PSOE para gobernar

Aunque los socialistas españoles aceptaron anoche un acuerdo in extremis presentado por los valencianos de Compromís, la oposición de los liberales y los izquierdistas hizo fracasar la propuesta.
El líder socialista, Pedro Sánchez, se mostró convencido de que España saldrá fortalecida de esta “encrucijada” y de que “el cambio llegará”
El líder socialista, Pedro Sánchez, se mostró convencido de que España saldrá fortalecida de esta “encrucijada” y de que “el cambio llegará” (AFP)

Madrid

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) aceptó ayer negociar un acuerdo in extremis con la izquierda que permitiera llevar a la presidencia a Pedro Sánchez y evitar así la repetición de elecciones, pero Ciudadanos (centro-derecha) y Podemos (extrema izquierda) se opusieron. El plazo para negociar vence hoy y a falta de acuerdos el Rey Felipe VI disolverá las Cortes. Habrá nuevas elecciones el 26 de junio.

En una rueda de prensa con carácter de “urgente”, el portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, afirmaba que su partido aceptaba 27 de las 30 medidas contenidas en la propuesta de última hora presentada por Compromís (nacionalistas valencianos) para tratar de lograr un acuerdo de gobierno entre los partidos de izquierdas que evitara la repetición de comicios, un documento llamado “Acuerdo del Pardo”.

Hernando, que consideró que esas propuestas eran compatibles con el acuerdo firmado entre su partido y Ciudadanos y expuso que el pacto para que Sánchez fuera presidente debería contar con el voto a favor de Podemos sus confluencias, IU, pero también Ciudadanos, al que Compromís dejaba fuera de su pacto.

A cambio, el PSOE pidió que el nuevo Ejecutivo estuviera presidido por Pedro Sánchez y conformado por independientes, y que se garantizaran al menos dos años de apoyo a sus Presupuestos Generales para que al cabo de ese tiempo, en junio de 2018, el presidente se sometiera a una cuestión de confianza.

“Por nosotros no va a quedar”, declaraba Hernando y defendía que todavía había tiempo para llegar a un acuerdo, convocar un pleno y que hubiera gobierno antes de que expirara la negociación.

Pedro Sánchez habló a su salida de la ronda de contactos con el Rey. Molesto y responsabilizando en cada momento al presidente en funciones del conservador Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, y a Pablo Iglesias de la repetición de elecciones, explicó parte de lo que habló con Felipe VI.

“Le he dicho al Rey que ni puedo ni debo someterme a una nueva investidura. Estamos abocados a nuevas elecciones. Le he dicho, también, que no puedo hacer frente al bloqueo de Iglesias y Rajoy”, afirmó el líder socialista. “El señor Iglesias puede vivir mejor con el señor Rajoy como presidente que conmigo. No cuento con más de 131 escaños”, repuso.

De ambos insistió “el doble bloqueo” con el que han abocado al país a celebrar unos nuevos comicios: “El de Rajoy lo entiendo, el de Iglesias me parece inexplicable”, dijo.

Sobre el secretario general de Podemos aseguró que “nunca quiso pactar con el PSOE, nunca quiso ver a un presidente socialista al frente de la Moncloa” y lamentó que haya ganado el “ala dura” de este partido (Iglesias) ante la “moderada de Íñigo Errejón (antes número dos y ahora tres de Podemos).

En todo caso, se mostró convencido de que España saldrá fortalecida de esta “encrucijada” y de que “el cambio llegará”, aunque tarde dos meses por el parón de unas nuevas elecciones generales.

Tras ser recibido por el monarca, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ni siquiera quiso entrar a valorar en profundidad el “Acuerdo del Prado” porque no ve “razonable” presentar “tres páginas para gobernar cuatro años entre seis partidos distintos”. “En Ciudadanos no creemos en ese formato”.

Añadió que “no me parece ni siquiera algo a valorar políticamente el último día del plazo” y dijo que España necesita “un gobierno fuerte, amplio, reformista” y con “unos apoyos parlamentarios amplios”, y por eso Ciudadanos apostó por una solución.

En tanto que Pablo Iglesias, quien llegó 20 minutos tarde a su cita con Felipe VI, responsabilizó al PSOE de frustrar una vez más –según él- la posibilidad formar un gobierno de coalición “a la valenciana” al mantener su pacto con Ciudadanos y decir que “No” al documento que Compromís puso encima de la mesa a última hora. A su juicio, los socialistas plantearon una “contraoferta” que no es “seria” ni “coherente”.

El último en acudir a audiencia con el rey fue Mariano Rajoy, que posteriormente reiteró lo que ya había adelantado el fin de semana, es decir, que le dijo a Felipe VI que no podía ser candidato a la investidura por falta de apoyo.