Cisjordania: queman a familia; muere bebé

El gobierno de Benjamín Netanyahu muestra su indignación por incendio de una casa de ciudadanos palestinos a manos de colonos ultraortodoxos.
Miles de personas desfilaron por la aldea de Duma durante el funeral de Ali Dawabcheh, de año y medio.
Miles de personas desfilaron por la aldea de Duma durante el funeral de Ali Dawabcheh, de año y medio. (Majdi Mohammed/AP)

Jerusalén

Un bebé palestino murió quemado vivo y sus padres y hermano resultaron heridos de gravedad ayer cuando unos colonos israelíes ultraortodoxos prendieron fuego a su casa en Cisjordania, un ataque calificado de "terrorista" por Israel.

Este calificativo bastante inusual en estos casos y las condenas unánimes de los dirigentes israelíes, empezando por el primer ministro Benjamin Netanyahu, no han convencido a los palestinos, que responsabilizan al gobierno de la muerte del bebé, por las "décadas de impunidad (...) ante el terrorismo de los colonos".

En un gesto poco habitual, Netanyahu llamó al presidente palestino, Mahmud Abas, en una conversación telefónica en la que dijo que ambos tienen que luchar juntos contra el "terrorismo", sin importar de qué lado venga.

"Es un acto terrorista en todos los sentidos", denunció Netanyahu. Su ministro de Defensa, Moshe Yaalon, utilizó el término de "terroristas judíos" para referirse a los autores.

"No permitiremos que terroristas judíos dañen la vida de palestinos en Judea y Samaria", dijo Yaalon en un comunicado, refiriéndose a Cisjordania por su nombre bíblico. "Vamos a luchar contra ellos con firmeza y con todos los medios y las herramientas a nuestra disposición".

"Todo el mundo en Israel está conmocionado por este acto terrorista condenable que golpeó a la familia Dawabcheh", reiteró Netanyahu, quien visitó en el hospital de Tel Aviv a la familia del menor muerto.

Netanyahu ordenó a "las fuerzas de seguridad el uso de todos los medios a su disposición para detener a los asesinos y llevarlos ante la justicia".

Cientos de palestinos comenzaron a manifestarse en Ramala, en Cisjordania, y en Gaza a la salida de las mezquitas. Miles de personas desfilaron por la aldea de Duma durante el funeral del bebé Ali Dawabcheh, de año y medio.

Según responsables de seguridad israelíes y palestinos, la madrugada del viernes unos colonos lanzaron cócteles molotov a dos casas de Duma, cerca de Naplusa, en el norte de Cisjordania, a través de las ventanas, que estaban abiertas debido a las altas temperaturas.

Antes de huir dibujaron una estrella de David en los muros y escribieron "el precio a pagar" y "venganza", dos días después de la demolición por las fuerzas israelíes, acatando órdenes de un tribunal, de dos casas en obras en un asentamiento cercano a Ramala.

Alí murió quemado vivo. Eham, la madre, tuvo quemaduras de tercer grado en 90% de su cuerpo; Saad, el padre, en 80% del cuerpo, y su hermano Ahmed en 60%, se encuentran "en peligro de muerte", según los médicos israelíes.

Washington denunció un "ataque terrorista brutal", mientras que el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, criticó al gobierno israelí por "la impunidad" de la que gozan los colonos israelíes que atacan a los palestinos.

Abas anunció que Israel deberá responder de este nuevo "crimen de guerra" ante la Corte Penal Internacional (CPI).

Más tarde en la Franja de Gaza, un palestino de 27 años murió y otro resultó herido por disparos israelíes después de que trataran de "acercarse a la barrera de seguridad" que separa Gaza de Israel, informó el ejército.

Asimismo, Laith Jaldi, un joven palestino de 14 años del campo de refugiados de Jalazon, resultó herido en el pecho durante enfrentamientos con las fuerzas israelíes anoche cerca del puesto de control de Atara.

Jaldi murió horas más tarde en un hospital de Cisjordania, según fuentes sanitarias y de seguridad palestinas.

El ejército israelí indicó que dispararon en respuesta al lanzamiento por parte de "un palestino sospechoso" de "un cóctel molotov contra un puesto del ejército en Bir Zeit".

Desde hace años, activistas de extrema derecha israelí o colonos cometen agresiones o actos vandálicos en Israel y en los territorios palestinos.

Sus objetivos son los palestinos, árabes israelíes, lugares de culto musulmanes y cristianos, e incluso soldados israelíes. La mayoría de sus tropelías han quedado impunes.

Saeb Erakat, número dos de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), estimó que "no se puede disociar este ataque bárbaro" de un "gobierno que representa una coalición para la colonización y el apartheid".

Hamas, que controla la Franja de Gaza, prometió una respuesta "proporcional a la gravedad del crimen" y dijo que los hechos "hacen que sea legítimo cualquier ataque contra los soldados de ocupación y los asentamientos".

En mayo la organización israelí Yesh Din estimó que 85.3% de las denuncias de los palestinos por ataques de colonos quedaban archivadas.