Cierran agricultores italianos la frontera con Austria

Con el objetivo de defender al sector de las importaciones de los productos de baja calidad, agricultores y ganaderos italianos cerraron la zona conocida como Paso Del Brennero.
Se parte de mil hectáreas que ya se encuentran disponibles, lo que les permitirá la siembra de hortalizas durante todo el año
(Milenio Digital)

Roma

Miles de agricultores y ganaderos italianos cerraron este lunes la frontera con Austria para protestar por las importaciones de alimentos de baja calidad con la etiqueta falsa de haber sido producidos en Italia.

La iniciativa fue convocada por la asociación de agricultores Coldiretti, que confirmó la respuesta positiva de sus asociados, que bloquearon la frontera en la zona conocida como Paso Del Brennero.

"Llegaron autobuses de toda Italia, incluidas las islas de Sicilia y Cerdeña. Somos mil 500, pero llegarán otros tantos para el turno de la tarde", explicó a los medios el presidente de Coldiretti en la región de Alto Adige, Danilo Merz.

Dijo que, en particular, se impedía el paso a los trailers con productos alimentarios y cisternas y que la protesta, denominada "La batalla de Navidad", tenía como objetivo defender el sector de las importaciones de baja calidad que son hechas pasar como italianas.

"El falso proscuitto (jamón serrano) italiano ha provocado la pérdida del 10 por ciento de empleos" ó "615 mil cerdos menos en Italia gracias a las importaciones a la dioxina de Alemania", eran algunas de las consignas escritas en grandes pancartas por los manifestantes.

Merz explicó que los agricultores no están en contra del arribo de mercancías del extranjero, sino contra la falsificación de productos.

El presidente nacional de la Coldiretti, Roberto Moncalvo, denunció que el flujo ininterrumpido de productos alimentarios que todos los días atraviesa la frontera sirve para llenar las tiendas con mercancías falsamente italianas.

Al Paso del Brennero llegó la ministra de Agricultura, Nunzia De Girolamo, quien expresó su apoyo a los agricultores.

"Debemos tutelar a los consumidores, que deben saber de donde arriban los productos que comen", afirmó.

Según la Coldiretti, cerca de 140 mil establos y empresas agrícolas han cerrado en Italia desde el inicio de la crisis en 2008 debido a la competencia desleal de productos importados de menor calidad.