Cientos de combatientes kurdos entran en Siria desde Turquía

Los milicianos quieren ayudar a sus hermanos en sus combates contra los yihadistas del Estado Islámico, que asedian Ain al Arab, la tercera ciudad kurda siria.

Beirut

Cientos de combatientes kurdos llegados de Turquía han entrado en Siria en los últimos días para luchar contra los yihadistas del Estado Islámico (EI) que asedian Ain al Arab, tercera ciudad kurda de Siria, informó una ONG. "Al menos 800 combatientes kurdos procedentes de Turquía cruzaron la frontera siria en los últimos días para ayudar a sus hermanos en Ayn al Arab (Koban en kurdo)" que está "asediada por los yihadistas del EI", explicó a la AFP Rami Abdel Rahman, director del Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

"Esta movilización fue lanzada tras el llamamiento del PKK" (el Partido de los Trabajadores del Kurdistán, prohibido en Turquía), precisó Abdel Rahman. Además de Turquía, el PKK tiene ramas en Irán, Irak y Siria. Citando a habitantes y a activistas en Ain al Arab, Abdel Rahman precisó que los combatientes fueron recibidos con alegría en esta ciudad, la tercera kurda de Siria después de Qamishli (provincia de Hasaka, noroeste) y Afrin (provincia de Alepo). Es fronteriza con Turquía.

"Se están preparando para un posible asalto del Estado Islámico", añadió Abdel Rahman. El EI anunció un "califato" islámico en junio y espera unir los territorios que controla en el norte y el este de Siria a los bastiones conquistados en una gran parte de la frontera con Siria y Turquía. "Es una batalla vital para los kurdos porque si se apodera de Ain el Arab, el EI avanzará más rápidamente al este hacia otras regiones kurdas de Siria como Hasaka (nordeste)", dijo Abdel Rahman.

De otra parte, cinco miembros de una misma familia -los padres y tres hijos menores de edad- murieron hoy en un bombardeo de la aviación del régimen de Bashar al Asad en la localidad de Yaduda, en la provincia sureña siria de Derá, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Helicópteros gubernamentales lanzaron barriles de explosivos contra Yaduda, en tanto que se registraron ataques similares en las áreas de Naua, Al Mazirib y Tafás, también en la provincia de Derá, sin que se sepa de víctimas. El pasado 22 de febrero, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó una resolución que pedía a todas las partes "cesar de inmediato los ataques contra civiles" y los bombardeos indiscriminados de áreas pobladas y "el uso de barriles de explosivos".

Según el Observatorio, desde esa fecha hasta el pasado 5 de julio el régimen arrojó más de mil barriles de explosivos contra zonas habitadas por civiles, que han causado la muerte de miles de estos, entre ellos menores.