Choques del domingo dejaron 40 muertos en Irak

Otras nueve personas fallecieron hoy en el país árabe en atentados con bomba en los alrededores de Bagdad y en el sur..
Policías inspeccionan el lugar donde se produjo una explosión, hoy en Nayaf
Policías inspeccionan el lugar donde se produjo una explosión, hoy en Nayaf (EFE)

Bagdad

Al menos 40 personas murieron en enfrentamientos y bombardeos el domingo en Irak, 22 de ellos en Faluya, ciudad a 60 km al oeste de Bagdad y en manos de los insurgentes, según informaron hoy fuentes médicas del país árabe, donde la violencia alcanza los niveles más altos en seis años. Otras nueve personas murieron hoy en atentados con bomba en los alrededores de Bagdad, en la provincia de Salahedine, al norte de la capital, y en las de Najaf y Zi Qar, situadas en el sur del país, habitualmente al margen de esta violencia, anunciaron responsables.

Tres soldados murieron en un atentado suicida con coche bomba en Tarmiya, al norte de Bagdad. Al sur de la capital, un alumno murió en un atentado con bomba cerca de un colegio de Mahmudiya, y dos personas murieron en la explosión de un coche bomba cerca de una mezquita chiita en Iskandariya.

Otros dos soldados murieron en la explosión de tres bombas en la provincia de Salahadine, mientras que en el sur del país, de mayoría chiita y habitualmente tranquilas, otra persona murió y 36 resultaron heridos en la explosión de varias bombas, según responsables médicos y de seguridad.

Estos atentados tuvieron lugar al día siguiente de una jornada que dejó 40 muertos, 22 de ellos en Faluya. Los enfrentamientos, que también han dejado 36 heridos, se produjeron en varios sectores de Faluya, situada 60 km al oeste de Bagdad, y en su periferia, dijo Ahmed Shami, un médico del principal hospital de la ciudad.

El líder tribal Mahmud al Zobaie dijo que el conflicto comenzó a mediodía y duró varias horas. También dijo que fueron bombardeados varios barrios del norte, sur y centro de Faluya, mientras que el ejército se enfrentó a los insurgentes antigubernamentales en el norte y el sur. Más de 350 personas han muerto en Faluya desde que los insurgentes tomaron el control de la ciudad a principios de este año, la mayoría de ellos civiles atrapados en el fuego cruzado contra el ejército.

La ONU y las autoridades iraquíes declararon el domingo que más de 900 personas han muerto en ataques y en operaciones militares en Irak en el mes de mayo.

Los datos recabados por separado por Naciones Unidos y por los ministros iraquíes de Defensa, Interior y Sanidad, dan balances diferentes pero concuerdan en apuntar en que los actos de violencia en mayo casi alcanzaron su nivel de 2008, cuando el país apenas salía de un sangriento conflicto confesional tras la invasión estadunidense de 2003.

Según la misión de la ONU en Irak, al menos 799 iraquíes murieron en "actos de terrorismo" y otros 195 murieron en operaciones militares en la provincia occidental de Al Anbar, donde el ejército se enfrenta a insurgentes desde hace cinco meses. Los ministerios iraquíes contabilizan por su parte 938 muertos, incluidos 804 civiles, y 1,463 heridos en el mes que siguió las elecciones legislativas del 30 de abril.

"Deploro fuertemente el nivel sostenido de violencia (...) que sigue golpeando al país", declaró en un comunicado el enviado especial de Naciones Unidas en Irak, Nickolay Mladenov. "Animo a los dirigentes políticos a dedicarse rápidamente a formar un gobierno inclusivo en el plazo previsto por la Constitución y de centrarse en una solución concreta a la situación en (la provincia de) Al Anbar", añadió.

La coalición del primer ministro chiita Nuri al Maliki llegó encabeza las elecciones del 30 de abril, pero los resultados definitivos todavía no se conocen debido a los numerosos recursos. Las autoridades imputan los actos de violencia que afectan al conjunto del país a factores exteriores, entre ellos la guerra en la vecina Siria. Pero diplomáticos y expertos afirman que estos actos están sobre todo alimentados por el descontento de la minoría sunita, que se considera marginalizada y maltratada por las autoridades.

En la provincia de Al Anbar, yihadistas del Estado Islámico en Irak y en Levante (EIIL) y combatientes de las tribus antigubernamentales tomaron a principios de enero el control de barrios de Ramadi y de la totalidad de Faluya, a unos 100 y 60 km al oeste de Bagdad. Las tropas iraquíes tratan desde entonces de retomar estos sectores.