Choferes crucificados desfilan en Paraguay

Choferes crucificados, en forma habitual de protesta, llegaron en carros al ministerio del Trabajo para reclamar su readmisión a la empresa de autobuses de la cual fueron despedidos.
Uno de los choferes que se crucificaron en protesta por ser despedidos.
Uno de los choferes que se crucificaron en protesta por ser despedidos. (EFE)

Asunción, Paraguay

Una decena de los 23 choferes crucificados a un madero, como protesta porque fueron despedidos de una empresa de autobuses, atravesaron la capital paraguaya en carros tirados por sus compañeros.

Juan Villalba, secretario general del sindicato de conductores, dijo a la Associated Press que los conductores marchan unos 20 kilómetros desde el pueblo Limpio hasta la sede del ministerio del Trabajo para reclamar su readmisión.

La peculiar caravana, bajo un intenso sol con una temperatura de 31 grados, fue acompañada por un centenar de policías para ordenar el tránsito.

La empresa de autobuses de la línea 49 que cubre itinerarios en la parte norte y este del área metropolitana es propiedad de Celso Maldonado, diputado del partido opositor Liberal Radical Auténtico.

"Estos choferes hacen un show innecesario porque tengo el derecho de despedirlos, pagándoles lo que les corresponde", dijo el diputado a los periodistas.

Villalba dijo que el despido masivo "ocurrió luego de que los compañeros formaran el sindicato para pedir trabajar 8 y no 12 horas diarias, además de reclamar otros beneficios sociales".

Maldonado aclaró que los propios choferes le pidieron, supuestamente, trabajar 12 horas diarias para ganar más dinero y no ceñirse al código laboral que establece la jornada de 8 horas.

El ministro de Trabajo, Guillermo Sosa, dijo que "el sindicato no está aún reconocido legalmente y el propietario tiene el derecho de prescindir de sus empleados pagando una indemnización justa y correcta".

Los crucificados dijeron a la AP que continuarán con la medida de protesta hasta que consigan su reingreso a la empresa.

La crucifixión se convirtió desde 2004 en una forma habitual de protesta, ya que ha resultado una medida eficaz para obtener la satisfacción de los reclamos. Una ley que prohíbe la autoflagelación nunca ha sido aplicada a los que la practican como forma de protesta.