Chinchilla dice que cumplió en seguridad, pero falló en déficit fiscal

La presidenta de Costa Rica, que el próximo jueves entregará el poder a Luis Guillermo Solís, destacó durante su último informe anual de labores ante el Congreso la mejora en la seguridad ...
La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, durante su último informe anual de labores, hoy ante el Congreso en San José
La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, durante su último informe anual de labores, hoy ante el Congreso en San José (EFE)

San José

La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, afirmó hoy durante su último informe anual de labores ante el Congreso que los principales logros de su Gobierno son la mejora en la seguridad ciudadana y la estabilidad económica, mientras la mayor deuda es no haber solucionado el déficit fiscal. "Siento una justa satisfacción al poder decirle a la nación que cumplimos con creces frente al principal mandato que recibí de parte de las y los ciudadanos. Costa Rica es hoy un hogar más seguro para quienes lo habitan", expresó la mandataria, quien el próximo jueves entregará el poder a Luis Guillermo Solís.

Chinchilla dijo que cuando llegó a la Presidencia en 2010, Costa Rica había alcanzado "el nivel de epidemia de la violencia con una tasa de homicidios de 11 por cien mil habitantes", lo que, dijo, su gobierno redujo a una tasa de 8. "Lo que más nos satisface es haber podido evitar que se perdieran más vidas humanas en manos de la violencia homicida", expresó la primera mujer que ha gobernado el país centroamericano. Añadió que en su Gobierno se logró una "importante caída" de los delitos como el robo de vehículos, el asalto a viviendas o a establecimientos comerciales.

Chinchilla aseguró que otro logro de su mandato fue "una economía estable que logró recuperar sus niveles históricos de crecimiento y con una franca tendencia hacia la mejora del empleo". "Una economía que ha disfrutado cuatro años consecutivos de baja inflación y que ha ampliado y consolidado nuestro posicionamiento internacional en temas tan importantes como competitividad e innovación", dijo.

Los datos expuestos por la presidenta saliente indican que el crecimiento económico anual alcanzó en promedio el 4.5 % durante su administración, que el comercio exterior aumentó el 47 % entre 2010 y 2013 y que la inversión extranjera directa experimentó un alza acumulada del 70% entre esos años. Además, señaló que dejó encaminada una cartera de 3.500 millones de dólares para proyectos de infraestructura, y que la inversión en Educación y Salud alcanzó en el 2013 el 7.2 % y el 6.8 % del Producto Interno Bruto (PIB), respectivamente.

"Las metas alcanzadas nos permiten afirmar con satisfacción que, hemos cumplido. Entregamos una Costa Rica encaminada hacia un futuro más promisorio, aunque muchos no lo perciban así", manifestó la presidenta, quien también criticó los enfoques informativos de un sector de la prensa. Chinchilla dijo que las principales deudas de su gobierno son no haber logrado reducir el déficit fiscal que en 2013 llegó al 5.4 % del PIB, ni haber avanzado en reformas en diversas instituciones del Estado.

"Pese a los logros obtenidos, reconocemos que algunas de las batallas que libramos no las conseguimos ganar quedando como legado de responsabilidad a quienes nos sucederán. Entre esas batallas cito el problema fiscal y el funcionamiento de nuestra institucionalidad democrática", declaró. La mandataria recordó que impulsó sin éxito una reforma tributaria durante más de un año de su administración y que paralelo a ello aplicó acciones para contener el gasto público.

"Atender la situación fiscal es una tarea urgente, imposible de soslayar a riesgo de poner en jaque la estabilidad económica del país, la protección de la inversión pública y la vigencia de nuestro pacto social", manifestó. El discurso de Chinchilla, que inició a las 20:45 hora local (02:45 hora GMT del viernes) con tres horas de retraso, puso fin a una extensa jornada en el Congreso que inició a las 09:00 hora local (15:00 hora GMT de este jueves). La jornada incluyó la instalación de los 57 diputados que ejercerán en el periodo 2014-2018, la elección del directorio del Congreso y el discurso de cada uno de los jefes de las nueve bancadas allí representadas.

El Partido Acción Ciudadana (PAC) dirigirá el Congreso de Costa Rica durante el primer año del próximo gobierno, tras ser elegido como presidente del Legislativo el diputado Henry Mora, colaborador cercano del mandatario electo Solís. La jefa de Estado destacó que durante los cuatro años de su mandato enfrentó "circunstancias externas o fortuitas que hicieron más difícil el avance" como la "crítica situación de la economía internacional" y "la actitud hostil del gobierno de Nicaragua".

Chinchilla, del socialdemócrata Partido Liberación Nacional, entregará el poder el próximo jueves a Solís, quien encabezará el primer mandato en la historia del centro izquierdista PAC.
La primera mujer presidenta de Costa Rica, que hace cuatro años asumió en la cúspide de la popularidad, cuenta ahora con el nivel de aprobación más bajo para un gobernante en las últimas décadas, ya que su administración ha estado marcada por graves problemas fiscales y una impresionante ristra de escándalos de corrupción..

El último sondeo que midió la opinión sobre el gobierno de Chinchilla, realizado en diciembre pasado por la empresa Unimer para el diario La Nación, le da una aprobación de solo el 11%, frente a un 61% que la considera "mala" o "muy mala". "Chinchilla deja un déficit fiscal del 6% del Producto Interno Bruto (PIB), lo cual es por mucho la peor herencia al próximo gobierno, que verá limitado su accionar desde todo punto de vista", dijo a AFP Víctor Ramírez, académico de la Universidad de Costa Rica (UCR).

El politólogo destacó la baja en la criminalidad -11.6 homicidios por cada cien mil habitantes en 2010 a 8.5 en 2013 según la ONU- y programas de atención de niños y ancianos, pero señaló que "eso no es suficiente para pasar a la historia". Alberto Salom, también politólogo y una persona cercana a Solís, considera que el gobierno de Chnchilla fue "contradictorio, carente de metas ambiciosas e incapaz de enfrentar y castigar la corrupción".

"Empezó diciendo que no era necesaria una reforma fiscal y a mitad del camino cambió de opinión e impulsó un proyecto, pero ya no le funcionó", comentó Salom, quien destacó la "incapacidad" de Chinchilla de establecer acuerdos aún con el Partido Liberación Nacional (PLN, socialdemócrata que giró a la derecha), que la llevó al poder.

El ministro de Comunicación de Chinchilla, el periodista Carlos Roverssi, reconoce que el gobierno sufrió un severo desgaste, pero lo atribuye a un "cerco informativo" y hasta a un cierto machismo. "Frente a un cerco informativo, la única forma era haber hecho una campaña propia, pero el gobierno (...) consideró que eso no era importante", señaló el funcionario a la prensa local.

Ramírez rechazó este enfoque y aseguró que el gobierno "no quiere asumir sus culpas y entonces busca un chivo expiatorio en la prensa". "Las culpas" del gobierno de Chinchilla se acumularon día tras día, ininterrumpidamente, durante sus cuatro años de gestión. Uno de los escándalos más notables fue la defraudación de unos 40 millones de dólares de fondos destinados a la construcción de una carretera paralela a la frontera con Nicaragua, que produjo la paralización del proyecto en marzo de 2012 y la caída del entonces ministro de Transportes.

Un mes después, la mandataria salió en defensa de su ministro de Hacienda, Fernando Herrero, de quien la prensa reveló que había incumplido obligaciones con el fisco, aunque el escándalo también forzó su renuncia. En marzo de 2013, Chinchilla se vio envuelta en uno de los capítulos más penosos de su administración, al hacerse público que usó el avión de un empresario sospechoso de narcotráfico para viajar a Perú y Venezuela.

Sin embargo, uno de los mayores "pecados" del gobierno saliente es que "no pudo resolver los problemas fundamentales de carácter social. Pese a algunos programas que hay que conservar y mejorar, no logró disminuir la pobreza ni la desigualdad social", afirmó Salom. La deteriorada imagen del gobierno de Chinchilla fue uno de los factores que el 6 de abril produjeron al PLN el peor descalabro electoral en sus 65 años de historia, cuando su candidato Johnny Araya perdió la seguna ronda con 22% de los votos frente al 78% de Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC).

El nuevo Congreso de Costa Rica, que se instaló hoy, eligió como presidente del directorio legislativo para el periodo 2014-2015 al diputado Henry Mora, del Partido Acción Ciudadana (PAC). Mora, un economista de 54 años y académico universitario de larga trayectoria, recibió el apoyo de 30 de los 57 legisladores integrantes del Congreso, electos en los comicios de primera vuelta del 2 de febrero pasado.

La diputada Marcela Guerrero, de la misma agrupación, fue escogida para la vicepresidencia, mientras que dos secretarías y dos pro secretarías quedaron divididas entre el PAC (centro) y el Partido Unidad Socialcristiana (PUSC, derecha), dos para cada agrupación. La elección de una cabeza legislativa afín al presidente electo Luis Guillermo Solís, que asumirá en una semana, fue posible gracias a la conformación de un bloque integrado por el PAC, que cuenta con solo 13 curules, el PUSC, con 8, y el Frente Amplio (FA, izquierda) con 9.

Un intento del aún gobernante Partido Liberación Nacional (PLN, socialdemócrata) -que en una semana pasará a la oposición- de conformar una mayoría opositora y controlar el Congreso, se desvaneció a última hora. Para el politólogo Carlos Chinchilla, la conformación de esta alianza partidaria oficialista es un buen augurio para la gestión de Solís pues, de mantenerse, le permitiría al futuro mandatario impulsar exitosamente algunos proyectos legislativos.