China condena la visita del primer ministro japonés al santuario Yasukuni

La agencia oficial Xinhua informó que altos cargos de la Cancillería china y el embajador de este país en Japón protestarán formalmente por la visita.

Pekín

El Gobierno chino manifestó hoy su "fuerte condena" a la visita por sorpresa del primer ministro japonés, Shinzo Abe, al santuario Yasukuni, donde se homenajea, entre otros, a criminales de guerra durante la invasión nipona a China y otros países de Asia Oriental.

"Protestamos y condenamos enérgicamente los actos del líder japonés", señaló el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Qin Gang pocos instantes después de que Abe entrara al santuario sintoísta, situado en una céntrica zona de Tokio.

La agencia oficial Xinhua informó asimismo que altos cargos de la Cancillería china y el embajador de este país en Japón protestarán formalmente por la visita.

Es la primera de un jefe de Gobierno japonés al controvertido santuario desde 2006, y coincide con la celebración en China del 120 aniversario del nacimiento de Mao Zedong.

El gesto de Abe no hace sino añadir tensión a la ya muy deteriorada relación entre Pekín y Tokio, enfrentadas desde hace más de un año por las islas Diaoyu/Senkaku, controladas por Japón pero que China reclama desde hace décadas.

Japón ha sido deliberadamente ignorado por el presidente chino, Xi Jinping, en la agenda exterior de su primer año en el cargo, y la prensa oficial del régimen comunista aseguró hoy que la diplomacia nipona en 2013 fue "antichina".

En el año que termina "Abe ha viajado al exterior 13 veces, a más de 20 países, y ha propuesto políticas para contener a China cuando se ha reunido con altos mandatarios, incluyendo los de EEUU, Francia y 10 países del sureste asiático", criticó hoy el diario en inglés "China Daily".

El santuario Yasukuni rinde homenaje a las víctimas de conflictos protagonizados por Japón en los siglos XIX y XX, entre ellos 14 oficiales del ejército nipón durante la Segunda Guerra Mundial que fueron juzgados y condenados por crímenes de guerra cometidos durante la invasión de Asia Oriental.