China expulsa de PCCh a jefe Oficina Seguridad Laboral por corrupción

Yang Dongliang fue despedido de su puesto en agosto, en plena crisis por las explosiones ocurridas en un almacén de productos químicos de la ciudad de Tianjin.

Pekín

Yang Dongliang, director de la Oficina de Seguridad Laboral, ha sido expulsado por corrupción del gobernante Partido Comunista de China (PCCh) y su caso será trasladado a los órganos judiciales, anunció hoy el Gobierno.

Yang fue despedido de su puesto en agosto, en plena crisis por las explosiones ocurridas en un almacén de productos químicos de la ciudad de Tianjin (norte), que provocaron la muerte de 173 personas y evidenciaron las laxas medidas de seguridad laboral en el país.

Según un comunicado hoy de la Comisión Central de Inspección de Disciplina del Partido, Yang "violó seriamente la disciplina y las normas, organizó ilegalmente actividades políticas y obstaculizó la investigación" sobre su persona.

Yang está acusado de aceptar sobornos, malversar fondos públicos y aprovecharse de su cargo para conseguir beneficios para otros, que son a su vez sospechosos de haber cometido delitos, destaca la información.

En la investigación realizada por el Partido, se detalla que Yang gestionó un trabajo para su hijo y le ayudó a que fuera ascendido, violó regulaciones a la hora de elegir y ascender a funcionarios, utilizó vehículos gubernamentales para uso privado así como fondos públicos, entre otros.

"Yang ha perdido sus ideales", declara el Partido, que además destaca que el director "no se contuvo" ni siquiera después del plenario de la formación en el que el presidente Xi Jinping anunció su campaña anticorrupción. De momento, las autoridades le han confiscado sus bienes y su caso ha sido transferido a las autoridades judiciales.

Yang fue el cargo de mayor rango que ha sido despedido tras la tragedia de Tianjin, dos graves explosiones en un contenedor de materiales químicos que provocaron la muerte de 173 personas y más de 700 heridos.

El suceso desató la alarma por la posible contaminación del aire y del agua, ya que el siniestro se produjo en una terminal donde se almacenaban de forma irregular unas tres mil toneladas de productos químicos peligrosos.

La tragedia reavivó las críticas al Gobierno por las laxas medidas de seguridad en su sector industrial, donde los accidentes son frecuentes y en ocasiones las autoridades miran hacia otro lado en connivencia con las empresas.