Chile refuerza seguridad tras atentado en metro e investiga autoría

La presidenta Michelle Bachelet anunció que se reforzará la seguridad en estaciones de metro y lugares de gran afluencia tras el atentado con una bomba casera que ayer dejó catorce heridos en ...
Carteles que reclaman colaboración ciudadana ante posibles problemas en la seguridad pueden verse en un vagón del metro de Santiago
Carteles que reclaman colaboración ciudadana ante posibles problemas en la seguridad pueden verse en un vagón del metro de Santiago (AFP)

Santiago

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, anunció hoy un refuerzo de la seguridad y reformas legales para fortalecer la lucha contra el terrorismo, tras el atentado con una bomba casera que dejó catorce heridos y del que en principio se culpa a grupos anarquistas. El atentado abrió un debate sobre la capacidad del Estado para luchar contra lo que consideran terrorismo.

Tras encabezar en el Palacio de La Moneda una reunión del Consejo Operativo de Seguridad, con jefes policiales, de inteligencia y fiscales, la presidenta Michelle Bachelet anunció reformas legales para fortalecer las atribuciones de la Policía y la Fiscalía en la lucha contra el terrorismo.

"No nos va a temblar la mano (...), no vamos a permitir que un grupo de terroristas cobardes altere nuestra convivencia pacífica", dijo la mandataria chilena, que apeló a la unidad de sus compatriotas y les pidió estar "vigilantes" ante situaciones que susciten sospecha de ser acciones terroristas.

La mandataria anunció que se reformarán las leyes antiterrorista, la de inteligencia y la de control de armas y explosivos, además de destinar más medios para el Ministerio Público. "No vamos a permitir que un grupo reducido de terroristas y cobardes afecte la vida que la gran mayoría que quiere", remarcó.

El Gobierno, a través de la Subsecretaría del Interior, presentó hoy una querella por el delito de terrorismo debido al atentado, considerado el más grave desde el retorno del país a la democracia en 1990.

También presentó una querella el alcalde del municipio de Las Condes, el opositor Francisco de la Maza, que ha acusado de ineficacia de las autoridades nacionales y recordado que en lo que va de año ha habido una treintena de atentados de características similares, pero nadie ha sido detenido.

Una bomba casera, preparada con un extintor relleno de pólvora negra y un detonador, causó el pánico en Santiago de Chile el lunes, tras explotar dentro de un basurero en una zona comercial de una estación de metro. Se considera el mayor atentado desde la llegada de la democracia (1990), según medios locales. El gobierno presentó una querella por delito terrorista.

Bachelet anunció hoy que se reforzará la seguridad en las estaciones de metro y los lugares de mayor afluencia y aseguró que no permitirá "que un grupo reducido de terroristas y cobardes afecte la vida que llevamos".

En los últimos años habían estallado centenares de artefactos parecidos sin causar grandes daños ni heridos graves, pero nunca se había cruzado la línea de instalarlos en un lugar público, concurrido y en horario diurno. De los catorce heridos que dejó la explosión, cinco continuaban hoy hospitalizados, mientras que ocho fueron dados de alta, la mayoría por lesiones auditivas. Uno de los afectados no quiso ser atendido en centros médicos, informaron medios locales.

El giro en el modo de los ataques ha atemorizado a los capitalinos. Una foto de origen desconocido que se hizo viral en las redes sociales mostraba una pintada en el transporte público, en la que se podía leer: "La próxima bomba será en un bus".

El gobierno analiza la imagen. La cautela ha llevado a cerrar momentáneamente varias estaciones de metro por paquetes sospechosos que terminaron siendo falsas alarmas. Los responsables del metro han protegido todos los basureros como precaución.

Confusión

La gran pregunta aún pendiente de respuesta es quiénes están detrás de este ataque y qué buscan. El atentado no ha sido reivindicado. "Obviamente no están en los partidos que compiten por el voto, el gobierno y la escena pública. Son contrarios a este gobierno, al anterior y probablemente a todos", aseguró en La Tercera el columnista Ascanio Cavallo.

Según el Fiscal Nacional subrogante, Alberto Ayala, la línea de investigación apunta a "organizaciones anarquistas que no tienen una orgánica que permita hacer un seguimiento que determine con mayor precisión y rapidez quiénes estan detrás de estos atentados".

En tanto, Christian Toledo, el fiscal designado en exclusiva para investigar el caso, dijo que la sospecha de que se trata de anarquistas se basa en la similitud de la bomba que estalló este lunes con otras utilizadas anteriormente, específicamente una que hizo explosión en un vagón del metro sin pasajeros el 13 de julio.

"Las características de este artefacto son similares a las del metro Los Dominicos y también similares a las de las (dos) comisarías (de carabineros) de hace un mes", señaló Toledo.

Agregó que se están revisando las imágenes de las cámaras de seguridad del sector pero precisó que por ahora no serán divulgadas para no entorpecer las pesquisas. "Los autores son más de dos" y "se trabaja con la máxima celeridad posible", dijo.

Un estudio de la policía chilena citado por El Mercurio señalaba que en los últimos nueve años, se habían instalado 198 artefactos, de los cuales 81 fueron reivindicados por grupos antisistema o anarquistas. En total, once personas fueron juzgadas, y solo una condenada a cárcel, pero ninguno por delitos terroristas, que son muy complejos de asignar.

En lo que va de año, los ataques con bombas caseras se reactivaron, y algunos países como Estados Unidos, Bélgica, Canadá, Australia y Gran Bretaña, advirtieron a sus ciudadanos de este fenómeno.

Más herramientas

Después de años de investigación sin resultados, existe coincidencia que en Chile faltan herramientas para abordar este tipo de fenómenos y cambios en la ley Antiterrorista.

Como explicó en una entrevista con el portal periodístico chileno The Clinic el abogado Juan Pablo Hermosilla, miembro de la comisión que prepara una reforma de la ley Antiterrorista, "el trauma de nuestros servicios de inteligencia en la dictadura -que actuaron como represores contra opositores- nos ha impedido tener un trabajo que es necesario".

"Se necesita una nueva ley de inteligencia... con muchas más atribuciones, mucho mas moderna y que dé cuenta de la realidad de hoy", reconoció hoy el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo. Peñailillo citó, por ejemplo, permitir la figura de agentes encubiertos para las investigaciones. Además, informó que por el momento cuentan con un fiscal dedicado exclusivamente a la causa.

De su lado, Bachelet aseguró que enviarán al Legislativo con urgencia los cambios a la ley Antiterrorista, de herencia de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), con los que pretenden tapar "los vacíos legales" que dificultan una respuesta más eficaz en estos episodios.

Naciones Unidas ha recomendado a Chile ajustar esta ley a estándares internacionales, y no aplicarla a grupos de la etnia mapuche en el marco de las demandas territoriales planteadas por los indígenas.

La explosión del lunes se registró a las 14:00 hora local (17:00 hora GMT), cuando cientos de personas transitaban por el sector y fue producida por un extintor relleno con dos kilos de pólvora negra, que fue activado por un mecanismo de relojería que los autores dejaron en un basurero frente a un local de comida.

De los catorce heridos por la explosión, cinco continuaban hoy ingresados en diferentes establecimientos hospitalarios de Santiago, todos ellos con una evolución favorable, según fuentes médicas.

En tanto, las autoridades desplegaron 500 carabineros para custodiar los ingresos y salidas de las estaciones del metro, particularmente las más concurridas porque operan como puntos de conexión entre las distintos recorridos del tren subterráneo. "Carabineros está movilizando a todo su personal y eso lo vamos a hacer durante todo el tiempo que sea necesario", dijo el ministro de Interior, Rodrigo Peñailillo.

El atentado ocurrió a 72 horas de cumplirse el 41 aniversario del golpe militar que Augusto Pinochet encabezó el 11 de septiembre de 1973, lo que es un motivo adicional de preocupación para el gobierno, pues habitualmente en la fecha se registran manifestaciones violentas en Santiago y otras ciudades.

En ese marco, el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, anunció hoy un reforzamiento de la seguridad "con todos los instrumentos que tenemos disponibles", dijo a Radio Cooperativa. "Estamos reforzando masivamente la seguridad de la Región Metropolitana (Santiago), en todos aquellos puntos que tenemos identificados para el día 11, que son 38", aseguró.