Hace medio siglo el Che Guevara llegaba al Congo

El argentino fue enviado al país africano por Fidel Castro con la idea de “cubanizarlo” y luchar contra el “imperialismo yanqui”.
En el Congo, los habitantes aún leen los escritos del revoluvionario argentino.
En el Congo, los habitantes aún leen los escritos del revoluvionario argentino. (Federico Scoppa/AFP )

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Esta es la historia de un fracaso". El veredicto sin tapujos es del propio Ernesto Che Guevara al abrir su Diario del Congo en el que cuenta el intento abortado de exportar la "guerra revolucionaria" a este país hace medio siglo.

El Che Guevara desembarcó en el oriente de lo que hoy es la República Democrática del Congo con una docena de cubanos negros el 24 de abril de 1965. El pequeño cuerpo expedicionario cruzó el lago Tanganica de este a oeste a partir del puerto de Kigoma, Tanzania, y atracó en Kibamba.

La zona estaba en manos de los rebeldes simba ("león" en swahili) y uno de sus líderes era Laurent-Désiré Kabila, padre del actual presidente congoleño, Joseph Kabila.

Enviado por Fidel Castro, el también médico argentino llegó con la esperanza de hacer del ex Congo belga, inmenso país en el corazón de África, una plataforma contra el "imperialismo yanqui" y el "neocolonialismo" en el continente.

El joven Estado congoleño aún no tenía cinco años y solo había vivido una sucesión de guerras civiles.

Preparada en seis meses, la independencia del 30 de junio de 1960 fue una catástrofe: en cuestión de días se amotinó el ejército y Bélgica intervino militarmente para tratar de restaurar el orden en su colonia.

El primer ministro, Patrice Lumumba, pidió ayuda a Estados Unidos. Pero multiplicó torpezas y acabó rompiendo su buena imagen durante una visita deplorable a Washington.

Por despecho, se acercó a la Unión Soviética y se volvió un enemigo para el Tío Sam. En ese periodo de guerra fría, el Congo era demasiado importante para que los estadunidenses dejaran que el país se moviera hacia el campo soviético. El uranio de la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima había sido extraído de la colonia belga, y el cobalto, tan necesario para las industrias armamentistas, solo se encontraba en la Unión Soviética y en el Congo.

Los estadunidenses tenían su hombre dentro del poder, el general Joseph-Désiré Mobutu, jefe de las fuerzas armadas. Lumumba fue asesinado en enero de 1961. La cuestión de la implicación de EU en su muerte sigue siendo hoy un tema de debate.

La rebelión de los simba, que asoció una mezcla de maoístas y lumumbistas, estalló en 1964. Aunque llegó a controlar cerca de un tercio del territorio, para abril de 1965 solo le quedaban dos pequeñas zonas en el centro del país.

El guerrillero argentino se desengañó pronto. El fervor revolucionario de los rebeldes no brillaba por su fuerza. Los hombres practicaban ritos mágicos que se supone los volvía invulnerables y poco tenían que ver con el materialismo dialéctico.

Los campos estaban poblados por mujeres y niños. Se bebía y se bailaba, y los tocadiscos difundían música ensordecedora en la selva.

Por motivos de seguridad, el Che Guevara no develó a los dirigentes de la revolución que formaría parte del destacamento enviado por Cuba. Una vez en el Congo, avisó a Kabila, con quien había hablado unos meses antes en Brazzaville durante una gira africana, para que fuera verlo.

Kabila se encontraba entonces en El Cairo, luego en Tanzania. El Che lo esperó dos meses y medio. Su diario refleja su desasosiego.

"Caos organizado", escribió el Che Guevara para describir la situación. Un poco más adelante: "El principal defecto de los congoleños es que no saben disparar". Por fin llegó Kabila, el 7 de julio... y volvió a marcharse al cabo de cuatro días.

Pese a los refuerzos cubanos (el cuerpo expedicionario llegó a contar con un centenar de hombres) y de algunos éxitos militares, lo que siguió es un descenso a los infiernos para el hombre que soñaba con "cubanizar a los congoleños".

Los africanos se negaban a cavar trincheras porque "los agujeros en la tierra son para los muertos" y salían corriendo en cuanto se producía un choque serio.

En octubre, Guevara escribió a Fidel Castro: "Aquí lo que falta no son armas [...], sobran hombres armados y faltan soldados".

El final se acercaba. Las posiciones de la guerrilla fueron cayendo unatras otra por la ofensiva del ejército y los bombardeos de pilotos mercenarios occidentales. El Che Guevara y sus hombres abandonaron el país el 21 de noviembre. Tres días más tarde, Mobutu tomó el poder.