'Charlie' y las teorías del complot

Las especulaciones tras el asesinato de 12 miembros de Charlie Hebdo, el 7 de enero corrieron como reguero de pólvora en internet, incluyendo “una conspiración contra los musulmanes”.
El atentado contra la provocadora revista marca una ruptura del orden político francés, según expertos.
El atentado contra la provocadora revista marca una ruptura del orden político francés, según expertos. (Farouk Batiche/ AFP)

París

¿Una operación de los servicios secretos, un complot de los medios de comunicación o contra los musulmanes? Las teorías conspirativas más sonadas retornaron con fuerza en internet, solo horas después del atentado contra Charlie Hebdo en París el 7 de enero.

Así como sucedió con el 11 de septiembre de 2001, una vez empezaron a divulgarse las primeras imágenes del atentado de los hermanos Kouachi, que mataron a 12 personas, toda clase de especulaciones se dejaron leer y oír, también sobre el ataque al supermercado judío donde Amedy Coulibaly mató a cuatro personas el día 11.

El ataque contra el semanario satírico Charlie Hebdo, sin precedentes, es “un evento que marca una ruptura del orden social y político. Hay una necesidad de responder a la conmoción con interpretaciones”, afirma en declaraciones a la agencia AFP, Emmaneul Taieb, profesor de Ciencias Políticas de Lyon (centro) y especialista en teorías del complot.

“La lectura dominante tal y como puede ser ofrecida por la policía, los políticos, los analistas, es juzgada pobre, decepcionante. Es, por lo tanto, eliminada o cuestionada en beneficio de otro análisis más seductor, más inquietante”, indica respecto de quienes ven por todas partes a los Illuminati (supuesta sociedad secreta) o un complot judeo-masónico.

“Lo he leído en internet”, es un tipo de argumento muy popular entre las jóvenes generaciones, para quienes la web es la principal fuente de información.

Mohamed Tria, de 49 años, empresario y presidente del club de futbol La Duchere, un barrio difícil de Lyon, tercera ciudad de Francia, explica que la “interpretación de los eventos de la semana pasada fue completamente diferente en estos barrios”.

“Reuní a unos 40 chicos de entre 13 y 16 años en mi club: me quedé anonadado por lo que escuché (...). No fueron informados por los diarios, sino por las redes sociales, es la única fuente para ellos y creen que es la verdad. La gran teoría del complot me estalló en la cara”, dijo Tria.

“Hace 30 años, lo que aprendían los niños venía en 90 por ciento de sus padres y la escuela. Ahora es lo contrario. Hace falta una educación sobre las redes sociales”, reclamaba esta semana un educador en Sarcelles, un suburbio popular de París.

Para Guillaume Brossard, cofundador de hoaxbuster.com, un sitio que permite verificar la validez de las informaciones que circulan en la web, “la explosión de las redes sociales ha hecho que las conversaciones del patio de la escuela tengan ahora lugar en Twitter, Snapchat o Instagram”.

Pero estas teorías no seducen solamente a los más jóvenes, ya que incluso profesores o agentes municipales fueron sancionados en Lille (norte): todos ellos veían un complot detrás del atentado contra Charlie Hebdo.

En una entrevista con el diario ruso Komsomolskaïa Pravda, el presidente honorario y fundador del partido francés Frente Nacional (extrema derecha), Jean-Marie Le Pen, aseguró que el atentado llevaba la “firma de los servicios secretos”, si bien después negó haber hecho tal afirmación.