Sánchez Cerén se compromete a trabajar por la unión de El Salvador

Mientras el escrutinio final dio la victoria al candidato oficialista, ex guerrillero del FMLN, cuya proclamación no se producirá hasta dentro de tres días, la derecha de Arena calificó de ...
Salvador Sanchez Cerén (i) y Oscar Ortiz (d), candidato a vicepresidente del FMLN, muestran su alegría al finalizar el recuento de votos
Salvador Sanchez Cerén (i) y Oscar Ortiz (d), candidato a vicepresidente del FMLN, muestran su alegría al finalizar el recuento de votos (AFP)

San Salvador

El presidente electo de El Salvador, el ex comandante guerrillero Salvador Sánchez Cerén, se comprometió hoy a trabajar por la unificación del país, marcado por una polarización entre derecha e izquierda que se profundizó durante el proceso electoral. "Nosotros tenemos en nuestros corazones paz y perdón, queremos ver hacia adelante, por eso no queremos traer a memoria el pasado reciente de estas elecciones", afirmó Sánchez Cerén en conferencia de prensa luego de que el Tribunal Supremo Electoral confirmó su triunfo en el balotaje del pasado domingo.

"Abrimos nuestros brazos a la oposición política para que construyamos juntos una agenda de país, tenemos que darle respuesta a los problemas que tenemos la mayoría de los salvadoreños", apuntó. Esta madrugada, concluido el escrutinio final, el TSE ratificó la victoria del ex comandante rebelde, pero advirtió que la proclamación no se producirá sino hasta dentro de tres días, plazo que la ley establece para eventuales apelaciones. Además, el TSE estudia un recurso de nulidad interpuesto por la derecha, que alega la existencia de un fraude por parte del oficialismo.

Sánchez Cerén, obtuvo 50.11% (1'495,815 votos) y Norman Quijano, de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena), 49.89% (1'489,451), porcentajes idénticos a los del escrutinio preliminar del pasado domingo, según el recuento del 100% de las actas electorales, anunció en la madrugada el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Eugenio Chicas. Sánchez, que acudió a la conferencia de prensa acompañado por el vicepresidente electo, el también ex comandante rebelde Oscar Ortiz, comentó que en "estas elecciones la esperanza y la alegría vencieron al miedo".

"Ahora todos vamos a construir juntos un país más incluyente, más desarrollado, donde tengamos vida digna para todos, ese es el compromiso del próximo gobierno", prometió. Por su parte, Ortiz envió un mensaje de tranquilidad a los empresarios -cuya cúpula también ha rechazado la legitimidad del resultado electoral- y ofreció trabajar por el desarrollo económico, con más generación de empleo y mayores niveles de seguridad.

Sánchez Cerén, de 69 años y actual vicepresidente del primer gobierno de izquierda de El Salvador, presidido desde 2009 por Mauricio Funes bajo la bandera del FMLN, había ganado la primera ronda del 2 de febrero con 48.9% contra 38.9% de Quijano, pero sin lograr el 50% más uno que evitaba la segunda vuelta del pasado domingo.

"Hay un ganador ilegítimo de un proceso viciado con un ente rector de ese proceso (TSE) que fue el encargado de empañarlo desde sus inicios y que no goza de ninguna credibilidad", declaró el vicepresidente de Arena, Ernesto Muyshondt, en la primera reacción oficial del partido. Sánchez Cerén, actual vicepresidente del primer gobierno de izquierda de El Salvador, presidido desde 2009 por Mauricio Funes bajo la bandera del FMLN, sería el primer exguerrillero en asumir el poder en este país, y el cuarto en América Latina, después del nicaragüense Daniel Ortega, el uruguayo José Mujica y la brasileña Dilma Rousseff.

El futuro presidente asumirá el 1 de junio un país golpeado por la violencia de las pandillas que siguen cometiendo delitos como extorsiones, aunque mantienen una tregua desde hace dos años; una pobreza que afecta al 40.7% de los 6.2 millones de habitantes y una economía que apenas creció un 1.9% en 2013. Concluido el escrutinio, los partidos políticos, según el Código Electoral, disponen de tres días para presentar eventuales apelaciones, por lo que la proclamación del ganador será el próximo lunes o martes, explicó Chicas.

El TSE tiene pendiente de resolver un recurso de nulidad de los comicios, pero declaró "improcedentes" otros dos sobre el conteo "voto por voto", porque el número de sufragios impugnados no superaba la diferencia entre ambos candidatos y no alteraba el resultado del conteo preliminar. "Los resultados no pueden ser declarados firmes porque antes hay que resolver sobre la petición de nulidad que ha pedido Arena, ese proceso puede demorar hasta el lunes", explicó el magistrado Fernando Argüello.

El recurso interpuesto el martes elevó las tensiones, pero el miércoles el Ejército pareció querer apaciguar los ánimos con un pronunciamiento, leído por el ministro de la Defensa, general David Munguía, en el que se comprometió a "respetar los resultados oficiales que emita" el TSE. "Somos profesionales y vamos a ser fiel al presidente que el pueblo elija", subrayó Munguía, desmarcándose de una declaración de Quijano según la cual la Fuerza Armada estaba "pendiente del fraude".

El presidente de la poderosa Asociación Nacional de la Empresa Privada (Anep), Jorge Daboub, respaldó la posición de Arena, al señalar que el futuro gobierno está "completamente descalificado". El escrutinio final, que se llevó a cabo en un hotel fuertemente custodiado por antimotines, consistió en una revisión manual de las actas de las 10,445 juntas receptoras, en mesas integradas por delegados del FMLN y Arena, la Fiscalía y la Procuraduría de Derechos Humanos. El TSE decidió concluir, llegando a la madrugada, el recuento de actas en "aras de generar estabilidad política en el país" y certeza en el proceso electoral", explicó Chicas.

Cientos de activistas de Arena protestaron el martes y miércoles haciendo sonar cacerolas en las calles cercanas al hotel del escrutinio, para pedir la nulidad de los comicios. Quijano convocó el miércoles a sus seguidores a manifestarse porque en su criterio se pretende "instaurar una dictadura con el FMLN". Hoy, una veintena, con banderas de su partido, caminaron hacia la Fiscalía para pedir que investigue "el fraude". "No hay ningún indicio que apunte a la existencia de un fraude, se han revisado las actas y el proceso ha sido limpio. Pedimos a los partidos llamar a la calma", dijo el procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, David Morales.

En la primera reacción internacional, la líder indígena guatemalteca y Premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú, felicitó al ex guerrillero. Roberto Lorenzana, portavoz del FMLN, convocó a la militancia de su partido a celebrar la tarde del sábado en una plaza de San Salvador; mientras que otro dirigente, Marcos Rodríguez, dijo que a partir del lunes trabajarán en el "plan de gobierno" para "alcanzar acuerdos de país". El próximo presidente deberá buscar alianzas en el Congreso de 84 escaños, que se renovará en 2015, para asegurar la gobernabilidad de este país polarizado.