Centro-derecha se impone a ultraderecha en elecciones en Francia

La primera vuelta de los comicios departamentales suponen una victoria para el ex presidente Sarkozy y un nuevo revés para los socialistas del primer ministro Manuel Valls.
El ex presidente francés Nicolas Sarkozy, líder de la UMP, vencedora en los comicios, habla en la sede de su partido en París
El ex presidente francés Nicolas Sarkozy, líder de la UMP, vencedora en los comicios, habla en la sede de su partido en París (AFP)

París

La oposición de derecha del expresidente Nicolas Sarkzoy encabeza los resultados de la primera vuelta de las elecciones departamentales francesas, echando por tierra las esperanzas del Frente Nacional (extrema derecha), que esperaba aparecer como el primer partido de Francia.

Por su parte, el gubernamental Partido Socialista, al que se vaticinaba una rotunda derrota, limitó las pérdidas, y el conjunto de la izquierda quedó en segundo lugar. El resultado de estas elecciones era escrutado con un interés superior al de simples comicios locales, ya que muchos lo consideran un primer test para la próxima presidencial de 2017.

Según las estimaciones de los institutos de sondeo, el partido de derecha UMP, del ex presidente Nicolas Sarkozy, y sus aliados centristas obtendrían 32.5% de los votos.

La izquierda totalizaría un 36.2%, contra un 36.5% la derecha, pero esta igualadad en realidad es meramente teórica. La desunión entre el PS y el Frente de Izquierda y los ecologistas podría privar a la izquierda de un gran número de escaños.

La izquierda gobernaba hasta ahora en 61 departamentos, muchos de los cuales podrían pasar a la derecha en la segunda vuelta, prevista el 29 de marzo. El Frente Nacional, al que las encuestas previas a la elección auguraban 30%, obtenía un 25.35%, según los últimos recuentos del Ministerio.

Quedó primero en la primera vuelta en 43 de los 98 departamentos en juego, según la misma fuente. Según una comunicación del Ministerio de Interior, a las 02:00 hora GMT, 220 candidados de derechas, 56 de izquierdas, 8 del FN y 6 diversos fueron elegidos a la primera.

Unos 43 millones de electores estaban llamados a las urnas en estas elecciones celebradas en toda Francai, salvo París y Lyon, ciudades en que las funciones de los consejos departamentales son ejercidas por otras instancias. La abstención fue inferior a lo que se esperaba: entre 48.5 y 49.5%, es decir, cerca de un elector de cada dos.

El FN "no es el primer partido político" de Francia

El Frente Nacional, al que las encuestas daban como vencedor de estos comicios en las últimas semanas, "no es el primer partido político de Francia", se congratuló el primer ministro, Manuel Valls, que llamó a hacer frente contra la extrema derecha en la segunda vuelta votando por el candidato que lo enfrente, sea éste de izquierda o de derecha.

Valls aseguró que el resultado de la mayoría gubernamental es "honroso". Por el contrario, la presidenta del FN, Marine Le Pen, consideró que ante los resultados obtenidos por los socialistas, el gobierno de Valls debería "presentar su dimisión".

El dirigente del principal partido de la oposición de derecha, el ex presidente Nicolas Sarkozy, afirmó que "la alternancia está en marcha" y "nada la detendrá". Pero respecto al llamado a hacer frente contra la extrema derecha, Sarkozy afirmó que en los departamentos en que los candidatos de la UMP no pasen a la segunda vuelta, su partido "no llamará a votar ni por el Frente Nacional ni por la izquierda".

El FN ambicionaba, sin proclamarlo abiertamente, ganar entre uno y cuatro departamentos en estas elecciones. Un año después de su avance en las elecciones municipales y europeas de 2014, el partido de Marine Le Pen ha impuesto en el tablero político francés su discurso antieuropeo, antisistema y antiinmigración, y no oculta sus ambiciones presidenciales.

El domingo consiguió mantener su nivel de las europeas, y logró su objetivo de implantarse localmente, pero no el de ocupar el primer lugar a nivel nacional. Pese a ello, Marine Le Pen calificó de "hazaña" el resultado de su partido, sosteniendo que sobrepasó el de las europeas.

"Dentro de unos meses seguiremos con las regiones, y luego partiremos al asalto del Elíseo", el palacio presidencial francés, declaró durante la campaña Marine Le Pen, aludiendo a las elecciones regionales de fines de 2015 y a la presidencial de 2017.