Centenares de refugiados sirios se niegan a desembarcar en Chipre

El crucero Salamis Filoxenia rescató a más de 300 exiliados, entre ellos 50 niños, de un barco a la deriva, pero al llegar a la costa no quisieron abandonar el barco pues esperan llegar a Italia.
Refugiados sirios a bordo del "Salamis Filoxenia", en el puerto chipriota de Limasol
Refugiados sirios a bordo del "Salamis Filoxenia", en el puerto chipriota de Limasol (AFP)

Limasol

Más de 300 de refugiados sirios, entre ellos unos cincuenta niños, que iban en un barco a la deriva frente a las costas de Chipre fueron rescatados este jueves por un crucero pero al llegar a la costa se negaron a desembarcar, indicó el ministerio de Defensa. Los refugiados subieron a bordo del crucero Salamis Filoxenia y llegaron al puerto chipriota de Limasol hacia las 20:45 locales (17:45 GMT).

"Teníamos que zarpar de nuevo a las 22:30 [21:30 hora GMT] pero desgraciadamente esta gente quieren negociar [...] Quieren que los llevemos a Italia", dijo a la prensa el director general de de Salamis Cruise Lines, Kikis Vassiliou.

La embarcación de los refugiados, que navegaba a unas 50 millas náuticas al suroeste de la ciudad costera de Pafos, fue rescatada tras lanzar un señal de socorro por radio en la que hablaban de las malas condiciones meteorológicas.

"El barco venía probablemente de Siria con refugiados a bordo", indicó el ministerio de Defensa, e indicó que todos los pasajeros (un total de 345 incluyendo 52 niños) fueron rescatados. Una fuente policial indicó a la AFP que eran sirios y que se encuentran en estado de "buena salud".

Mar embravecido

Una pasajera chipriota del crucero, Chrystalla Eflatsoumis, de 66 años de edad, por su parte confirmó que las condiciones meteorológicas eran muy malas.

"El mar era terrible. Muchos de nosotros estábamos vomitando. A las 08:45 hora local [05:45 hora GMT] llegamos cerca de Pafos pero el capitán recibió una llamada para salvar a esa gente. Eran unos 350 sirios, muchas mujeres embarazadas y 20 bebés", explica esta mujer que hacía un crucero de nueve días junto a su marido.

"Estas personas se encontraban en un pequeño barco desde hacía tres días. Habían pagado (por la travesía). En un momento dado, el capitán hizo un llamado y (una lancha) Vedette vino a buscarlo", dejando a los refugiados solos (a la deriva), añadió la mujer. No obstante, sus aseveraciones no pudieron ser confirmadas por otras fuentes.

Los refugiados, que estaban "muy cansados", fueron llevados junto a la piscina del crucero y luego se les dio de comer y de beber, explicó el marido de Chrystalla Eflatsoumis, Georgios, también de 66 años.

La isla de Chipre está situada a tan sólo cien kilómetros de las costas de Siria, y hasta ahora no había recibido a muchos refugiados de este país devastado por más de tres años de guerra civil.

Médicos y enfermeras esperaban el jueves de noche a los migrantes en el puerto de Limasol, preparados para traladar a un hospital a quienes lo necesitaran. Según responsables de la Cruz Roja y de la defensa civil, solamente ocho personas sufrían deshidratación.

Los refugiados tenían que ser, en un principio, trasladados en autobuses a un campamento en Kokinotrimitia, a una decena de kilómetros de la capital Nicosia.

Más de 2,500 ahogados en 2014

En agosto de 2012, siete sirios, entre los cuales dos eran niños, se ahogaron cuando el barco en el cual se encontraban naufragó cerca de la costa norte de Chipre, adonde intentaban llegar.

De acuerdo a cifras brindadas por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (HCR), más de 2,500 personas se han ahogado o fueron reportadas como desaparecidas desde comienzos de 2014 mientras intentaban la travesía del Mediterráneo.

El 10 de setiembre, unas 500 personas murieron cuando el barco en el que navegaban zozobró frente a la isla de Malta, en el naufragio "más grave de estos últimos años" en el Mediterráneo, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Sólo hubo diez sobrevientes de este desastre.