Celebridades llaman a boicotear "viernes negro" en EU por caso Brown

Mientras diversas personalidades pedían no comprar en protesta por la decisión de no juzgar al policía blanco que mató al joven negro en agosto en Ferguson, Misuri, la tensión era hoy palpable en ...
La mujer de Eric Garner, Esaw Garner (i), y la madre de Michael Brown, Lesley McSpadden (d), en un acto reciente en Harlem
La madre de Michael Brown, Lesley McSpadden (d) y la mujer de Eric Garner, muerto por la policía en verano, Esaw Garner (i), hoy en Harlem (AFP)

Los Ángeles, Ferguson

Varias celebridades, entre ellas el magnate del hip hop Russell Simmons, llamaron a boicotear el "viernes negro" para protestar contra la decisión de no juzgar a un policía blanco que mató a aun joven negro desarmado en agosto en Ferguson, en un polémico caso que reavivó las tensiones raciales.

La actriz Kat Graham ("Vampire diaries") que cuenta con más de dos millones de seguidores en Twitter y el comediante Jesse Williams, de la popular serie de televisión "Grey's Anatomy", compartieron imágenes con un llamado a "no gastar ni un centavo"(#notonedime).

La periodista estrella Soledad O'Brien retuitó este llamado en su cuenta de Twitter. El "viernes negro" o "Black Friday" es el viernes que sigue a la fiesta de Acción de Gracias. Es un día en que los comercios y grandes distribuidores ofrecen importantes descuentos por lo que los estadunidenses salen frenéticos a comprar.

"Tenemos el poder de cambiar esta nación. Apoye #boycottBlackfriday", escribió Kat Graham en Twitter. Jesse Williams, quien el lunes expresó su rabia tras el veredicto de un gran jurado de St.Louis (Misuri, centro) de no juzgar al policía Darren Wilson escribió en su cuenta de Twitter: "No hay justicia, no hay beneficios. Las empresas y el público hablan sólo en dólares, entonces hablémosle".

"BlackoutBlackFriday" está inspirado en un boicot realizado a los buses en Montgomery en 1955. En esa ocasión, los habitantes negros de esta ciudad de Alabama (sur) dejaron de usar los servicios de buses municipales para protestar contra la discriminación racial en los transportes, en una de las grandes etapas de la lucha por los derechos cívicos (Civil Rights Movement) de Estados Unidos.

Decenas de miles de personas se manifestaron en 170 ciudades de Estados Unidos el martes por la noche, para reclamar justicia tras la decisión de un gran jurado de no imputar al policía blanco Darren Wilson, que mató al joven negro Michael Brown, tras un altercado entre ambos, en pleno día el 9 de agosto en Ferguson (Misuri).

Hoy, la tensión era palpable en Estados Unidos, tras la segunda noche de cólera por la liberación del policía blanco que mató a Michael Brown, en un hecho que reavivó los viejos demonios del país: racismo e impunidad. Las protestas fueron en su mayoría pacíficas, aunque en algunos estados culminaron con detenciones. En Los Ángeles, 180 personas fueron arrestadas por la policía por haber bloqueado una autopista, y una decena fue arrestada en Nueva York.

Es raro que las protestas por una causa alcancen a tantas ciudades juntas en Estados Unidos. Este caso demuestra la profundidad del trauma provocado por la muerte de Brown y entre los ciudadanos alimenta el sentimiento de que nada cambiará.

Al caso de Brown se suma la indignación por la muerte de un niño negro de doce años, abatido el fin de semana por un policía cuando manipulaba un arma de juguete en Cleveland (Ohio, norte), donde también se realizaron marchas para pedir justicia.

"No creo ni una palabra"

El presidente Barack Obama, quien en varias ocasiones reiteró sus llamados a la calma, reconoció que el problema va mucho más allá de Ferguson. "Existe una profunda desconfianza entre las fuerzas del orden y las comunidades de color en demasiadas regiones", dijo.

La Oficina de Estadísticas judiciales ha identificado en Estados Unidos 2,931 asesinatos "vinculados a arrestos" entre 2003 y 2009, en casi todos los casos con víctimas hombres, la mitad de ellos entre 25 y 44 años. Los negros representan 32% de estas víctimas, mientras que son solamente el 13% de la población.

Un hombre negro en Estados Unidos está obligado a aprender a usar palabras y gestos que pueden evitar un malentendido fatal: manos en el aire, decir "sí, señor", "no, señor". Sean Jackson, un habitante de Ferguson dijo a la AFP que hizo grandes esfuerzos para enseñarle a su hijo de 25 años cómo comportarse con la policía para "que no se haga matar".

La cólera de los manifestantes creció aún más con las primeras entrevistas otorgadas por el policía Wilson. El agente afirmó que fue atacado por la víctima y que tiene "la conciencia tranquila" de haber hecho lo correcto. Su versión de los hechos fue denunciada hoy por los padres de Brown, quienes viajaron a Nueva York para participar hoy de una ceremonia de Acción de Gracias con las familias de las recientes víctimas negras de violencia policial.

Los padres del joven acusan a Wilson de manchar la memoria de su hijo. "En primer lugar, mi hijo respetaba a las fuerzas del orden. Y luego, ¿qué persona en sus cabales se atrevería a atacar a un agente de policía que tiene su arma en la mano?", se preguntó Michael Brown Sr. en NBC.

"No creo ni una palabra. Conozco demasiado bien a mi hijo (...) Jamás hubiera hecho eso. Jamás provocó a nadie", explicó por su parte la madre, Lesley McSpadden, en el programa "This morning" ('Esta mañana') de la cadena CBS.

"Pensaba que todo iba bien"

Ferguson, epicentro del drama, permaneció relativamente en calma la noche del martes en comparación con la anterior, en la que se quemaron edificios y saquearon comercios.

Unos 2,200 efectivos de la Guardia Nacional -fuerza conformada por militares de la reserva y que se utiliza para contener emergencias- acudieron el martes a Ferguson para ayudar a la policía a reprimir los actos de violencia.

Al menos 45 personas fueron detenidas esta madrugada en Ferguson, informó hoy la Policía. Además, las fuerzas de seguridad requisaron dos armas y un coctel molotov, precisó el jefe de policía del condado de San Luis, Jon Belmer, citado por medios locales.

Según pudo constatar Efe, la pasada noche resultó más tranquila que la del lunes en la céntrica avenida South Florissant de Ferguson, epicentro de las protestas desde que en agosto el policía blanco Darren Wilson mató a Brown.

En esa calle se encuentra el Departamento de Policía de Ferguson, punto de concentración de los manifestantes en esa localidad aledaña a San Luis, la mayor concentración urbana del estado de Misuri.

La fuerte presencia de la Guardia Nacional, una fuerza militar de reserva que envió unos dos mil efectivos, impidió una repetición de los graves disturbios del lunes, cuando más de ochenta personas fueron detenidas, una docena de edificios ardieron y hubo saqueos y disparos al aire.

Estos altercados ocurrieron en protesta por el fallo del jurado investigador de no imputar a Wilson por la muerte de Brown, a quien el agente mató a tiros el pasado 9 de agosto después de que el joven robara unos paquetes de cigarrillos en una tienda, en circunstancias aún por esclarecer.

Sin embargo, ayer martes, cuando también se registraron protestas en 170 ciudades de todo Estados Unidos, la situación fue de una mayor calma en Ferguson. "Tuvimos una noche mucho mejor", afirmó hoy el capitán de Patrulla de Autopistas de Misuri, Ronald S. Johnson, en declaraciones al diario St Louis Post Dispatch.

"No creo que nadie pensara que (los disturbios del lunes) iban a ser de esa magnitud", agregó Johnson. Con todo, los manifestantes protagonizaron actos aislados de vandalismo, como el ataque a un vehículo de policía que dañaron y volcaron cerca del Ayuntamiento, edificio en el que, según el periódico, varios individuos rompieron ventanas.

Sin embargo, esta mañana la tensión seguía palpable. Cuatro o cinco hombres hicieron barricadas frente a las ventanas de un garaje de automóviles ubicado cerca de la comisaría de policía de Ferguson.

"Vi manifestaciones cerca de la alcaldía de Ferguson, después me fui a acostar, y esta mañana me desperté y vi todas las ventanas (del local) rotas", contó John Adams, uno de los empleados. "Toda mi vida viví aquí y jamás vi algo igual. Dicen que las manifestaciones son pacíficas pero ¿les parece pacífico esto?", denunció.

"Me enojé mucho, mucho", contó por su parte Karen Gold, dueña de un local de reventa de muebles ubicado cerca de la alcaldía de la ciudad. Ya protegió sus vidrios y dice que no abrirá las puertas hasta la semana que viene.

"No tuve miedo pero me enojé y me sorprendí porque antes del mes de agosto no sabía que las comunidades estaban tan divididas. Pensaba que todo iba bien", dijo la mujer, preocupada por las consecuencias de la violencia en los negocios y comercios de Ferguson.

Resta saber si las movilizaciones continuarán después de las celebraciones de Acción de Gracias del jueves, cuando los estadunidenses aprovechan los días libres para reunirse con la familia.

Mientras, una comisión del Senado organizará una audiencia sobre la situación de los derechos cívicos en Estados Unidos el 9 de diciembre, y la justicia federal sigue adelante con una investigación independiente para saber si el policía violó los derechos cívicos de Brown.

Protestas en Canadá

En Canadá, centenares de personas se manifestaron en Toronto y Ottawa en solidaridad con las protestas realizadas en la localidad estadunidense de Ferguson, informaron hoy medios locales. La manifestación de Toronto, la más numerosa de las celebradas en Canadá, se realizó frente al consulado de Estados Unidos y discurrió sin incidentes.

Los manifestantes protestaron contra la violencia de la Policía de Ferguson y la "criminalización" de la población negra en Estados Unidos. Pero la decisión de uno de los organizadores de la manifestación de Ottawa, realizada frente a la Embajada de Estados Unidos en la capital canadiense, de relegar a los manifestantes blancos ha provocado polémica en Canadá.

Según dijo hoy la televisión pública canadiense CBC, Bilan Arte, uno de los organizadores de la manifestación de Ottawa, solicitó a través de la página de Facebook de la protesta que aquellas personas que no fuesen negras "nunca sean el centro de nada" durante la vigilia. El mismo mensaje apareció posteriormente en la convocatoria de la manifestación de Toronto.

En otros lugares del mundo, como en Londres, también hubo manifestaciones. "La vida de los negros cuenta" o "Policías asesinos, fuera de nuestras calles", gritaban miles de personas durante una manifestación frente a la embajada de Estados Unidos en la capital británica.