Caza al hombre en Bélgica tras la operación antiterrorista en Bruselas

La policía belga sigue la búsqueda de dos presuntos yihadistas, investigando una posible relación entre un apartamento en Forest, donde ocurrió el tiroteo, y un escondite en Charleroi usado por ...
Policías y agentes especiales belgas en el lugar del tiroteo en la calle Dries-Driesstraat en el barrio bruselense de Forest-Vorst
Policías y agentes especiales belgas en el lugar del tiroteo en la calle Dries-Driesstraat en el barrio bruselense de Forest-Vorst (AFP)

Bruselas

La caza al hombre continuaba hoy en Bélgica contra dos presuntos yihadistas, 48 horas después de una operación policial que apunta a una supuesta célula en Bruselas, posiblemente ligada al grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Según los pocos elementos que se han filtrado de este operativo, el registro efectuado el martes tenía por objeto comprobar si dos hermanos cuyo nombre apareció en la investigación sobre el lugar en el que se habrían refugiado los autores de los ataques del 13 de noviembre en París, se encontraban en un apartamento de Forest, barrio del suroeste de Bruselas.

Los investigadores habían establecido un posible vínculo entre el apartamento de Forest y un escondite en Charleroi (sur) ocupado por uno de los comandos de París justo antes de su salida hacia Francia, indicaron el jueves a la AFP fuentes cercanas a la investigación.

En Charleroi, la policía encontró trazas de ADN de Chakib Akrouh, que se inmoló cinco días después en el apartamento de Saint Denis (norte de París) y huellas de Abdelhamid Abaaoud, considerado como uno de los principales organizadores de los ataques y de Salah Abdeslam, sospechoso clave aún en fuga.

Según el diario De Standaard, el piso de Charleroi, así como el de Forest, fueron alquilados bajo un nombre falso por un tal Khalid El Bakraoui, un bruselense de 27 años condenado a cinco años de prisión en 2011 por robo de vehículo con violencia. Su hermano, Ibrahim El Bakraoui, fue condenado en Bruselas por disparar a policías con una kalashnikov tras un atraco en 2010, según el diario La Dernière Heure.

El martes, los agentes debían comprobar si los hermanos El Bakraoui seguían en el apartamento de Forest, aunque tenían pocas esperanzas de encontrarlos, ya que el agua y la electricidad habían sido cortados hace varias semanas, confirmó la AFP con una fuente de la investigación.

Sin embargo, los seis policías belgas y franceses que realizaban este registro rutinario se vieron inmersos en un tiroteo con armas automáticas. Uno de los tres hombres presentes en el apartamento habría muerto abatido por un francotirador de la policía, pero otros dos sospechosos lograron huir y siguen siendo "buscados activamente".

Según el Standaard, los fugitivos "no serían los hermanos El Bakraoui", aunque la fiscalía belga no ha querido confirmar o desmentir esta información.

Un kamikaze inhumado

El sospechoso abatido, un argelino, identificado como Mohamed Belkaid, de 35 años, inmigrante irregular con un antecedente por "robo simple", no estaba fichado por el OCAM, el organismo que evalúa la amenaza terrorista en Bélgica, según la televisión RTBF.

Junto al cuerpo, la policía encontró una kalashnikov y un libro sobre salafismo. En el apartamento se hallaron asimismo "11 cargadores de kalashnikov y cuantiosa munición", así como una bandera de Estado Islámico, según el portavoz de la fiscalía federal, Thierry Werts.

También se encontró material informático encriptado y documentos de identidad, algunos falsificados, según el Standaard. "Se trata manifiestamente de una célula terrorista o de un embrión de célula" preparando alguna acción, afirmó a la AFP el experto en contraterrorismo Claude Moniquet.

El primer ministro belga, Charles Michel, mantuvo el miércoles el nivel de alerta antiterrorista en 3 de una escala de 4, lo que supone que una amenaza de atentado "posible y verosímil". La investigación sobre los atentados de París mostró que habían sido preparados y coordinados desde Bruselas.

Hoy, uno de los kamikazes, Brahim Abdeslam, fue enterrado en el cementerio multiconfesional de Bruselas. Una veintena de amigos y allegados acudieron a la ceremonia, celebrada bajo la atenta mirada de policías de paisano.

Según los medios locales, las autoridades desplegarán a partir del viernes 140 militares en torno a las centrales nucleares de Doel (norte) y Tihange (sudeste). La medida fue tomada después de encontrarse en casa de uno de los sospechosos encarcelados en Bélgica imágenes de la casa de un alto responsable del sector nuclear belga.