Cavaco decide si encarga formación de gobierno a líder socialista de Portugal

Tras la caída el martes del gobierno conservador de Pedro Passos Coelho, el presidente portugués puede consultar a numerosos interlocutores antes de nombrar al nuevo primer ministro.
Una mujer pasa ante el parlamento portugués en Lisboa, un día después de caer el gobierno de Passos Coelho por una moción de censura
Una mujer pasa ante el parlamento portugués en Lisboa, un día después de caer el gobierno de Passos Coelho por una moción de censura (AFP)

Lisboa

El presidente portugués, Aníbal Cavaco Silva, debe decidir si encarga al jefe del Partido Socialista, Antonio Costa, formar un nuevo gobierno, tras la caída el martes del ejecutivo de derecha.

Para el politólogo Antonio Costa Pinto, "lo más probable es que designe primer ministro a Antonio Costa, pero su decisión dependerá de la solidez del acuerdo que se le presentará".

La Constitución no prevé ningún plazo máximo para que el mandatario designe un primer ministro. Cavaco Silva podría consultar a numerosos interlocutores antes de tomar una decisión. Así, el jueves tiene previsto reunirse con representantes de varias confederaciones patronales.

La izquierda portuguesa, unida por primera vez en 40 años de democracia, domina el nuevo parlamento y aspira a formar gobierno para terminar con la política de austeridad. El martes votó una moción de censura contra el programa de gobierno de derecha, provocando su dimisión tras apenas once días en funciones, por lo que el presidente debe designar a un nuevo primer ministro.

Cavaco Silva, un conservador que siempre se mostró reacio a designar un gobierno apoyado por la izquierda que considera "antieuropea" y "opuesta a la OTAN", podría exigir garantías suplementarias al líder socialista.

El mandatario también podría optar por mantener un gobierno de derecha que se limite a gestionar los asuntos ordinarios, a la espera de que se realicen nuevas elecciones, pero el primer ministro de derecha, Pedro Passos Coelho, quien dirige el actual gabinete minoritario, pareció descartar esta opción.

El moderado Partido Socialista (PS), que pactó una alternativa para gobernar en Portugal con la izquierda radical, urgió hoy a Cavaco Silva, que decida lo antes posible, después de la caída del Ejecutivo de Passos Coelho.

"Prolongar esta situación mucho tiempo sería malo para el país, tanto política como financieramente, pero creo que no sucederá", avisó hoy el presidente del Parlamento, el socialista Eduardo Ferro Rodrigues, tras entrevistarse con Cavaco Silva, al que comunicó el resultado de la moción que ayer hizo caer al Gabinete de Passos Coelho.

La oposición de izquierda derribó ayer al Ejecutivo con una moción de rechazo aprobada por 123 votos a favor (siete más que la mayoría absoluta) y 107 en contra, los de la coalición conservadora que lidera Passos Coelho, formada por el Partido Social Demócrata (PSD, centro-derecha) y los democristianos del CDS-PP.

Aunque fue muy comedido en su breve alocución, Ferro Rodrigues dejó varios mensajes velados que apelan a la rápida acción del presidente debido al "impasse" político y a la "nueva situación nueva, difícil y compleja" que el país enfrenta con un Ejecutivo dimisionario como el de Passos Coelho.

Por los poderes que le confiere la ley, el conservador Cavaco Silva debe escoger entre encargar a la izquierda la formación de Gobierno, mantener el de Passos Coelho en funciones hasta la celebración de nuevas elecciones -no antes de junio de 2016- o formar un Ejecutivo "de iniciativa presidencial" con independientes.

Cualquiera de las tres opciones entraña riesgos en la óptica del presidente: un Gobierno en funciones está muy limitado legislativamente, uno de iniciativa presidencial es improbable por la animosidad entre los partidos y uno de izquierdas no es del agrado de Cavaco Silva. En cualquier caso, el presidente tiene que hacer una ronda de consultas, mañana ya con los representantes de los agentes sociales, antes de anunciar su decisión.

El presidente parece no tener especial celeridad en cerrar el nombramiento de un nuevo Ejecutivo porque, desde la presidencia de la República, hoy se confirmó que mantiene su viaje oficial, previsto para la próxima semana, al archipiélago de Madeira.

¿Elecciones anticipadas?

El parlamento no se podrá disolver hasta que no se cumplan por lo menos seis meses de legislatura, por lo cual no se podrán realizar nuevas elecciones a corto plazo. Por otra parte, la realización o no de estos comicios anticipados ya no dependerá de Cavaco Silva, sino del futuro presidente de Portugal, cuya elección está prevista para enero.

El PS firmó tres acuerdos distintos con el Bloque de izquierda, formación cercana al partido Syriza que gobierna en Grecia, el Partido Comunista y los Verdes. Según el líder del PS, esta alianza permitiría a los socialistas formar "un gobierno estable, responsable, coherente y duradero", que la izquierda radical apoyará en el Parlamento, aunque sin integrar el mismo.

"No creo en la cohesión de esta nueva mayoría y el país tampoco" cree en ella, replicó Passos Coelho. La izquierda lusa quiere relanzar la economía aumentando los ingresos de los portugueses, poniendo fin a los recortes de los salarios de los funcionarios en 2016, descongelando las pensiones o aumentando el sueldo mínimo de 505 a 530 euros mensuales.

Con esto confía en mejorar la actividad y en consecuencia las finanzas públicas, un ámbito en el que el PS espera rebajar el déficit público a 2.8% del PIB en 2016. Al mismo tiempo, los socialistas abogan por una lectura "más inteligente y flexible" de las normas fiscales europeas, que propugnan un déficit inferior al 3% y una deuda pública limitada al 60% del PIB.

El programa de la izquierda suscita preocupación en el mundo de las finanzas, si bien Antonio Costa, de 54 años, secretario general del PS y ex alcalde de Lisboa, aseguró en varias ocasiones que el apoyo de la izquierda antiliberal, muy crítica con la Unión Europea (UE) y sus reglas presupuestarias, no pondrá en tela de juicio los compromisos internacionales asumidos por Portugal.

No obstante, según el profesor de economía Joao Duque, "salvo que ocurra un milagro económico, los socialistas tendrán que optar entre las promesas hechas a los portugueses y los compromisos internacionales".

En la calle, la caída del Ejecutivo del conservador Passos Coelho ha dividido a los portugueses, entre los que muestran el temor y los que se declaran esperanzados ante la posibilidad de que izquierda moderada y radical gobiernen juntas.

"Lo que pasó ayer no es bueno para el país en absoluto" porque "esto parece un circo para ver quien consigue el poder", criticó la portuguesa Olívia Tobias en declaraciones a Efe, mientras que Antonio Nunes, de 46 años, vio con mejores ojos este posible Gobierno, al que apuntó "altas expectativas".

Prensa destaca a Cavaco

Mientras, la prensa lusa destaca el papel clave que debe desempeñar Cavaco tras la caída del gobierno de Passos Coelho, y recuerda que la izquierda depende del presidente para gobernar.

"Gobierno de Costa -el líder del Partido Socialista- en manos de Cavaco", subraya hoy en su primera página el diario más vendido del país, el sensacionalista Correio da Manha.

En esa misma línea, el económico Jornal de Negócios recalca que en Portugal todo se encuentra ahora "a la espera de Cavaco", y el Jornal I asegura que el jefe del Estado "no tiene prisas" por tomar una decisión y tiene a la izquierda a la expectativa.

El Diário Económico habla de "fractura" y de un "muro" entre derecha e izquierda después de lo ocurrido ayer en el Parlamento, y el Diário de Notícias considera que el acuerdo alcanzado por socialistas, comunistas y marxistas no descarta la posibilidad de "dejar caer a Costa" en caso de que éste llegue al cargo de primer ministro.