Cataluña pide diálogo a Madrid por independencia

Tras la votación simbólica sobre la independencia, el presidente catalán, Artur Mas, ofreció a Madrid un diálogo permanente para organizar una consulta vinculatoria sobre el futuro de la región.
El presidente de Cataluña, Artur Mas, dijo que el objetivo del diálogo es discutir “una consulta definitiva y políticamente vinculante" sobre el futuro de la región, con o sin España.
El presidente de Cataluña, Artur Mas, dijo que el objetivo del diálogo es discutir “una consulta definitiva y políticamente vinculante" sobre el futuro de la región, con o sin España. (AP)

Barcelona, España

El jefe del ejecutivo catalán, Artur Mas, ofreció al gobierno español entablar un "diálogo permanente" de cara a la organización de un referéndum de autodeterminación en Cataluña, después que 2.3 millones de personas participaran el domingo en una votación simbólica.

Mas dijo, en rueda de prensa en Barcelona, haber enviado una carta al jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, para "invitar al gobierno español a establecer las condiciones de un diálogo permanente".

Estas declaraciones llegan dos días después de la gran votación simbólica del 9 de noviembre, en que más del 80 por ciento de los participantes, es decir 1.86 millones de personas, se manifestó a favor de la independencia.

"Lo que tenemos entre manos sólo se puede resolver desde la alta política y el sentido de Estado", subrayó Mas, invitando a Rajoy a no "ignorar la realidad" catalana, que, defendió, "en defensa de su derecho a decidir es muy tozuda, muy constante y muy permanente".

Dicho diálogo tiene por objetivo organizar "una consulta definitiva y políticamente vinculante" sobre el futuro de Cataluña, con o sin España, agregó.

El gobierno de Rajoy nunca ha dejado el más mínimo resquicio de esperanza sobre un tal referéndum, considerando que sólo el conjunto de los españoles es soberano para pronunciarse sobre el futuro de una de las 17 regiones de España.

Mas precisó que en las próximas semanas organizará "una ronda de conversaciones" con el conjunto de los partidos catalanes favorables al "derecho a decidir" para determinar la estrategia tras el 9-N, como llamaron los catalanes a esa jornada de votación tan esperada por algunos.