En Cataluña no habrá independencia “de ninguna manera”: Rajoy

El presidente del gobierno español hizo hoy el último balance de su legislatura ante las Cortes, en el que destacó que España ya no está en crisis y negó el carácter plebiscitario a los próximos ...
Mariano Rajoy, durante la conferencia de prensa posterior al consejo de ministros, en el Palacio de La Moncloa, en Madrid
Mariano Rajoy, durante la conferencia de prensa posterior al consejo de ministros, en el Palacio de La Moncloa, en Madrid (AFP)

Madrid

El presidente de España, Mariano Rajoy, hizo hoy el último balance de su legislatura y, además de destacar que el país ya no está en crisis, afirmó que en Cataluña no habrá independencia de “ninguna manera” y las elecciones del 27 de septiembre en la región no serán elecciones plebiscitarias “como tampoco hubo referéndum el pasado 9 de noviembre".

Rajoy hacía referencia así a la consulta no oficial organizada por el gobierno catalán y en la que votaron más de dos millones de personas que en su mayoría dieron un "sí" a la opción independentista "Sí a Cataluña Estado, Sí a Cataluña Estado Independiente en Europa".

Tocaba presumir y sobre todo hablar de la recuperación económica así que Rajoy no se salió ni un ápice del guión, aunque destacó que ahora mismo “existen riesgos que no vienen de la economía sino de la incertidumbre política, en referencia al plan de independencia de Cataluña encabezado por su presidente Artur Mas.

“Habrá elecciones al Parlamento de Cataluña, que es muy importante, pero no habrá elecciones plebiscitarias como tampoco nunca hubo un referéndum por mucha propaganda que se quisiera hacer”, dejó claro el presidente del Gobierno insistiendo en que su Ejecutivo no permitirá que “se prive” a los ciudadanos de Cataluña de su “triple condición” de catalanes, españoles y europeos.

Por ello, reiteró que “no va a haber independencia de Cataluña”, porque es algo que “no tiene sentido” y “no se va a producir de ninguna de las maneras”, más allá de algunos gobernantes que, a su juicio, “no han actuado con responsabilidad y no han estado a la altura de las circunstancias”.

Defender el cumplimiento de la ley

En lo que fue un resumen de las ruedas de prensa a lo largo del año, Rajoy insistió en que el Ejecutivo hará “lo que ha hecho siempre”, velar por el cumplimiento de la ley y defenderla activamente, y defender la unidad de España, la soberanía nacional y la igualdad entre todos los españoles. “España es un país serio y en ningún país serio se puede pretender violentar la ley ni sacar ningún tipo de rendimiento político”, mencionó.

Rajoy indicó que le hubiera gustado que en Cataluña “se hubiera prestado más atención a los problemas de la gente” en vez de centrar el debate en el desafío soberanista. Sobre todo en un momento en el que España se enmarca en una Unión Europea en la que “cada vez hay más unión”. “Salirse de la moneda única no tiene ningún sentido y no se va a producir”, insistió.

Rajoy evitó en varias ocasiones hacer autocrítica sobre la actuación del Gobierno respecto a Cataluña o conceder si alguna acción hubiera sido mejorable. “Todo lo que hace el Gobierno es opinable, pero ha sido prudente, proporcional y no ha cedido en nada de lo que no debía ceder”, señaló.

En otros temas, el presidente de España aseguró que se acabó la crisis y destacó algunas de las predicciones de organismos internacionales respecto al país. “Se ha confirmado de manera clara la recuperación económica. La crisis se ha ido”, declaró y no tardó en hablar del empleo, uno de los grandes problemas sociales del país, donde hay 5 millones de personas sin trabajo.

“España es el país de la OCDE en el que el empleo crece con más intensidad”, aseguró. Rajoy quiso hacer suya una de las palabras clave en el escenario político español y habló de los “datos que corroboran el cambio” o “cambio de situación indiscutible”.

El mandatario español desglosó las medidas llevadas a cabo por su gobierno, y fue soltando titulares sobre su buena gestión económica -corrección del déficit, precios, exportaciones o creación de empleo-, presumiendo sobre las últimas medidas en materia de incremento salarial del 1% para los burócratas, las subidas de las pensiones un 0.25%, o, uno de los grandes talones de Aquiles de su gobierno, la lucha contra la corrupción centrada en la mejora de la figura del decomiso y la Ley de Transparencia.

En el tema de la corrupción, cuyos casos involucran prácticamente a diario sobre todo a políticos de su partido, el Partido Popular (PP), pasó de puntillas y evitó referirse al tema en su discurso.

“Lo que los tribunales digan y hagan está bien hecho” y “actuaremos” -sin especificar cómo- si aparecen nombres del PP involucrados. Y zanjó toda pregunta con “lo importante es que vamos a trabajar para que esos hechos no se repitan” en referencia a la trama corrupta Púnica, protagonizada por empresarios y políticos de su fuerza política.

Apenas concluir su intervención, se conoció la reacción del principal partido de la oposición, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Su secretario de Acción Política y Ciudadana, Patxi López, afirmó que el curso político y toda la legislatura del presidente Mariano Rajoy se resumen en ayudas a los privilegiados y “abandono de la mayoría”.

Para los socialistas, éste es el balance de los cuatro años de la mayoría absoluta del PP y, por eso, creen que no va a servir de nada la “subasta electoral” que va a hacer ahora, con pequeñas subidas a funcionarios y pensionistas, que sólo son “chuches” (golosinas).