Caso Nóos: el contador de Urdangarin confiesa "lavado"

Marco Antonio Tejeiro asegura que el esposo de la infanta Cristina desvió 5.9 millones de euros, obtenidos de cobros inflados a gobiernos locales, a través de la empresa Aizoon.
En el escrito entregado al juez no se involucra a la hermana de Felipe VI en las acciones de su marido.
En el escrito entregado al juez no se involucra a la hermana de Felipe VI en las acciones de su marido. (Michel Euler/AP)

Madrid

El que fuera contador del Instituto Nóos, Marco Antonio Tejeiro, reconoció que el marido de la infanta Cristina, Iñaki Urdangarin y el socio de éste, Diego Torres, emplearon esa entidad para cometer diversos delitos de corrupción.

Tejeiro aseguró que Aizoon, la empresa propiedad de la hermana de Felipe VI y de Urdangarin con 50 por ciento cada uno, tenía como único fin desviar a su favor los fondos públicos (casi 6 millones de euros) ilícitamente obtenidos por el Instituto Nóos.

La confesión de Tejeiro se produce tras alcanzar un pacto con la Fiscalía Anticorrupción. La declaración podría convertirse en la principal prueba para que Urdangarin sea enjuiciado y enviado a prisión, tras los ocho supuestos delitos que se le imputan.

En el documento —que fue entregado ayer por el fiscal Pedro Horrach al magistrado del caso, José Castro—, Tejeiro detalla cómo Aizoon carecía de infraestructura personal y medios para acometer su actividad social. Además, aseguró no constarle que la sociedad tuviera empleados con dedicación exclusiva.

La confesión de Tejeiro —pieza vital en la investigación— reduciría la pena en su contra a cambio de información al juez y al fiscal, que podría comprometer a los demás acusados.

En el documento, Tejeiro explica cómo las empresas que conformaban el entramado eran entidades vinculadas entre sí que operaban realmente en el mercado como si fueran una sola, bajo la dirección de Urdangarin y de Torres.

De acuerdo a Tejeiro, la actividad principal de la trama orquestada por Urdangarin y Torres se centró en lograr la adjudicación para organizar las tres ediciones del denominado Valencia Summit y las dos del Illes Balears Forum, cuyo costo real, afirma el contador, fue notablemente inferior a los fondos que el Instituto Nóos percibió de la Comunidad de Valencia y de Baleares.

El organismo que Urdangarin presentaba como una entidad “sin ánimo de lucro” —y que presidió entre 2003 y 2006—, cobró por organizar estos foros 5.9 millones de euros, pese a que su costo real fue de 1.6 millones, de acuerdo a datos de Hacienda. Tejeiro afirmó a Horrach que el dinero que se cobró a través de Nóos fue repartido entre Torres y Urdangarin mediante el giro de facturas falsas de las sociedades que ambos controlaban.

En la parte final del escrito judicial, el contador asevera que Urdangarin y Torres también urdieron una trama societaria en paraísos fiscales para esconder el dinero y pagar menos impuestos.

Si bien la confesión del contador deja contra las cuerdas la versión de Urdangarin, que en todo momento ha defendido su inocencia, no involucra a la hija menor del rey Juan Carlos I pues Tejeiro no menciona en ningún momento a la infanta Cristina.

El juez Castro cerró la semana pasada la instrucción del Caso Nóos e imputó diversos delitos a Urdangarin, a la infanta, a Torres y a su esposa, al contador Tejeiro, y otras 11 personas más.

La defensa de la infanta presentó el miércoles un recurso de apelación alegando “la ausencia de indicios racionales” para imputarla.

Urdangarin está imputado por los supuestos delitos de prevaricación, malversación, fraude y tráfico de influencias. A estos habría que sumar, según el criterio del instructor, presuntos delitos fiscales y supuestos delitos de falsedad en documento oficial y estafa en concurrencia con falsificación de documentación mercantil.

Esplendor y ocaso

En el pasado símbolo de la modernidad de la monarquía, Cristina e Iñaki, duques de Palma, fueron apartados a raíz del Caso Nóos de todas las actividades de la familia real.

Tras la abdicación de Juan Carlos I de Borbón, el escándalo puede complicar el inicio del reinado de Felipe VI, que en su proclamación el 19 de junio prometió una monarquía “íntegra, honesta y transparente”.

La Audiencia Provincial de Palma de Mallorca es ahora la que tiene la última palabra de si sienta en el banquillo de los acusados a la infanta Cristina.