La Casa Blanca pide calma en Venezuela y diálogo con la oposición

Según Jay Carney, portavoz presidencial, los esfuerzos de Nicolás Maduro deben concentrarse en crear un canal de diálogo para poner fin a las tensiones que dejaron ya 14 muertos, mientras el ...
"Maduro, vamos por ti" dice el grafiti en la pared mientras varios jóvenes se preparan para actuar en una protesta hoy en Altamira, este de Caracas
"Maduro, vamos por ti" dice el grafiti en la pared mientras varios jóvenes se preparan para actuar en una protesta hoy en Altamira, este de Caracas (EFE)

Washington, Caracas

El gobierno de Estados Unidos está empeñado junto con aliados regionales en promover la calma en Venezuela y un "diálogo genuino" entre todos los actores políticos de ese país, aseguró hoy el portavoz presidencial estadunidense, Jay Carney. "Estamos preocupados y hemos dejado claro que con nuestros aliados regionales y la OEA estamos trabajando para pedir calma y favorecer un diálogo genuino entre todos los venezolanos", dijo Carney durante su conferencia de prensa diaria en la Casa Blanca, pero sin ofrecer detalles sobre esas iniciativas.

En la visión de Carney, los esfuerzos del presidente venezolano Nicolás Maduro deben concentrarse en crear un canal de diálogo para poner fin a las tensiones que marcaron el país en las últimas semanas y que dejaron ya al menos catorce muertos, más de 140 heridos y 45 detenidos, entre ellos nueve miembros de la fuerza pública, según cifras oficiales y un conteo de la AFP. "Cuando el presidente Maduro llama al diálogo con Estados Unidos y propone el intercambio de embajadores, debería concentrarse en cambio en un diálogo con los venezolanos, porque eso es lo que está en juego en este momento", expresó el vocero. "Esto no tiene nada que ver con Estados Unidos", añadió.

Para Carney, las autoridades venezolanas deberían "liberar inmediatamente a los manifestantes detenidos. También precisan dejar de impedir el trabajo de periodistas independientes y restringir la información". La libertad de expresión y de reunión pacífica son "derechos humanos universales. Son esenciales al funcionamiento de la democracia, y el gobierno de Venezuela tiene la obligación de proteger esas libertades".

Maduro rechazó hoy que EU lo instara a dialogar con su pueblo y no con la Casa Blanca y señaló, en cambio, que este martes anunciará quién será el nuevo embajador de su país en Washington. "Le voy a decir mañana al canciller (venezolano, Elías Jaua) que anuncie quién es el embajador, ya yo decidí quién va a ser el embajador y pida el plácet", dijo Maduro durante el Consejo Federal de Gobierno tras rechazar las declaraciones del portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.

Añadió que su Gobierno pedirá la aceptación de un nuevo representante en EU para "fortalecer" la Embajada venezolana "y la capacidad de diálogo con la sociedad estadounidense" para que los ciudadanos de ese país sepan "la verdad de lo que está pasando en Venezuela". "Porque están creyendo que de verdad nos estamos matando (...) y están pidiendo intervención militar de Estados Unidos en Venezuela", reiteró Maduro. Carney dijo que Maduro "pide un diálogo" con el presidente de EU, Barack Obama, "y el intercambio de embajadores", pero debería "centrarse en cambio en un diálogo con el pueblo venezolano, porque eso es de lo que se trata".

El presidente venezolano señaló que decidió nombrar embajador en Estados Unidos "para ver qué pasa" e insistió en que quiere diálogo con Washington porque quiere "paz, respeto, relaciones entre iguales" con el país norteamericano. "Yo invito a la oposición que me acompañe en eso (...) a un proceso de diálogo respetuoso para la paz con Estados Unidos", dijo el gobernante tras pedir a los gobernadores opositores presentes en el consejo que lo apoyen en esa solicitud.

El presidente también recordó las recientes declaraciones del secretario de Estado de EU, John Kerry, sobre Venezuela en las que calificó "inaceptable" el empleo de la fuerza contra los manifestantes en el marco de las protestas que se han producido en el país caribeño en los últimos trece días. "Muy amargado con nosotros John Kerry (...) se puso a escribir un comunicado errático sobre Venezuela, ahí si yo no acepto que me den órdenes, no acepto a ningún imperio que me de órdenes, ni que se meta en los asuntos internos de Venezuela", dijo Maduro.

Rechazó, asimismo, que el Gobierno de Obama pida la liberación de los manifestantes detenidos y aseguró que eso "no lo acepta ningún país". "Entonces entreguémonos pues y que venga Obama a decir aquí quién gobierna, quién decide, quién va preso, quién no va preso, eso no puede ser", insistió. Además, Maduro pidió a la oposición que junto al Gobierno centran hagan una "declaración para rechazar cualquier intervencionismo de Estados Unidos o cualquier potencia en los asuntos internos de Venezuela".

"Los problemas entre nosotros los resolvemos nosotros, no va a venir nadie de afuera para decirnos", dijo y agregó que los venezolanos son "rebeldes" y "arrechos" (bravos). Venezuela y Estados Unidos mantienen sus relaciones diplomáticas a nivel de encargados de negocios desde finales de 2010, cuando se quedaron sin embajadores. En el último año, Venezuela ha expulsado a ocho diplomáticos estadunidenses. Además, durante 2013 el Gobierno de Venezuela canceló en diferentes ocasiones iniciativas para mantener conversaciones con Estados Unidos en reacción a comentarios de funcionarios de ese país que el Gobierno de Maduro ha considerado una intromisión.

Estudiantes de la oposición contra Maduro convocaron a una marcha este martes tras haber bloqueado calles en varias ciudades de Venezuela. "Mañana les espero a todos en la plaza Alfredo Sadel (ndlr: en la Avenida Principal de Las Mercedes, al este de la ciudad de Caracas). A las 10 am caminaremos, hasta la embajada de Cuba", dijo la dirigente estudiantil de la Universidad de los Andes, Gaby Arellano. La Fiscal General, Luisa Ortega, reconoció que se investigan doce denuncias por casos de violaciones a los derechos fundamentales durante estas tres semanas de protestas.

El gobernador de Táchira (oeste), el chavista José Gregorio Vielma Mora, manifestó hoy su desacuerdo con la detención del dirigente opositor Leopoldo López, y calificó de "grave error" la militarización de su estado ante las protestas. "Todos los que están presos por cuestiones políticas, mándalos para su casa (...). Incluyendo a Simonovis, incluyendo a Leopoldo López", propuso al gobierno en una entrevista radial Vielma Mora, un ex militar que participó en 1992 junto al fallecido Hugo Chávez en un fracasado golpe de estado contra el presidente Carlos Andrés Pérez.

López, dirigente de Voluntad Popular y uno de los promotores de las protestas que con el lema "La Salida" que busca sacar por la vía constitucional a Maduro, está detenido en una cárcel militar desde hace una semana después de entregarse a la justicia, acusado de incitar a la violencia y ocasionar daños durante una protesta antigubernamental el 12 de febrero en Caracas, que dejó tres muertos. Maduro, heredero político del difunto presidente Hugo Chávez, convocó una reunión con los gobernadores del país para preparar un diálogo nacional de paz, previsto para el miércoles, pero el principal opositor venezolano Henrique Capriles declinó asistir a la reunión.

"Estoy seguro que de ahí van a salir grandes acuerdos para el futuro de la patria (...) Lo primero tiene que ser respetarnos, entendernos, respetar la Constitución", dijo Maduro al término del encuentro, en el que reiteró su llamado a todos los sectores a participar el miércoles. Durante el encuentro, el gobernador opositor del estado Lara, Henri Falcón, instó a Maduro a reducir la confrontación y a que el gobierno reconozca "que Venezuela se vive una crisis económica" con la escasez de alimentos y la alta inflación, que también han motivado las manifestaciones.

Capriles, gobernador del estado de Miranda y del ala moderada de la opositora Mesa de Unidad Democrática, se negó participar en esa cita en rechazo a la "situación de violación de los derechos humanos y represión", que según él se vive en el país. Los analistas son escépticos acerca del real alcance del diálogo, y muchos creen que esta convocatoria de Maduro no es más que un intento de ganar tiempo para aplacar la fuerte ola de disturbios. "En una situación de violación de los derechos humanos y represión como ésta nosotros no podemos ir a Miraflores (palacio presidencial)", dijo Capriles en una rueda de prensa.

Venezuela ha vivido protestas desde el 4 de febrero, cuando grupos estudiantiles de San Cristóbal (occidente) trancaron los accesos a distintas casas de estudio tras el intento de robo y violación de una joven en la Universidad de Los Andes. Hoy, barricadas de la oposición contra el gobierno de Nicolás Maduro bloquearon calles de varias ciudades. Con neumáticos quemados, colchones y escombros, las barricadas se repetieron en varias ciudades del país. Pero en la mayoría de casos fueron desmanteladas por la policía.

En San Cristobal, cerca de la frontera con Colombia, donde se originaron las protestas el 4 de febrero, efectivos antimotines dispersaron una manifestación con gases lacrimógenos. Durante la dispersión un joven que estaba en una azotea murió luego de tropezar y caer de espaldas sobre la calle.

Distintos puntos del sector este de Caracas aparecieron esta mañana con cortes de calles y rutas. "Nos quitaron hasta el miedo", rezaba la pancarta de una manifestante, cerca de la autopista que une Caracas con los acomodados suburbios del este. "Resistencia sí, playa no", escribió otro manifestante en el mismo sitio haciendo referencia a los inminentes feriados de carnaval.

Maduro afirmó hoy que se han detenido a 712 personas en las protestas que desde hace 13 días se desarrollan contra su Gobierno, pero afirmó que los tribunales decidieron privar de libertad a 48. "Los tribunales, de esos 712 han privado de libertad a 48, buena parte de estos 48 por homicidio, por destrozos comprobados, por uso de arma de fuego, etcétera", indicó Maduro en una reunión del Consejo Federal de Gobierno, con los gobernadores del país. "Quiere decir el 6 % de todos los detenidos, para contener la violencia", agregó, señalando que entre los privados de libertad hay "algunos extranjeros mandados como mercenarios".

"Eso se va a conocer, están las investigaciones en pleno desarrollo", continuó. Maduro indicó que, en todo caso, está dispuesto a hablar de esas liberaciones en la Conferencia de Paz a la que ha convocado para el miércoles. Además, aseguró que la oposición tiene todas las garantías para marchar todos los días por el país. "Si la oposición venezolana quiere marchar todo los días, en todos los municipios del país, en todas las parroquias, en todas las capitales incluyendo la capital de la República tienen garantizados sus derechos políticos", dijo.

 "Yo les garantizo la plena libertad (...) pero si van a salir a quemar y a destruir no se les puede permitir y en eso tenemos que estar de acuerdo", añadió.Los analistas son escépticos acerca del real alcance del diálogo entre gobierno y oposición, y muchos creen que esta convocatoria no es más que un intento de ganar tiempo para aplacar la fuerte ola de disturbios. "El gobierno está percibiendo crecientes costos entre la opinión pública nacional e internacional y con este diálogo busca una suerte de apaciguamiento", dijo el analista John Magdaleno a la AFP.

La Fiscal General, Luisa Ortega, reconoció que el ministerio público estaba investigando doce denuncias por casos de violaciones a los derechos fundamentales durante estas tres semanas. Maduro, heredero político del difunto presidente Hugo Chávez, califica las manifestaciones como un "golpe de estado en desarrollo" del que responsabiliza a un sector de la oposición, financiada por Estados Unidos y el ex presidente colombiano Álvaro Uribe.


En un acto con simpatizantes transmitido por radio y televisión, el presidente anunció la detención de un "mercenario procedente de Oriente Medio" que se proponía colocar carros bomba. El gobernador del estado venezolano de Aragua, Tareck El Aissami, precisó luego que al presunto terrorista. "Se le incautó un vehículo blindado, trece equipos electrónicos, dispositivos de comunicación para EU y Colombia", e identificò al detenido como Jayssam Mokded Mokded.

El sábado Capriles, en un acto al que asistieron al menos 50 mil personas había dicho que irìa al palacio de gobierno, y pedido a los manifestantes a seguir sus protestas en las calles pero de modo pacífico. La manifestación pareció ratificar el liderazgo de Capriles en la oposición, quien había cedido protagonismo a los sectores radicales. Desde el 23 de enero un sector de la alianza opositora propugnaba la política de ocupar la calle para forzar un cambio de gobierno bajo el lema "la Salida". Capriles tomó distancia de esa táctica, mientras que uno de sus impulsores, Leopoldo López, fue detenido bajo diversos cargos.

A partir del 4 de febrero grupos estudiantiles en San Cristóbal salieron a manifestarse por la inseguridad en las casas de estudio, tras el intento de violación y robo de una joven en la Universidad de Los Andes. Progresivamente las manifestaciones se extendieron a todo el país, se sumó el sector radical de la oposición, se añadieron reclamos por la inflación y la represión policial, y comenzaron a producirse desmanes.

Venezuela se prepara para casi una semana de feriados, ya que el gobierno decretó el jueves 27 de febrero no laborable en homenaje a los muertos en la insurrecciòn popular conocida como El Caracazo, hace 25 años, y el 1 al 4 de marzo son los feriados de Carnaval. "Va a haber carnaval", volvió a decir hoy el presidente Maduro respecto del inminente período vacacional e invitó a los niños a disfrazarse de Simón Bolívar.

En Argentina,  el magnate Mauricio Macri, alcalde derechista de Buenos Aires y presidenciable para las elecciones de 2015, lanzó hoy duras críticas a Maduro, y pidió la liberación del líder opositor Leopoldo López. Macri exigió en un mensaje publicado en su cuenta de Facebook "la liberación inmediata de Leopoldo López y de todos los presos políticos venezolanos" y pidió que se garantice la libertad y el diálogo "honesto con los que piensan distinto".

López, uno de los promotores de las protestas que con el lema "La Salida" buscan sacar por la vía constitucional a Maduro, está detenido en una cárcel militar desde el pasado martes, acusado de incitar a la violencia y ocasionar daños durante una protesta antigubernamental el 12 de febrero en Caracas, que dejó tres muertos. "Donde usted ve una conspiración, yo veo cómo se llevan baleada en una moto a Génesis Carmona agonizando a los 22 años. No lo vi en los funerales de esos inocentes", escribió el alcalde porteño en referencia a una de las fallecidas en las protestas.

Macri, heredero de un imperio familiar y líder de una nueva derecha argentina, fue reelecto en julio de 2011 como alcalde de la capital y ya adelantó que se postulará a la presidencia en 2015. "Es evidente que usted y yo vemos cosas distintas. Donde usted ve enemigos a los que quiere aniquilar, yo veo a venezolanos enojados", sostuvo en la red social. Macri tomó distancia además del apoyo que dio a Maduro la presidenta Cristina Kirchner, con quien el alcalde mantiene un duro enfrentamiento.

En este sentido, Macri exhortó al presidente venezolano a "no confundir al gobierno argentino con los argentinos, como nosotros no lo confundimos a usted con los venezolanos". "Veo las motos temibles de grupos paramilitares que en la noche disparan contra civiles desarmados, incluso disparan contra sus casas y departamentos, como muestran los videos en Youtube", agregó Macri.