La seguridad en la Casa Blanca avergüenza al Servicio Secreto

El incidente protagonizado por un sujeto, quien llegó hasta la puerta de la residencia presidencial, enciende los "focos rojos".
Un agente ordena la evacuación del personal y de periodistas.
Un agente ordena la evacuación del personal y de periodistas. (Larry Downing/Reuters)

Washington

El Servicio Secreto estadunidense está otra vez bajo un escrutinio intenso, luego de que un hombre hispano saltara la cerca de la Casa Blanca.

El presidente Barack Obama y sus hijas acababan de partir el viernes por la noche, cuando un intruso escaló la cerca norte, corrió por el jardín a la residencia presidencial y llegó hasta la puerta principal,  donde fue capturado por agentes.

Obama había despegado solo cuatro minutos antes del suceso desde el jardín sur de la Casa Blanca en el helicóptero presidencial rumbo a la residencia de Camp David (Maryland) para pasar el fin de semana junto a sus dos hijas, Malia y Sasha, una amiga de las niñas, y su esposa, Michelle, quien salió antes que la familia.

El sujeto fue identificado como Omar J. González, de 42 años, residente en Capperas Cove, Texas. Se le acusó de ingreso ilegal al complejo de la Casa Blanca y fue llevado a un hospital cercano tras quejarse de dolor en el pecho. La falla en la seguridad hizo que fuera desalojada gran parte de la Casa Blanca, mientras agentes del Servicio Secreto (armados) sacaron a personal y periodistas por una puerta lateral.

Para el Servicio Secreto, el incidente fue un episodio que genera nuevos cuestionamientos sobre la agencia y su capacidad para proteger al presidente de EU.

El legislador republicano Jason Chaffetz, que encabeza la Subcomisión de Supervisión de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, calificó el incidente de “totalmente inaceptable” y añadió que era solo una de varias fallas del Servicio Secreto.

“Desafortunadamente, no están haciendo su trabajo”, afirmó. “Se trata de mujeres y hombres buenos, pero los jefes del Servicio Secreto tienen muchas preguntas que responder”, aseguró. En suma: defendió a los agentes, pero cuestionó la capacidad de sus jefes.

La agencia dijo que el incidente será examinado cuidadosamente para asegurarse de que se siguieron los protocolos apropiados.

El hombre que escaló la cerca poco después de las 7 de la noche (hora local) parecía estar desarmado e ignoró las órdenes de los agentes de detenerse, declaró el portavoz del Servicio Secreto, Ed Donovan. El intruso fue derribado junto al pórtico norte, la entrada con columnas que da al lado de la Avenida Pensilvania. Fue registrado pero no llevaba armas.

El incidente fue videograbado por un turista y puede verse en youtube/DOlYc-dCKes.

Pese a la alarma suscitada por este episodio, ayer otro hombre fue arrestado en la Casa Blanca por violación de la propiedad.

Donovan confirmó que el hombre se aproximó a una entrada de la Casa Blanca a pie y varios policías lo alejaron del lugar.

Más tarde fue detenido durante un corto periodo de tiempo después de acercarse en su coche a una entrada diferente de la residencia.

“No golpeó las barreras, salió de su vehículo, obedeció, pero estaba en un área restringida y se le dijo que no permaneciera allí, así que fue arrestado”, explicó. “Se le acusó de entrada ilegal”, explicó otro portavoz de los servicios secretos, Brian Leary, quien añadió que el detenido fue llevado a la policía local del Distrito de Columbia.

Hace días, en el aniversario de los ataques del 11 de septiembre, los agentes aprehendieron a un hombre que saltó la reja. En agosto, un pequeño niño se coló entre los barrotes de la Casa Blanca antes de que lo atraparan los agentes y lo regresaran a sus padres.